Thursday 12 de February de 2026

BELLEZA | Ayer 08:41

Crema facial, corporal y de manos: por qué no deberías usar la misma en todo el cuerpo

Aunque parezca práctico usar una sola crema para todo, cada zona del cuerpo tiene necesidades distintas. La piel del rostro no es igual a la de las manos ni a la del cuerpo, y mucho menos puede reemplazarse el protector solar por una crema hidratante común. Qué cambia en cada fórmula y por qué es clave elegir bien.

En tiempos de rutinas simples y neceseres cada vez más editados, muchas personas se preguntan si realmente hace falta tener una crema para cada parte del cuerpo. ¿No es todo piel al final? La respuesta corta es no. La respuesta larga explica por qué usar la misma crema en cara, cuerpo y manos puede generar desde brotes hasta manchas o envejecimiento prematuro.

1. Crema facial: fórmulas más livianas y específicas

La piel del rostro es más fina, más sensible y tiene mayor concentración de glándulas sebáceas que otras zonas. Por eso, las cremas faciales suelen tener:

  • Texturas más livianas o de rápida absorción.

  • Ingredientes activos específicos (ácido hialurónico, retinol, niacinamida, vitamina C).

  • Fórmulas testeadas dermatológicamente y, muchas veces, no comedogénicas.

Si aplicás una crema corporal en la cara, podés obstruir poros porque suelen ser más densas y oclusivas. Resultado posible: brillo excesivo, granitos o irritación.

 

Cremas

 

2. Crema corporal: más emoliente y menos específica

La piel del cuerpo es más gruesa y, en general, menos propensa al acné (con excepción de espalda o pecho). Las cremas corporales están diseñadas para:

  • Hidratar grandes superficies.

  • Reparar sequedad intensa (codos, rodillas, piernas).

  • Generar una película más protectora.

Suelen tener mayor concentración de emolientes y fragancias. Por eso, no son ideales para el rostro, donde una textura pesada puede alterar el equilibrio cutáneo.

 

Cremas

 

3. Crema de manos: protección reforzada

Las manos están constantemente expuestas al sol, al lavado frecuente y a productos químicos. Por eso, las cremas de manos suelen incluir:

  • Mayor concentración de agentes reparadores.

  • Ingredientes para fortalecer la barrera cutánea.

  • A veces, filtros UV o componentes antimanchas.

Aunque podrías usar crema facial en las manos, lo contrario no siempre es buena idea: muchas fórmulas para manos son más densas y perfumadas.

 

Diferencia entre cremas

 

4. Protector solar: no es una crema hidratante

Este es el punto clave. El protector solar no se reemplaza con una crema hidratante común, aunque diga “con SPF”.

Para que un producto proteja realmente, necesita:

  • Filtros solares en concentración suficiente.

  • Aplicación generosa (aproximadamente 2 dedos de producto para rostro y cuello).

  • Reaplicación cada 2 horas.

Una crema con SPF bajo (por ejemplo, 15) no equivale a un protector solar de amplio espectro SPF 30 o 50. Y ninguna crema corporal reemplaza la función de un fotoprotector.

¿Qué pasa si uso la misma crema para todo?

No es una tragedia ocasional. Pero en el uso sostenido pueden aparecer:

  • Brotes o congestión si usás crema corporal en el rostro.

  • Falta de protección solar adecuada.

  • Hidratación insuficiente en manos muy expuestas.

  • Envejecimiento prematuro por no usar fotoprotección correcta.

La conclusión es simple: no es una estrategia de marketing, es una cuestión de formulación. Cada producto responde al grosor, sensibilidad y nivel de exposición de la piel en esa zona.

Invertir en una rutina mínima pero adecuada —limpieza facial, crema acorde a tu tipo de piel, protector solar diario y una buena crema corporal— no es exceso: es cuidado inteligente.

at redacción Marie Claire

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