Monday 2 de November de 2026

BELLEZA | 30-10-2026 07:02

La menopausia precoz podría acelerar la pérdida de memoria y adelantar el diagnóstico de Alzheimer

Un estudio realizado en Estados Unidos con más de 2.600 mujeres encontró una asociación entre la menopausia temprana, un deterioro más rápido de la memoria y cambios en la estructura cerebral durante la vejez.

La menopausia precoz podría estar asociada con un deterioro más rápido de la memoria y con un diagnóstico de Alzheimer a una edad más temprana durante la vejez. Así lo indica un estudio publicado en la revista científica JAMA Network Open, realizado con 2.603 mujeres que fueron seguidas durante un período de hasta 18 años en Estados Unidos.

Las mujeres tienen el doble de probabilidades de desarrollar Alzheimer que los hombres, y una de las hipótesis que intenta explicar esta diferencia está relacionada con la menopausia. Durante esta etapa, el organismo reduce considerablemente la producción de estrógenos, hormonas que cumplen un papel importante en el funcionamiento cerebral. Los investigadores sospechan que la pérdida de esta protección podría afectar al cerebro.

La asociación entre la menopausia temprana y el deterioro de la memoria ya era conocida, pero todavía faltaba determinar si también se manifestaba en la estructura física del cerebro con el paso del tiempo.

 

Menopausia

 

La mayoría de los estudios por imágenes se habían concentrado en mujeres de mediana edad o habían analizado el cerebro en un único momento, lo que impedía observar los cambios que se producen durante las décadas siguientes.

Según los autores, hasta ahora no se había realizado una investigación que examinara la velocidad de la atrofia cerebral durante la vejez en relación con la edad de aparición de la menopausia.

Cómo se realizó la investigación

Científicos de la Universidad de California en San Francisco y del Rush Alzheimer's Disease Center, en Chicago, siguieron a las participantes mediante evaluaciones cognitivas anuales. Además, realizaron resonancias magnéticas a lo largo de los años a 774 de ellas y analizaron el tejido cerebral de otras 1.287 después de su fallecimiento.

Las voluntarias tenían, en promedio, 78 años al comienzo del estudio. Los investigadores compararon la edad en la que cada mujer declaró haber dejado de menstruar con la velocidad del deterioro cognitivo y los cambios cerebrales observados a lo largo del tiempo.

 

Los resultados mostraron que, cuanto antes se producía la menopausia, más rápido era el deterioro de la función cognitiva y de la memoria episódica, es decir, aquella que permite recordar acontecimientos y experiencias de la propia vida.

El diagnóstico de Alzheimer también se producía antes. Según el modelo elaborado por los investigadores, una mujer que hubiera atravesado la menopausia diez años antes tendría aproximadamente 1,8 años menos de vida libre de la enfermedad, tomando como referencia la edad promedio de diagnóstico dentro del grupo estudiado, que fue de 88,4 años.

El hallazgo más sólido apareció en los estudios por imágenes. Las participantes que habían atravesado la menopausia cinco años antes acumularon, a lo largo de una década, aproximadamente un 15% más de lesiones en la sustancia blanca del cerebro, la red de fibras que conecta las distintas regiones cerebrales.

Este tipo de lesiones constituye una señal de deterioro de los pequeños vasos sanguíneos que irrigan esas conexiones. Aunque se acumulan con la edad en todas las personas, no lo hacen al mismo ritmo.

La diferencia se observó únicamente entre las mujeres que habían experimentado una menopausia espontánea, y no entre aquellas cuya menopausia se había producido como consecuencia de una intervención quirúrgica.

El perfil de las participantes

Las voluntarias tenían, en promedio, 16 años de educación formal y el 92% eran blancas. Además, una de las dos cohortes analizadas estaba integrada por monjas católicas.

No se recopilaron datos sobre embarazos, lactancia ni uso de anticonceptivos. Las edades de la primera menstruación y de la menopausia se obtuvieron a partir de la información proporcionada por las propias participantes.

En cuanto a la terapia hormonal, el estudio no permite establecer conclusiones a favor ni en contra de su utilización, ya que la proporción de mujeres que habían recibido el tratamiento dentro del período actualmente recomendado era baja.

Qué significa este hallazgo para la salud cerebral

Los propios autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela.

La acumulación de placas y ovillos neurofibrilares, lesiones características de la enfermedad de Alzheimer identificadas durante las autopsias, no mostró una asociación estadísticamente significativa con la edad de aparición de la menopausia después de realizar los ajustes estadísticos correspondientes.

Esto significa que la interpretación más inmediata del estudio —que la menopausia temprana acelera el envejecimiento cerebral— podría estar invertida.

"Una dificultad interpretativa fundamental en estudios observacionales de este tipo es la posibilidad de causalidad inversa, en la que la menopausia temprana podría reflejar un envejecimiento sistémico acelerado en lugar de causarlo", escriben los investigadores.

En otras palabras, la menopausia temprana podría ser un indicador de procesos de envejecimiento que ya están ocurriendo en el organismo, y no necesariamente la causa del deterioro cerebral.

Los resultados aportan nuevas pistas sobre la relación entre la salud hormonal y el envejecimiento del cerebro, pero no permiten afirmar que la menopausia precoz provoque Alzheimer ni que todas las mujeres que la atraviesan tengan un mayor deterioro cognitivo.

 

Este artículo se publicó originalmente en MC Brasil. 

at redacción Marie Claire

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