Monday 19 de October de 2026

FOOD | Hoy 09:02

Día Mundial del Gin Tonic: por qué se celebra y cinco lugares de Buenos Aires para disfrutarlo

Cada 19 de octubre se celebra uno de los cócteles más populares del mundo. De las recetas tradicionales a las versiones con ingredientes inesperados, cinco propuestas para descubrir su versatilidad en Buenos Aires.

El gin tonic tiene una historia que combina tradición, medicina y coctelería. Pero ¿por qué se celebra su día cada 19 de octubre? La fecha recuerda a Mary Edith Keyburn, una británica amante de este cóctel que falleció en 2010, a los 95 años. Según cuenta su familia, durante sus últimos días en el hospital recibió un gin tonic que sus seres queridos habían llevado a escondidas. Su nieta, Jayne Withers, impulsó en 2012 una celebración en su memoria que terminó convirtiéndose en una fecha internacional.

Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIX, cuando la quinina presente en el agua tónica se utilizaba para prevenir la malaria, con el paso del tiempo la combinación de gin y tónica se transformó en un clásico de la coctelería. Su frescura, las notas botánicas y la posibilidad de incorporar frutas, hierbas y especias explican buena parte de su vigencia.

Hoy, el gin tonic es mucho más que una combinación de dos ingredientes. En Buenos Aires, distintas barras lo reinterpretan con personalidad propia, desde las recetas más tradicionales hasta las que incorporan sabores inesperados.

Granero: gin tonic entre naturaleza y sabores frescos

En Rincón de Milberg, Granero combina cocina casera con un entorno natural y una propuesta sustentable que incluye huerta propia, horno de barro y carnes seleccionadas.

En su barra, el protagonismo lo tienen las distintas versiones del gin tonic. Entre ellas se destaca el Pink Tonic de Granero, preparado con gin, tónica, frutos rojos y menta, y el Granero Amarillo, que combina gin, limoncello, cordial de lima y tónica Schweppes. Para quienes prefieren la receta tradicional, también hay opciones con rodajas de cítricos o pepino.

 

Gin tonic

 

Ronconcon: una versión con identidad latinoamericana

En una colorida casona de Caballito, Ronconcon propone descubrir los sabores de América Latina a través de su cocina y su coctelería.

Entre las creaciones de Emilio Bruno, bartender y dueño del lugar, se destaca el Merle & Britvic Tonic, una reinterpretación del clásico que combina gin Merle, Britvic Tonic, pomelo y huacatay, una hierba peruana que aporta notas herbales y frescas.

La propuesta se completa con platos para compartir, como arepas de bondiola braseada, tacos de entraña y tequeños, en un ambiente relajado, con música y un patio interno.

 

Gin tonic

 

Pony Line: un clásico en la barra del Four Seasons

Dentro del Four Seasons Hotel Buenos Aires, Pony Line combina una ambientación inspirada en el universo del polo con una propuesta de coctelería que apuesta tanto por los clásicos como por las creaciones de autor.

Su carta 22/55 toma como inspiración la diversidad de paisajes argentinos y sus ingredientes autóctonos. Para los amantes del gin, entre las opciones se encuentra el Vespertino, preparado con gin Bosque Alta Montaña, Lillet Rosé, pimienta rosa y pomelo. Aunque no se trata de un gin tonic tradicional, refleja la versatilidad de este destilado, que también puede disfrutarse en su combinación clásica con agua tónica.

Punto Mona: el gin tonic se reinventa en Chacarita

En Chacarita, Punto Mona es el espacio creado por Mona Gallosi, una de las figuras de la coctelería argentina. Con una estética industrial, iluminación tenue y una barra que ocupa un lugar central, el espacio propone reinterpretar los cócteles clásicos a partir de nuevas combinaciones.

Entre sus versiones del gin tonic se destaca el Tonic Real, que combina gin, agua tónica, piña y pimiento amarillo. También ofrece una interpretación más tradicional con Hendrick's, tónica y pepino. Dos maneras de explorar los aromas botánicos y la frescura de un cóctel que admite múltiples variantes sin perder su identidad.

 

Gin Tonic

 

La Capitana: el gin tonic en su versión más clásica

En Almagro, La Capitana propone un viaje a la Buenos Aires de los años 40 y 50, con una ambientación que rinde homenaje a Eva Perón y una carta que recupera sabores emblemáticos de la cocina porteña.

En este escenario, el gin tonic conserva su fórmula tradicional, con gin Beefeater, agua tónica y limón. Una combinación sencilla que encuentra su lugar entre las propuestas de esta vermutería porteña.

 

at redacción Marie Claire

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