domingo 20 de septiembre de 2020

PERSONAJES | 14-09-2020 16:38

Carla Peterson: “Si no nos damos una mano entre todos, no hay salida posible de esta pandemia”

Sin estridencias, y con una renovada frontalidad, la actriz nos comparte sus sensaciones frente a un coronavirus que, afirma, nos enfrenta como nunca antes a la vulnerabilidad. Y a la tristeza. También habla sobre la grieta, el running, la familia que armó con Martín Losteau y el feminismo.

Entre la honestidad brutal y yendo de la cama al living. Sí, entre esas dos obras cumbres del rock nacional parece pendular hoy Carla, que a lo largo de toda la charla demostrará su estricto cumplimento de la cuarentena (“pienso 80 veces antes de abrir la puerta de casa”) pero también su franco hartazgo.

O, sobre todo, su desánimo, que va muchísimo más allá (y hiere más profundo) que el disgusto de “no poder salir”. “Nada de lo que sucede afuera me resulta ajeno”, dirá en un momento para referirse a todo ese vendaval de malas noticias, trágicos recuentos e incertidumbres que superan con creces sus propias y admitidas comodidades.

“En algún punto siento que todo se tiñó de tristeza y que, si bien intento, como todos, encontrarle algo bueno a esto, la verdad es que me está resultando muy difícil. Lo puedo encontrar en mi vida, mi familia, pero la realidad allá afuera es tan fuerte que es imposible abstraerse. Encima nadie sabe bien todavía en qué momento estamos de esta pandemia. Hasta los tiempos cambiaron. Mi sensación interna es que algo se terminó, que ya no está más”, confiesa. 

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-¿Y qué sería eso que se terminó…?

-(Piensa) No lo sé bien, pero es como que siempre supimos que no tenemos el control de nada, pero lo negábamos todo el tiempo. Y esta realidad nos golpeó mucho en ese sentido. Nadie sabe ni puede controlar nada, literal. Y en el medio nos vamos agarrando de pequeñas certezas que de un día para el otro dejan de ser certezas…

Siento que de repente un día se paró el mundo. Y se paró. Todo trabaja a menos que a media máquina. No podés salir de tu casa, de tu barrio, de tu país…

No sólo se trata no poder trabajar. Es más profundo que eso, tiene que ver con la pérdida de contacto con otros, con una distancia que se volvió muy abismal. Seguramente vuelvan esas posibilidades más adelante, pero saber que eso puede suceder, es bastante fuerte. Nunca creí que me iba a tocar vivir algo así.

"Siento que todo se tiñó de tristeza y que, si bien intento, como todos, encontrarle algo bueno a esto, la verdad es que me está resultando muy difícil".

-Si entiendo bien sería esa sensación de total vulnerabilidad lo nuevo…

-Sí, quizá algunos la tenían más presente, otros menos… Pero en general todos la negábamos para seguir adelante. Hoy no, hoy te cuestionás todo. Es como que está ahí arriba de la mesa, de manera más brutal.

-Y en lo cotidiano, ¿cómo fuiste sobrellevando esta etapa? Vi en tus redes que estás corriendo mucho…

- Sí, como nunca antes… Descubrí que me hace muy bien ver salir el sol a la mañana. Realmente me ayudó muchísimo, a cambiar el ánimo, a ordenarme mejor. ¡A dormir mejor! 

Carla PEterson
Carla y un vestido midi estampado de Guevara Ocampo.

-Salís muy tempranito entonces...

-Sí, aunque eso de ver el amanecer fue solo al principio de la cuarentena, después el sol empezó a salir más temprano y a tanto no llegué... Salgo por lo general a las 7 de la mañana, lo dejo a Gaspar durmiendo y a Martín leyendo los diarios. Es la primera vez que corro tanto y de manera tan sostenida.

Al ser lo único que puedo hacer, es una manera de liberarme también, una especie de meditación activa. 

-El running estuvo en el centro de los debates de esta cuarentena…

-Sí, ¡me metí en el hot chart de la grieta! (risas) Sin quererlo, obvio.

-Es curioso porque la propia pandemia estuvo y está súper intervenida y cruzada por la política. Muchas decisiones personales parecen derivar de afinidades o discrepancias políticas… ¿Cómo vivís eso?

-En principio, ni prendo la tele. Por supuesto que estoy al tanto de lo que sucede, tengo sesiones del Congreso en el cuarto de al lado, imaginate… Quizá un poco a diferencia de antes, hoy trato de no hablar de estos temas en casa, porque sino para Martín no hay un solo momento de tranquilidad ni alegría. La verdad es que no es alegre para nada este momento de la política. Ni pacífico.

-¿Sentís que hay más virulencia que antes?

-Sí, entiendo que es una situación anormal para todos, pero lo cierto es que hay mucho enojo y agresividad. Se siente todo el tiempo. No lo digo por criticar a tal o cual partido político, que es algo que nunca hago ni haré, pero siento que de verdad es un momento muy raro y delicado.

Sí creo que se hicieron cosas muy buenas de manera conjunta y que el esfuerzo de todos ayudó mucho a que pudiésemos acomodar algunas áreas y a tomar ciertos recaudos, pero en general también se vieron muchas falencias. Todo lo que falta en salud, en educación… 

“Siento que antes no había un clima de tanto enojo político, quizá tiene que ver con el cansancio de todos, no lo sé… A mí me gusta escuchar, buscar y encontrar respuestas. Y nunca las encontré solo de un lado o del otro de la grieta”.

-¿Qué te pareció la última marcha del 17 de agosto?

-Tampoco vi mucho de eso, ni las transmisiones ni las repercusiones ni los memes que siguieron después. No fui, obviamente, pero me dio y me da mucha tristeza.

Siento que es todo lo contrario a ese ideal de trabajar juntos, y que sirve solo para estar más enfrentados entre nosotros todavía. Más enojados. Entiendo que haya gente que quiera manifestarse y protestar, pero estamos en medio de una pandemia, no está bien tanta gente junta…  

-En lo personal, ¿sufrís mucho la tan mentada “grieta”?

-Sí, siento que antes no había un clima de tanto enojo. Quizá tiene que ver con el cansancio de todos, no lo sé… A mí me gusta escuchar, buscar y encontrar respuestas. Y nunca las encontré solo de un lado o del otro de esa grieta.

Y una cosa más: la verdad es que yo no me dedico a la política. Elegí ser actriz, que tiene que ver con otras cosas. Por supuesto que no quiero desentenderme de lo que nos pasa, pero estamos todos demasiado peleados.

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-Tu gremio adquirió mucha participación en esas discusiones y tomas de posición. ¿Cómo impactó esa realidad en tu amistad con Nancy Dupláa, por ejemplo? 

-Yo soy muy amiga de mucha gente con la que opino totalmente distinto de política. Y sabemos hasta dónde meternos y hasta dónde no, yo no voy a hacerles cambiar de opinión…

Igual sí tenemos algunos diálogos sobre estos temas. Y creo que de veras aprendí un montón escuchando a mis amigas, colegas y compañeras.

Por momentos pareciera que lo primero que hay que hacer es demostrar que una sabe. Y yo no sé. Primero prefiero interiorizarme, bucear, preguntar y luego sacar mis propias conclusiones. Y ver lo que siento y después ser consecuente con esas sensaciones de la mejor manera posible. Y defender los temas en los que más creo…

-En ese sentido, el feminismo aportó algo muy especial ya que muy rápidamente se transformó en una lucha transversal a casi todas las fuerzas políticas…

-Es cierto. Y de verdad que haber sido testigo de cómo comenzó ese movimiento entre las actrices sigue siendo algo súper emocionante. Cómo se fue ampliando y organizando en tan poco tiempo… Estuvo buenísimo.

Yo formo parte del grupo que a veces pone la voz y la cara en ciertas cuestiones, pero después hay un montón de mujeres que trabajaron y siguen trabajando muchísimo por ese movimiento. Sábados de asambleas que duran horas… Yo prefiero mantenerme a un lado y aprender de ellas todo lo que pueda.

-Volviendo a tu cuarentena, ¿qué otras cosas descubriste en esta etapa?

-(Piensa) Recién cuando nos pudimos acomodar bien, los lugares de trabajo, de estudio, las clases por Zoom y todos esos etcéteras, me empecé a enganchar bastante con el estudio online. Empecé a tomar clases de piano, por ejemplo, que es algo que siempre había deseado hacer y nunca me daba el tiempo.

Y también hice un par de clases de cocina con Juliana López May que estuvieron buenísimas.  

-¿Con Gaspar cómo fue lidiar el encierro? 

-Supongo que cada edad y cada etapa tiene su nivel de dificultad. A Gaspar le resulta bastante difícil esto no poder ver a otros chicos. Es como que estaba entusiasmándose mucho con el colegio, con esto de estudiar y manejarse con libertad y hoy está en su casa, a través de una pantalla, que es lo que en general uno intentaba que no haga tanto…

No verlo correr a mi hijo me parte el alma. Vivo en una casa, y acá algo corre, pero claramente no es lo mismo. Quisiera verlo jugar y reírse como antes.

Carla PEterson
Blusa de seda natural (Diseta) y anillo enchapado en oro y esmaltado a mano (Les Nereides).

“Para mi cumple les dije a todos que no se les ocurra organizarme un ‘zoomple’ ni nada por el estilo porque me ataco. Terminamos pidiendo delivery para nosotros tres, ese fue el gran festejo loco”.

-Él está en segundo grado, ¿no?

-Sí, aprendiendo a hacer letra cursiva, sumar, restar… No es sencillo. Lo digo igual desde un lugar de comodidad, la verdad es que las maestras se están deslomando para poder seguir dando clases en este contexto.

Hay que entenderlas a pleno. Y ayudar. ¿Ves? Ahí hay otro tema: ayudar. No me quiero hacer “la nueva y buena” persona. Pero si no nos damos una mano entre todos, no hay salida posible de esta pandemia. Ni de nada. Es así. Siempre lo fue, pero ahora nos dimos cuenta de manera más brutal.

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-En tu cuenta de Instagram vi que te sumaste a iniciativas como las de La Garganta Poderosa…  

-Sí, en general yo usaba las redes para mi trabajo y, bueno, con el parate, eso también cambió. ¿Qué iba a hacer? ¿Ponerme a subir fotos de mis grandes éxitos? (risas). Nada, me pareció más importante darle visibilidad a emprendimientos que me interesan, que aportan y ayudan.

Si hay algo bueno de esto es ese regreso a ciertas cosas simples. Desde los regalos que mejor nos hacen -flores, una rica comida, un pan- a la ropa que nos ponemos y a lo que buscamos para estar bien y tranquilos. Nada o casi nada de lo que antes “necesitábamos” con tanta importancia, ¿no?

-¿Te enganchaste con el streaming y el mundo series? 

-Nada. Ni siquiera vi muchas películas. En el momento que me ponía frente a la tele estaba tan cansada que me dormía. Y durante el día no prendo jamás la tele. Si hay luz natural, siempre prefiero hacer otras cosas: leer, cocinar, trabajar con las plantas… O armar una pequeña y linda charlita con alguna amiga. 

-¿Por Zoom?

-Noo, por teléfono. Los zooms, paso. Para mi cumple (6 de abril) les dije a todos que no se les ocurra organizarme un ‘zoomple’ ni nada por el estilo porque me ataco. Terminamos pidiendo delivery para nosotros tres, ese fue el gran festejo loco... (ríe). 

-Además de volver a ver a tus afectos, ¿qué te imaginas haciendo cuando todo esto pase?

-¡Una fiesta! (ríe). Me gustaría volver a viajar, sí. ¡Y a filmar y grabar! Que me cuenten del elenco, del director, de la historia… Estar rodeada de colegas, con la letra en la mano y riéndome sin parar en medio de una escena… ¡Por favor! -

 

FOTOS: NATASHA YGEL.

PRODUCCIÓN Y ESTILISMO: ROMINA GIANGRECO.

PEINÓ: SERGIO LAMENSA.

MAQUILLÓ: ÁNGELES BARRIONUEVO PARA ESTUDIO DÚO CON PRODUCTOS TOM FORD.

UÑAS: DANIELA CONTE PARA STAFF NAILS.

ASISTENTE DE FOTOGRAFÍA: SOFIA SAMANJIAN.

REALIZACIÓN DE ARTE: VICTORIA FRAINDENRAIJ PARA INSPIRATION ROOM.

LOCACIÓN: CASA UMARE.

AGRADECIMIENTOS: ESTÉTICA: DRA LILIAN DEMARCHI Y DR. CHRISTIAN SÁNCHEZ SAIZAR (@COESTETICO). FLORES Y VERDES: @LUCIAFLORESYVERDES. SOMBREROS: @FLORENCIATELLADO. ÓPTICA Y ANTEOJOS: @CARLADISI.

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