Pocas mujeres han logrado lo que Sofia Coppola; convertirse en una de las cineastas más reconocidas a nivel mundial del cine independiente. Ganadora de un premio Óscar a mejor guion original, La hija de Francis Ford Coppola creció en los sets de El Padrino, y su talento heredado lo supo elevar a otro nivel desde muy temprana edad, dirigiendo icónicas películas como Lost in Translation, María Antonieta, El Padrino III, Priscilla, entre otras.
Marie Claire Argentina tuvo la oportunidad de hablar con Sofia, quien hoy a sus 55 años, se aventura en la edición y producción del documental “Making Marie Antoinette”, que se estrena el 6 de noviembre exclusivamente en Mubi. Una propuesta íntima dirigida y realizada gracias al material recopilado por su madre, la documentalista y artista, Eleanor Coppola, durante el rodaje de la película María Antonieta. A 20 años del estreno de la película ganadora de un premio Óscar y en homenaje póstumo a Eleanor, Sofia les da este regalo a los amantes del cine.
-En el documental se ve claramente la brecha de género, ¿cuál consideras el mayor desafío al ser una mujer directora?
-Viendo las imágenes del documental me puedo dar cuenta como han cambiado las cosas en los últimos 20 años. Hace 20 años había muy pocas directoras, y aunque hoy hay más, siguen siendo minoría comparado a otras profesiones. Con el documental he podido ver lo mucho que tuve que explicar y dar indicaciones, que entendieran mi punto de vista, es como si hablara un idioma extranjero, afortunadamente hoy en día no es tan inusual.
-La elección de música en la película es clave, ¿por qué decides mezclar música barroca con indie y punk, tiene algún significado personal para vos?
-Cuando estaba trabajando en el guion y en los libros de la época, me impactó lo jóvenes que eran los personajes, eran adolescentes, y quería que la audiencia se transportara a esa adolescencia, no mirando atrás en la historia sino a lo que es esa etapa en sí. Cuando yo era una adolescente mi impresión del siglo XVIII era del nuevo romance, como “Adam & The Ants”, “Bow, wow, wow”, esa fue una forma para mí de verlo y de ahí viene la idea.
-¿Qué significó para ustedes trabajar en el Palacio de Versalles?
-Estábamos muy impresionados de estar ahí, y es muy gracioso ver en las imágenes de mi mamá la cara de Kirsten Dunst la primera vez que vio el set en Versalles, nosotros no lo podíamos creer, era surreal, y ahora siendo mayor cuando visito Versalles, no puedo creer que nos permitieran grabar en ese lugar, y ahí te pega de otra manera.
“La presión de tiempo fue increíble, tener que cambiar periodos de tiempo en un mismo día por las locaciones, fue desafiante pero también fue emocionante y fascinante haber tenido la oportunidad de filmar en el Palacio de Versalles”
-Milena Canonero ganó un Óscar a Mejor Vestuario con esta película, ¿qué significa para vos trabajar con ella?
-Milena es una leyenda, siento una gran admiración hacia ella. Es increíble su legado, me siento muy afortunada de haber podido trabajar con ella, ver cómo es su dinámica y colaborar en equipo. Yo aún me siento muy agradecida con todos los detalles y el esfuerzo que hizo por el vestuario y la pasión que le puso, es un gran elemento para la película.

-En el documental se ve la presión de una producción de tal magnitud, cientos de extras, correr contra reloj, el presupuesto, pero siempre te ves muy centrada y calmada, ¿cómo logras mantenerte así?
-Lo siento por dentro y trato de no mostrarlo, porque tengo que hacerlo, todo el mundo me mira y espera que las cosas marchen, así que aprendí eso. Mi mamá era así, siempre tan equilibrada, yo trato de mantener la calma porque no sirve de nada entrar en pánico, pero si que lo siento por dentro, solo que no lo demuestro.
"Viendo que se acercaban los 20 años de la película, me pareció un buen tiempo límite para finalizar este documental de mi madre"
Eleanor grabó más de 80 horas de planos privados y cercanos de su hija Sofia, quien a sus 35 años dirigía una película con un presupuesto de 40 millones de dólares y manejaba un equipo de más de 300 personas. El documental con una mirada artística y maternal muestra a una Sofía joven, empoderada en un mar de hombres, liderando equipos técnicos, pasando noches en vela y compartiendo detalles del estrecho vínculo familiar y laboral de la familia Coppola, Eleanor falleció en el 2024, y no pudo ver esta producción finalizada, este documental es un tributo a la mujer que a los 80 años dirigió por primera vez una película; Paris can Wait, y que con Making Marie Antoinette, demuestra que el talento no tiene límite de edad, y hoy su hija Sofia Coppola lo comparte con el mundo.
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