La identidad gastronómica de Buenos Aires siempre estuvo marcada por el diálogo entre culturas. A lo largo de décadas, distintas comunidades trajeron consigo recetas, técnicas y sabores que hoy forman parte del ADN culinario de la ciudad.
En los últimos años, esa tradición se renovó con una generación de restaurantes que miran al mundo para reinterpretarlo desde una sensibilidad contemporánea y urbana. Así, cocinas tan diversas como la francesa, la china, la australiana o la gallega encuentran en Buenos Aires un nuevo escenario donde desplegar su personalidad.
El resultado es un recorrido gastronómico que invita a descubrir platos, aromas y rituales de distintas latitudes, siempre atravesados por el estilo relajado y cosmopolita de la ciudad. En esta selección, cuatro restaurantes donde la cocina internacional dialoga con el espíritu porteño.
Tony Wu: una cantina china moderna en Villa Crespo
Entre las aperturas gastronómicas más comentadas de los últimos años, Tony Wu propone una mirada contemporánea sobre la cocina china tradicional. Esta cantina moderna creada por José Delgado y Thomás Nguyen —también responsables del restaurante vietnamita Cang Tin— recupera clásicos del comfort food asiático con una impronta actual. Su carta recorre distintas regiones de China con platos que equilibran sabores dulces, agrios y picantes: desde el mapo tofu de cerdo típico de Sichuan hasta carnes asadas al estilo barbacoa hongkonesa o el popular pollo a la naranja. El ambiente combina referencias de la cultura asiática con guiños a los diners norteamericanos, con barra a la vista, mesas giratorias y una atmósfera vibrante que convierte cada comida en un pequeño viaje gastronómico.
Casa Dingo: espíritu australiano en Palermo
Inspirado en la cultura gastronómica de Australia, Casa Dingo es uno de los cafés-restaurante que reinterpretan el ritual del brunch con estilo propio. El proyecto nació de la colaboración entre el chef y barista Germán González y el arquitecto Gonzalo Krenz, quienes crearon un espacio luminoso donde la estética australiana se mezcla con ingredientes y técnicas contemporáneas. La propuesta combina más de veinte variedades de café con platos sustanciosos de desayuno y almuerzo, como tostadas de masa madre con hongos de bosque, shakshuka especiada o preparaciones con rosti de papa y huevo poché. El ambiente —con ventanales arqueados, tonos que evocan la tierra roja australiana y abundante vegetación— refuerza la sensación de un oasis relajado en pleno Palermo.

Le Rêve: un bistró francés que trae París a Palermo
Desde hace seis años, Le Rêve Bistró se consolidó como uno de los espacios donde la cocina francesa encuentra una interpretación refinada en Buenos Aires. El restaurante, que recientemente amplió su local en Palermo, mantiene una carta centrada en clásicos de la tradición gala reinterpretados con técnica contemporánea por el chef Ramiro Hernández. Entre sus platos emblemáticos aparecen el paté de foie, los mejillones a la marinera y una versión personal del lomo Wellington —el Lomo Le Rêve— envuelto en hojaldre con duxelles de hongos y foie gras. Con su atmósfera cálida, su cuidada selección de vinos y una barra dedicada a la coctelería clásica, el espacio propone una experiencia que evoca el encanto de los bistrós parisinos.

A Coruña: espíritu gallego y cultura del tapeo en Versalles
En una esquina tranquila de Versalles, A Coruña propone una cantina española donde la tradición gallega se mezcla con la calidez del barrio porteño. El proyecto, impulsado por Carolina Giuliani y Vanina Heredia, nació con la idea de crear un espacio relajado donde el ritual del tapeo invite a compartir la mesa sin formalidades. La carta recorre distintos sabores de España con bocados pensados para el centro de la mesa: boquerones en aceite, gambas al ajillo, croquetas de pescado y langostinos o tortillas bien cremosas conviven con arroces, paellas y pescados. La atmósfera —con fachada ocre, detalles rojos y mesas que se extienden hacia la vereda— refuerza ese espíritu de bar español donde las conversaciones se alargan entre vermut, sidra o cerveza bien fría.

Lo del Francés: un rincón parisino en San Telmo
En pleno casco histórico de la ciudad, Lo del Francés recrea el espíritu de los cafés de barrio parisinos con una impronta íntima y cultural. Fundado por Marc Eugène, oriundo de Montmartre, este bistrot combina recetas tradicionales de la cocina francesa con guiños al paladar local. En su carta conviven clásicos como la soupe à l’oignon, el camembert al horno o el boeuf bourguignon, junto con propuestas que fusionan ambas tradiciones, como la milanesa de peceto a la florentine. El ambiente familiar y relajado se completa con un detalle singular: los sábados por la noche, los mozos interpretan en vivo clásicos de la chanson française, sumando un toque musical que refuerza la sensación de estar en un pequeño café de París en medio de San Telmo.

at redacción Marie Claire
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