Friday 16 de October de 2026

MODA | Hoy 07:21

Cómo vestirse en primavera: 6 prendas de entretiempo para resolver cualquier look

La primavera trae días de sol, mañanas frescas y temperaturas que cambian sin previo aviso. Camisas, blazers livianos y tejidos finos se convierten en aliados para armar looks de entretiempo cómodos, versátiles y con estilo.

Vestirse en primavera puede ser un ejercicio de creatividad, pero también un pequeño desafío cotidiano. Las mañanas todavía conservan algo del invierno, al mediodía las temperaturas invitan a dejar el abrigo y, cuando cae el sol, vuelve a aparecer el fresco. En ese escenario, elegir qué ponerse requiere algo más que mirar el pronóstico.

La solución no está necesariamente en renovar el guardarropa, sino en aprender a combinar prendas que funcionen en distintas temperaturas. La moda de entretiempo propone justamente eso: superponer piezas livianas, jugar con las proporciones y encontrar un equilibrio entre comodidad y estilo.

Lejos de los cambios radicales de temporada, hay seis prendas que permiten construir looks de primavera actuales y fáciles de adaptar a diferentes momentos del día.

1. La camisa oversized: una prenda que funciona como segunda capa

La camisa amplia dejó de ser una prenda reservada para la oficina. Hoy ocupa un lugar central en el guardarropa de entretiempo por su capacidad para adaptarse a diferentes estilos.

Una camisa blanca o celeste, por ejemplo, puede llevarse cerrada con un pantalón de sastrería o abierta sobre una musculosa para conseguir un resultado más relajado. También funciona debajo de un tejido fino, dejando ver el cuello y los puños.

La clave está en las proporciones: cuando la camisa tiene mucho volumen, conviene equilibrarla con una prenda inferior más estructurada o marcar ligeramente la cintura.

 

Prendas de primavera

2. El blazer liviano: la alternativa al abrigo tradicional

Hay prendas que atraviesan las estaciones sin perder vigencia y el blazer es una de ellas. En primavera, las versiones de lino, algodón o tejidos livianos permiten reemplazar los abrigos más pesados sin resignar estructura.

Los modelos de corte relajado funcionan especialmente bien sobre remeras básicas, musculosas o vestidos. También pueden combinarse con jeans rectos y zapatillas para quitarle formalidad al conjunto.

Los tonos arena, gris claro, azul marino y manteca son alternativas versátiles, aunque un blazer de color puede convertirse en el protagonista de un look construido con básicos.

Un buen blazer de entretiempo no necesita verse formal: su atractivo está precisamente en la posibilidad de combinarlo con prendas más informales.

 

Prendas de primavera

 

3. El tejido fino: el aliado de las mañanas frescas

Aunque el calendario indique que llegó la primavera, todavía hay momentos del día que requieren una capa adicional.

Los sweaters de punto fino y los cardigans livianos son una buena opción porque abrigan sin sumar demasiado volumen. Además, pueden guardarse fácilmente en un bolso o llevarse sobre los hombros cuando aumenta la temperatura.

Una de las combinaciones más simples consiste en sumar un cardigan sobre una musculosa y acompañarlo con jeans o pantalones amplios.

Para un resultado más actual, los tejidos livianos pueden usarse directamente sobre la piel, combinados con faldas midi o pantalones de sastrería.

 

Prendas de primavera

 

4. El pantalón de sastrería amplio: comodidad sin perder estructura

Los pantalones de sastrería dejaron de pertenecer exclusivamente al vestuario laboral. Las siluetas amplias, las telas con movimiento y las cinturas relajadas los convirtieron en una alternativa para diferentes ocasiones.

En primavera, los modelos de lino, algodón o mezclas livianas permiten crear conjuntos cómodos sin recurrir siempre al jean.

Pueden combinarse con una remera básica, una camisa abierta o un top de punto. En cuanto al calzado, funcionan con zapatillas minimalistas, mocasines o sandalias.

El secreto está en evitar que todas las prendas tengan el mismo volumen. Si el pantalón es muy amplio, una parte superior más corta o ligeramente ajustada ayuda a definir la silueta.

 

Prendas de primavera

5. La campera liviana: una capa práctica que también suma estilo

La primavera es el momento ideal para recuperar esas camperas que durante el invierno resultan insuficientes y en verano parecen innecesarias.

Las versiones de gabardina, las camperas utilitarias, los modelos de denim y las bombers livianas son algunas de las opciones más fáciles de incorporar.

Una campera utilitaria en verde oliva, por ejemplo, puede acompañar un vestido estampado y generar un contraste interesante entre una prenda funcional y otra más femenina.

Las de denim funcionan con pantalones de vestir o faldas, mientras que una bomber puede darle un carácter más urbano a un conjunto de prendas clásicas.

La idea es utilizar la campera como una pieza de estilismo y no solamente como abrigo.

6. La falda midi: una prenda que permite jugar con las temporadas

Las faldas midi son especialmente prácticas durante los meses de transición porque permiten incorporar prendas más frescas sin necesidad de abandonar completamente las capas de abrigo.

Los diseños satinados, de algodón o denim pueden combinarse con camisas, sweaters finos o blazers relajados.

Para el día, una falda midi con zapatillas y una remera básica ofrece una combinación sencilla. Si baja la temperatura, alcanza con sumar un cardigan o una campera liviana.

En cuanto al calzado, las bailarinas, los mocasines y las zapatillas de líneas simples funcionan como alternativas para diferentes ocasiones.

La falda midi también permite combinar texturas opuestas, como un tejido suave con una tela satinada, un recurso que aporta interés visual sin recargar el conjunto.

 

Prendas de primavera

 

Cómo armar looks de entretiempo sin cambiar todo el guardarropa

La principal ventaja de estas seis prendas es que no funcionan de manera aislada. Una camisa oversized puede acompañar un pantalón amplio, un blazer puede completar un conjunto con falda midi y un tejido fino puede convertirse en la capa adicional para cualquiera de estas combinaciones.

A la hora de vestirse en primavera, hay tres aspectos que conviene tener en cuenta: la posibilidad de sumar o quitar capas, el peso de las telas y el equilibrio de las proporciones.

También resulta útil trabajar con una paleta de colores que permita combinar varias prendas entre sí. Los tonos neutros ofrecen una base sencilla, pero eso no significa renunciar a los estampados o a los colores intensos.

En definitiva, vestirse bien en primavera no depende de tener más ropa, sino de encontrar nuevas maneras de usar la que ya tenemos. Y quizás esa sea una de las ideas más interesantes de la moda de entretiempo: aprovechar el guardarropa con mayor libertad, sin depender de las reglas estrictas de cada estación.

at redacción Marie Claire

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