Hay consumos que nunca son solamente consumo. El chocolate es uno de ellos. Está en los regalos, en las pausas, en los encuentros y en esos pequeños rituales cotidianos que transforman un momento cualquiera en algo especial. Quizá por eso, en tiempos donde las experiencias vuelven a ganar protagonismo, La Chocolaterie logró consolidarse como mucho más que una feria gastronómica.
El 27 y 28 de junio, el evento celebrará su sexta edición en La Rural con más de 120 expositores, una fuerte presencia internacional y una propuesta que refleja cómo evolucionó el universo del chocolate: más creativo, más diverso y profundamente conectado con las tendencias que atraviesan hoy la gastronomía y el diseño.

El chocolate como experiencia
Hace tiempo que el chocolate dejó de limitarse a las recetas clásicas. Hoy se transformó en un territorio de exploración donde conviven origen, técnica, estética y creatividad. En esta edición habrá desde propuestas bean-to-bar y bombones pintados a mano hasta combinaciones con hongos, frutas liofilizadas, pimienta rosa, minerales marinos y especias que expanden las posibilidades del cacao.
Entre las tendencias que dominarán la feria aparecen sabores como pistacho, café de especialidad e ingredientes de origen que cruzan distintas tradiciones culinarias.

La reinvención del alfajor
Si hay un producto que sintetiza el espíritu de esta edición es el alfajor. Lejos de las versiones tradicionales, la feria reunirá propuestas con Aperol y naranja, yerba mate, higo y merengue, whisky, nuez, cereza, piña colada, Malbec y rosa mosqueta.
Una nueva generación de productores está resignificando uno de los clásicos más queridos de la gastronomía argentina y llevándolo a un terreno más experimental y de autor.

Brasil y los nuevos sabores de Latinoamérica
Por primera vez, Brasil tendrá una presencia destacada dentro de La Chocolaterie. De la mano de la Embajada de Brasil en Argentina llegarán marcas que trabajan con ingredientes amazónicos como cupuaçu, cumarú, açaí y maracuyá, sumando una mirada regional potente sobre el cacao y sus múltiples posibilidades.
Más allá de las degustaciones, la feria ofrecerá talleres, demostraciones y experiencias en vivo, además de una de las instalaciones más esperadas: una monumental copa de chocolate realizada junto a Lodiser.
Porque si algo propone La Chocolaterie es volver a mirar el chocolate desde otro lugar: no solo como un producto, sino como una experiencia capaz de reunir placer, creatividad e innovación en un mismo recorrido.
at redacción Marie Claire
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