La cocina italiana tiene una forma única de demostrar que no hace falta demasiado para crear algo inolvidable: buenos ingredientes, atención al proceso y tiempo suficiente para dejar que los sabores se desarrollen lentamente. Dentro de esa tradición, el risotto ocupa un lugar especial por su capacidad de convertir la simpleza en un plato elegante y profundamente reconfortante.
En esta receta, los hongos aportan textura y una intensidad terrosa que se integra perfectamente con la cremosidad característica del arroz carnaroli. Además, la preparación incorpora aceite de coco en lugar de manteca, logrando un resultado suave y untuoso desde una mirada más liviana y contemporánea sobre este clásico italiano.

Risotto de hongos
Ingredientes (2 porciones)
- 260 gr. de arroz carnaroli
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 10 hongos de pino secos
- 8 hongos portobello medianos
- 2 cucharadas de aceite de coco frío
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva extra virgen

Preparación
- Colocar los hongos de pino en un bowl y cubrir con agua caliente. Dejar reposar durante 30 minutos y luego colar, reservando el líquido. Guardar también los hongos hidratados.
- Condimentar el líquido de hongos con sal y pimienta y mantenerlo caliente a fuego mínimo.
- Cortar los portobellos en cuartos. En una sartén caliente con un hilo de aceite de oliva, saltearlos evitando que se toquen entre sí para que no larguen agua. Cocinar hasta que estén bien dorados y condimentar con sal y pimienta. Reservar.
- En otra sartén, calentar una cucharada de aceite de oliva y cocinar la cebolla y el ajo picados finamente hasta que la cebolla esté transparente.
- Incorporar el arroz y mezclar constantemente hasta que tome un tono nacarado.
- Comenzar a agregar el caldo caliente de hongos de a poco, a medida que el arroz lo vaya absorbiendo. Es importante no agregar todo el líquido junto y revolver constantemente con cuchara de madera durante la cocción.
- Una vez que el arroz esté casi listo, incorporar los hongos de pino hidratados y los portobellos salteados.
- Agregar el aceite de coco frío y mezclar bien para lograr una textura cremosa y emulsionada.
- Servir con unas gotas de aceite de oliva extra virgen y pimienta negra recién molida.

at Ayelén Jaquenod
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