domingo 22 de septiembre de 2019

SOCIEDAD | Hace 3 semanas

Gideon Mendel el fotógrafo que retrata el cambio climático a través de las inundaciones

En todo el mundo, en la última década, el número de inundaciones aumentó en un 50 por ciento. En 2007, el fotógrafo Gideon Mendel decidió ir más allá de las estadísticas y se sumergió en las historias, imágenes y vidas de muchas de esas víctimas. Un viaje de 12 años que revela el rostro humano del cambio climático.

Las fotos de El mundo ahogado de Gideon Mendel aparecen en revistas, en conferencias climáticas y también en galerías de arte. ¿Deberíamos llamarlo fotógrafo documentalista, activista o artista? Tiene un poco de los tres pero, en cualquier caso, él prefiere no ser encasillado.

Nacido en Sudáfrica, Gendel documentó por primera vez las atrocidades del apartheid en su país, luego pasó gran parte de la década de 1990 sensibilizando sobre la crisis mundial del IVH antes de sumergirse en las aguas profundas de los sobrevivientes de las inundaciones.

Los numerosos y prestigiosos premios recibidos por su trabajo no atenuaron su empatía por todos estos humanos atrapados en la tragedia. Aquí, nos cuenta cómo los conoció, cámara en mano y rodeado de agua, y qué aprendió de esos angustiantes encuentros.

En 2007, sentiste una fuerte necesidad de testificar sobre las condiciones degradadas de nuestro planeta. ¿Por qué elegiste inundaciones en lugar de sequías, incendios, gestión de residuos o cualquier otra problemática moderna?

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Fue algo accidental. En aquel momento mis hijos eran muy pequeños y estaba tratando de imaginar cómo sería su mundo cuando tuviesen mi edad. Así llegué al cambio climático y pasé un largo tiempo investigando y mirando imágenes sobre esta problemática.

Me encontré con muchas fotos de glaciares, osos polares y hermosos y lejanos paisajes, pero con muy pocas fotos de personas afectadas por ese cambio. Mi idea fue entonces hacer algo sobre la condición humana en relación al cambio climático y así arranqué.

Y enseguida decidiste enfocarte en las inundaciones...

Sí, en 2007, se produjeron grandes inundaciones en Yorkshire, en el norte de Inglaterra. Yo me encontraba allí y comencé a experimentar con retratos en el agua pero al comienzo no estaba muy preparado.

Inglaterra, 2014

No tenía el equipo adecuado, caminaba con mis pantalones cortos… Poco después, me fui a hacer un trabajo fotográfico en Bihar (India) con la organización benéfica Action Aid International. El objetivo era fotografiar las secuelas de una inundación.

Pero cuando llegué, descubrí que la inundación había regresado… ¡Peor aún! Hice varios retratos y enseguida descubrí que no importaba si vivías allí o en Yorkshire, si eras rico o pobre, hay una especie de vulnerabilidad compartida cuando el agua domina.

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Alguna vez dijiste que en una inundación hay un momento en que “todo se suspende”...

La realidad se invierte en una inundación: el pueblo o la ciudad se ven muy diferentes y en el centro, donde los sonidos urbanos suelen estar tan presentes, no se oye ningún ruido. Visualmente, para el fotógrafo, es una situación muy particular: la luz y los colores cambian, se tornan diferentes. Es un momento muy interesante.

Las personas que están inundadas, con sus pies y sus pertenencias en el agua, seguramente tengan una apreciación diferente...

Es cierto, para ellos la inundación está allí y es algo… casi irreal. Están en una especie de estado de shock y de ensueño. El agua está dentro de su casa, pero no pueden hacer mucho al respecto, solo tienen que esperar a que se vaya. Es aterrador y muy extraño a la vez.

Aún así, hay algunos elementos positivos en esta situación: las personas ayudan a sus vecinos, se apoyan mutuamente, emerge mucha solidaridad. Una vez que el agua se va, comienza la peor pesadilla, eso es lo que la mayoría de las personas inundadas me dijeron.

Estados Unidos, 2017

Ahí es cuando ves el daño por completo...

Sí, y el olor y moho que queda después del agua es algo realmente terrible, es como un enorme residuo de lodo apestoso con el que tenés que lidiar durante mucho tiempo...

En algunos de tus retratos se puede ver un enojo real...

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Sí, en muchos lugares que visité encontré mucha ira justificada. En Inglaterra, por ejemplo, estuve en aldeas que nunca antes habían vivido algo así pero que a partir de 2014 empezaron a sufrir terribles inundaciones. La razón fue que el agua fue desviada hacia esos poblados para salvar varios edificios nuevos que se habían erigido en tierras bajas...

¿Alguna vez sufriste en carne propia una inundación u otro tipo de catástrofe?

Nunca. Y lo extraño es que muchas veces me preguntaron en mí en medio de estos viajes y trabajos: “¿Cómo te afecta esto personalmente?, ¿cómo lidiás con el impacto emocional que generan estas situaciones? Lo cierto es que en general me resulta relativamente fácil conectar con personas en tiempos de angustia.

¿Esas personas nunca manifestaron vergüenza de ser fotografiadas mientras estaban en una situación tan lamentable?

Tailandia 2011

Prácticamente todos los que contacté se manifestaron de acuerdo con las fotos. Querían dar testimonio de su terrible experiencia y creo que también sintieron que podían aprender algo de la experiencia del retrato.

Recuerdo que en 2017 hice un retrato de una familia entera y al tiempo me enviaron una carta diciendo: “¡La reunión para la foto fue lo único bueno de esta terrible experiencia!”

¿Cómo se planifica un trabajo así? ¿Escuchás sobre una inundación, recogés tus cosas, te subís a un avión y te vas?

Es muy estresante y diferente cada vez. Donde quiera que vaya, lo crucial es encontrar al contacto local indicado. Luego, las condiciones varían mucho. Si se produce una inundación en los EEUU, por ejemplo, enseguida te encontrás con una amplia red que te permite obtener información, viajar, contactar a personas por teléfono, correo electrónico o redes sociales.

Y las autoridades estadounidenses monitorean los eventos: una vez que comienza una inundación, pueden anticipar la hora y lugar de la próxima. Pero ahora, por ejemplo, me gustaría volver a África y se necesita mucho tiempo para organizar una viaje de ese estilo.

Por último, también es cierto que las inundaciones tienen un carácter propio. Hace poco hubo grandes inundaciones en Brisbane, Australia, y enseguida decidí ir, viajé hasta allá, que es un viaje largo y costoso desde Gran Bretaña… En mi primer día en el área todo bien pero al segundo día, ¡el agua se había ido por completo! ¡no había más inundación!

¿Las mujeres y los hombres reaccionan de manera diferente cuando se enfrentan a eventos tan dramáticos?

Tailandia 2011

A lo largo de los años, creo que fotografié más mujeres que hombres. Parece que las mujeres llevan la mayor parte de la carga, puede ser porque la mayoría de los problemas conciernen a la casa, no lo sé. He descubierto que las mujeres muestran más fuerza ante esa situación adversa. Y en los retratos, además, son ellas las que tienden a expresar más emociones, a comprometerse por completo con ese momento.

at Katie Breen

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