Monday 15 de June de 2026

BELLEZA | Hoy 08:02

Semana Mundial de la Continencia: por qué el suelo pélvico es clave para la salud y la calidad de vida

La incontinencia urinaria afecta a millones de personas en el mundo, pero todavía continúa rodeada de silencios y tabúes. En el marco de la Semana Mundial de la Continencia, especialistas destacan la importancia del suelo pélvico como una pieza fundamental para la salud, el bienestar y la calidad de vida.

Del 15 al 21 de junio se conmemora la Semana Mundial de la Continencia, una fecha destinada a generar conciencia sobre un síntoma frecuente, pero muchas veces invisibilizado, que puede abordarse desde distintos enfoques.

La incontinencia urinaria afecta a millones de personas en el mundo y tiene un impacto directo en la calidad de vida. Sin embargo, gran parte de los casos pueden prevenirse y tratarse a través del fortalecimiento del suelo pélvico, una estructura muscular fundamental para la continencia, la salud sexual y el bienestar integral tanto de mujeres como de hombres.

 

Incontinencia urinaria

 

La pérdida involuntaria de orina no es una consecuencia inevitable del envejecimiento ni una situación con la que haya que resignarse a convivir. Por el contrario, se trata de una afección que puede prevenirse, tratarse y mejorar significativamente cuando se aborda de manera temprana.

Detrás de la continencia urinaria existe una estructura tan importante como poco conocida: el suelo pélvico. Este conjunto de músculos, ligamentos y tejidos conecta la pelvis y sostiene órganos fundamentales como la vejiga, el útero, el recto y la próstata. Su correcto funcionamiento resulta clave para controlar la micción, mantener una adecuada estabilidad corporal y contribuir a una vida sexual saludable.

Las cifras reflejan la magnitud del problema. Se estima que más de 400 millones de personas en el mundo padecen algún grado de incontinencia urinaria. La condición afecta aproximadamente a una de cada tres mujeres y a cerca del 11% de los hombres, aunque los especialistas consideran que los números podrían ser aún mayores debido a la falta de consulta médica por vergüenza o desconocimiento.

En las mujeres, factores como el embarazo, el parto, la menopausia, el sobrepeso y el paso del tiempo pueden debilitar el suelo pélvico. En los hombres, la afección suele estar vinculada al envejecimiento, determinadas patologías prostáticas o las secuelas de cirugías relacionadas con la próstata.

 

Incontinencia urinaria

 

Muchas personas desconocen que el suelo pélvico puede entrenarse de la misma manera que cualquier otro grupo muscular del cuerpo. De hecho, el fortalecimiento de esta zona constituye una de las primeras líneas de tratamiento recomendadas para prevenir y reducir los síntomas de la incontinencia urinaria.

Entre las herramientas más utilizadas se encuentran los ejercicios de Kegel, desarrollados en la década de 1940 por el ginecólogo estadounidense Arnold Kegel. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar voluntariamente los músculos del suelo pélvico para mejorar su fuerza, resistencia y coordinación. Su práctica regular demostró beneficios concretos tanto en mujeres como en hombres, ayudando a disminuir los episodios de pérdidas urinarias, mejorar el control vesical y favorecer la recuperación después del parto o de determinadas intervenciones quirúrgicas.

Además de su impacto en la continencia, un suelo pélvico fortalecido cumple un papel fundamental en la función sexual. En las mujeres contribuye a una mejor respuesta muscular y sensibilidad, mientras que en los hombres participa activamente en los mecanismos de la erección y la eyaculación. Por este motivo, cada vez más especialistas promueven su entrenamiento como parte de una estrategia integral de salud y bienestar.

Hoy también existen tecnologías no invasivas que complementan los ejercicios tradicionales y permiten trabajar la musculatura pélvica de manera profunda y efectiva, ampliando las opciones terapéuticas disponibles para quienes buscan prevenir o tratar la incontinencia.

Hablar de continencia es hablar de calidad de vida. Significa poder realizar actividad física, trabajar, viajar, reír o compartir actividades cotidianas sin miedo a una pérdida involuntaria de orina. En esta Semana Mundial de la Continencia, el desafío es derribar mitos, fomentar la consulta temprana y comprender que el cuidado del suelo pélvico no debe comenzar cuando aparece un problema, sino mucho antes, como parte de una estrategia de prevención y bienestar para toda la vida.

Porque aunque no se vea, el suelo pélvico sostiene mucho más que órganos: sostiene la autonomía, la confianza y la calidad de vida de millones de personas. 

 

 

Patricia Alvarez MP 93492

Alejandra Buonanno MP 70817

Cecilia Zega MP 111765

Ginecología / ginecología regenerativa

Centro médico Zab

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