Durante años, el lipedema permaneció en una zona poco visible de la medicina. Muchas mujeres aprendieron a convivir con piernas desproporcionadas, dolor, sensación de pesadez y una acumulación de tejido adiposo que no responde de la misma manera que la grasa convencional a los cambios de alimentación o al ejercicio.
La dificultad, muchas veces, estuvo también en reconocer qué estaba sucediendo.
Hoy, su abordaje tiende hacia una mirada más amplia: comprender la condición, identificar cómo se manifiesta en cada paciente y combinar las distintas herramientas disponibles según sus necesidades, desde las medidas conservadoras hasta la cirugía cuando existe una indicación adecuada.
Desde esta perspectiva surge Lipedema Integral Care, un concepto de atención desarrollado por la kinesióloga María Silvia Sosa y el cirujano plástico Ángel Benítez Collante, basado en la participación coordinada de distintas disciplinas.
“El lipedema no se trata solamente de grasa: hay que entender qué hay detrás”

—¿Por qué creen que durante tanto tiempo el lipedema fue confundido con un problema exclusivamente estético?
Ángel Benítez Collante: Durante mucho tiempo se observaba principalmente la apariencia externa. Una mujer consultaba porque tenía las piernas desproporcionadas y sentía que su cuerpo no respondía a los tratamientos convencionales.
Pero cuando se estudia el problema con mayor profundidad aparecen otros elementos: una distribución característica del tejido adiposo, dolor o sensibilidad, sensación de pesadez, tendencia a los hematomas, edema asociado en determinados casos y repercusiones sobre la movilidad y la calidad de vida.
—¿Eso cambia también la manera de plantear el tratamiento?
María Silvia Sosa: Completamente. Una paciente puede necesitar solamente medidas conservadoras. Otra puede beneficiarse de fisioterapia especializada y compresión. En determinados estadios o situaciones clínicas, y después de una evaluación adecuada, puede plantearse una intervención quirúrgica.
Primero está la paciente y después la herramienta que vamos a utilizar.

El lugar de la kinesiología en el tratamiento del lipedema
—¿Qué lugar ocupa la fisioterapia dentro de este abordaje integral?
María Silvia Sosa: Tiene un papel importante en las distintas etapas del proceso, tanto si existe indicación quirúrgica como si no. Permite abordar aspectos como el movimiento, el edema, la movilidad de los tejidos, la sensación de pesadez y las necesidades funcionales de cada paciente.
La evaluación individual es clave. Algunas pacientes necesitan principalmente mejorar la movilidad y favorecer el drenaje; otras presentan dolor, restricciones de movimiento, edema asociado o dificultades para sostener la actividad física.
Por eso, el abordaje debe adaptarse a las características y necesidades de cada persona.
—¿Eso significa que la fisioterapia no debería pensarse únicamente como parte de la recuperación después de una cirugía?
María Silvia Sosa: Exactamente. No comienza cuando termina una cirugía. Puede ser importante desde la preparación de la paciente y la educación, durante el manejo conservador y también en la recuperación posterior, cuando existe una indicación quirúrgica.
La cirugía es una herramienta dentro de un proceso más amplio. El objetivo no es simplemente quitar volumen, sino recuperar función, movimiento y, en definitiva, calidad de vida.
“No todas las pacientes necesitan la misma cirugía, ni todas necesitan cirugía”
—¿Cómo se decide quién es candidata a un tratamiento quirúrgico?
Ángel Benítez Collante: La cirugía no debería plantearse como una sustitución automática del tratamiento conservador ni existir una indicación basada únicamente en el volumen de las piernas.
Hay que conocer la historia clínica, los síntomas, la distribución del tejido, la presencia de edema, las características de la piel, el impacto funcional, los tratamientos previos, las expectativas y el contexto general de la paciente.
También es fundamental explicar qué puede y qué no puede conseguir una intervención.
“El tratamiento integral empieza antes del quirófano y continúa después”
—¿Qué ocurre después de una intervención?
Ángel Benítez Collante: Es una etapa muy importante.
Después de una cirugía existe un proceso de recuperación de los tejidos y una adaptación progresiva a los cambios producidos. La fisioterapia permite acompañar ese proceso y trabajar de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
El objetivo no es que dependa permanentemente de un tratamiento, sino que incorpore herramientas que le permitan participar activamente de su autocuidado.
“Queremos ofrecer un tratamiento responsable”
—El lipedema genera muchas expectativas. ¿Cómo manejan esa situación?
Ángel Benítez Collante: Con información actualizada para nuestras pacientes. El lipedema es una condición compleja y el tratamiento debe individualizarse.
Nuestra intervención está dirigida a conseguir determinados objetivos. Por eso considero que la consulta también debe ser un espacio de educación.
“La medicina integral significa hacer lo que cada paciente necesita”
—¿Qué significa exactamente Integral Care?
María Silvia Sosa: Significa reunir distintas disciplinas y conocimientos alrededor de las necesidades de cada paciente, para poder tomar mejores decisiones personalizadas.
at redacción Marie Claire
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