martes 23 de julio de 2019

PERSONAJES | Hace 2 semanas

Millie Bobby Brown: “Toda mi vida está al revés”

En el día del estreno de la tercera temporada de Stranger Things, la joven actriz que interpreta a Eleven habló con Marie Claire sobre la nueva temporada, el empoderamiento femenino, el bullying y de su vida como celebridad. 

Probablemente como la existencia de cualquier adolescente de 15 años, que cursa su escuela Secundaria y su preocupación y ocupación más grande pasa por dónde salir el próximo sábado con sus mejores amigas. Pero… está claro que Millie Bobby Brown transita otro camino. No tiene nostalgia por una rutina que nunca conoció.

Desde muy chica buscó y vivió algo diferente, “un motor que la haga sentir feliz y apasionada” va a decir más adelante en la entrevista. Y ese motor es claramente la actuación. Es hija de padres británicos, pero curiosamente nació en Marbella (España) y luego vivió casi toda su corta existencia en Los Ángeles.

Sus padres han llegado a endeudarse para que su pequeña niña cumpla el sueño de ser famosa. Empezó a los 9 años haciendo castings para publicidades, la primera oportunidad fue fallida: la eligieron para hacer un comercial de los supermercados Publix, pero justo el día de la filmación se enfermó y no pudo grabar la publicidad. La reemplazaron por otra chica. 

Millie Bobby Brown

Después de ese traspié hizo participaciones en la tevé norteamericana con pequeños papeles en series como Once Upon a Time in Wonderland, Grey´s Anatomy y Modern Family; hasta que en 2016 llegó Netflix con la gran oportunidad de su carrera: transformarse en Eleven en Stranger Things, papel por el que fue nominada, con solo 13 años, a los Premios Emmy a Mejor actriz de reparto en una serie.

La tercera temporada del suceso de los hermanos Duffer vuelve a la plataforma de streaming el próximo 4 de julio. “La serie es diferente a la número 2, esta vez habrá más color, más vida y más felicidad. Eleven estará renovada. Conocerá a su padre y se adorarán, ella intentará llevar una vida de adolescente normal, pero sucederán cosas tremendas que la obligarán a usar sus superpoderes y dejar atrás esa idea”, cuenta entusiasmada y agrega: “La mayoría de las escenas que rodé fueron con Sadie Sink (Max en la serie) que es mi mejor amiga en la vida real. Fue todo muy orgánico y natural.

Nadie nos tuvo que decir qué hacer, fuimos como dos adolescentes bailando el hit de Cindy Lauper Las chicas sólo quieren divertirse, pero actuando”. Millie adora trabajar con mujeres. Confiesa que sus referentes son Audrey Hepburn, Lilly Collins, su mamá y su abuela. “Y Winona (Ryder) que es la madre de todos en el set. Ella es un ícono, trato de seguir sus pasos y aceptar sus consejos. Estoy segura de que nunca voy a llegar a ser cómo ella. La quiero profundamente”, revela la actriz.

Además de la tercera temporada de Stranger Things, este año Millie debuta en la pantalla grande y no puede disimular la emoción. La joven es la protagonista en la película Godzilla: rey de los monstruos. “Nunca estuve muy familiarizada con la criatura, pero cuando me llegó la propuesta no dudé ni un segundo. Me interesó el guión por su compromiso con la naturaleza y la preservación de las especies. También se centra en reflejar -más allá de la historia del monstruo- cómo se desarma una familia. Por otro lado quise probar cómo era hacer cine, que es bastante diferente a la televisión; los tiempos son más largos y los sets enormes”, sostiene Millie. 

Millie Bobby Brown

LA CHICA DEL MILLÓN
De 24 a 2 millones de seguidores. Eso es lo que creció en apenas tres meses -después del estreno de la serie- la cuenta de Instagram de Millie Bobby Brown. Y así se convirtió en un ejemplo de poder, estilo y actitud en Hollywood.

A diferencia de muchos “niños prodigio”, la estrella de Stranger Things mantiene los pies sobre la Tierra, tiene bien claro que la actuación es su pasión y no quiere perder la cabeza en el tortuoso camino a la fama. Sortea el tránsito con una madurez asombrosa y con la constante compañía y ayuda de sus padres, que dejaron sus respectivos trabajos para acompañarla de cerca en su carrera. 

El actor Aaron Paul de Breaking Bad, que conoce muy bien a Millie, la definió así: “De algún modo entiende la experiencia humana como si la hubiera vivido durante mil años”. Y así parece. En tan sólo 3 años de popularidad se convirtió en la persona más joven de la lista de las 100 más influyentes del mundo que publicó la revista Time.

Además, Unicef la nombró embajadora de buena voluntad y varias firmas de ropa se la disputaron para conseguirla como imagen. Protagonizó una campaña de Calvin Klein bajo las órdenes de Raf Simons y se la vio varias veces en la primera fila de los desfiles de Coach. Y todo esto lo logró sin un escandalo personal ni medio conflicto con la prensa.

Millie Bobby Brown

ANTE TODO, COMPROMISO
Millie sorprende en todos los frentes. Como el día que llegó a los Kid´s Choice Awards con una prenda fuera de etiqueta que llevaba el nombre de las 17 victimas del tiroteo de Parkland como alegato frente a la manutención de armas.

“Claramente mi vida está al revés y no es la de una chica normal, pero no puedo estar más que agradecida. No tuve una infancia común. Llevo cuatro años sin ir al colegio y estudio en casa con una profesora. Mis amigos están en el set y tampoco me quejo de eso”, cuenta quien también desde la cuenta de Twitter @milliestophate lucha contra el bullying.

“Cuando estudiaba en Inglaterra sufrí mucho acoso escolar, eso me provocó situaciones de mucha ansiedad y problemas con los que aún estoy lidiando. Por eso quiere combatir la agresividad en las redes sociales, para que los adolescentes y los niños no la pasemos mal”, asegura y añade con tono de preocupación: “Quiero que Instagram sea un lugar feliz y no hostil para todos”. 

Millie Bobby Brown

Muy pocos saben que Millie tuvo que sortear un problema de salud. La joven actriz nació con una dolencia auditiva que, a pesar del paso de tiempo y los tratamientos médicos, no hubo forma de revertirla; es más -según confesó hace un tiempo- se complicó y casi perdió la audición total de un oído. “Eso me sirvió para seguir adelante. Parece una locura, pero nada me detiene. Cuando encuentro algo que me gusta y que quiero hacer, nadie puede pararme. Voy por eso pase lo que pase”, desliza con su brillante y cálida sonrisa que deja entrever que sigue siendo una niña de apenas 15 años. 

Sin embargo, cuando trabaja Millie quiere ser tratada como una adulta más. “Busco que me respeten y que me escuchen no que no me lleven el apunte con mis opiniones por ser menor. Soy una compañera de trabajo más y mis comentarios tienen que ser considerados”, lanza. Para culminar, esta centennial que conquistó el mundo en el papel de una niña que vive en los años ochenta, cuenta que le gustaría vivir o volver a ese pasado. “Odio los colores, la ropa y los peinados de esa época, pero me encantaría que los adolescentes tengamos la libertad que había en ese momento.

En la actualidad hay miles de peligros y estamos atrapados por los celulares. Eso nos hace perder mucho nuestra libertad”, sentencia esta heroína moderna que busca cambiar el mundo con algo de ingenuidad y compromiso, pero siempre detrás de una hermosa sonrisa.

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

Comentarios