Cuando Valentino Garavani abrió su primer atelier en Roma en 1959, no solo presentó una colección: introdujo un tono de rojo que sería su sello inconfundible. El llamado Rosso Valentino —una mezcla vibrante entre carmín y rojo intenso— nació de una experiencia personal: Valentino quedó hipnotizado por la elegancia de una mujer vestida de rojo durante una función de ópera en Barcelona. Desde entonces, el rojo se convirtió en la firma cromática de la maison, tan inseparable de su nombre como sus cortes románticos y su elegancia eterna.
Este rojo pasó de ser una decisión estética a convertirse en objeto de culto: lo llevó en todas sus colecciones, lo proclamó símbolo de heroísmo y feminidad, y terminó siendo reconocido oficialmente por autoridades del color como un emblema de la casa.
El Rosso Valentino no solo vistió pasarelas: marcó ceremonias, vestidos de gala, alfombras rojas y generaciones completas. Hoy, cuando se piensa en Valentino, muchas veces lo primero que viene a la mente es ese rojo profundo, seductor y eterno.

Pink PP: el rosa que redefinió la contemporaneidad
Si el rojo era el corazón histórico de Valentino, el rosa intenso conocido como Pink PP representa la nueva energía visual de la marca en los últimos años. Desarrollado en colaboración con el Pantone Color Institute y bajo la mirada creativa de Pierpaolo Piccioli (quien lideró la casa durante más de dos décadas), el Pink PP se presentó de forma contundente en la colección Otoño-Invierno 2022-23 y se transformó en fenómeno de moda.
Este tono, un rosa fucsia intenso, no es un simple guiño cromático: es una declaración estética que celebra alegría, libertad y personalidad individual. Su brillo y energía contrastan con la sobriedad clásica de muchas paletas tradicionales, y lo convirtieron en un lenguaje visual propio de una era que buscaba romper esquemas y abrazar la espontaneidad.
Desde pasarelas hasta street style, el Pink PP se popularizó por su capacidad de transformar prendas y accesorios en piezas memorables, capturando una generación que celebra el color como herramienta de expresión.

Dos colores, un mismo espíritu
Lo que une al Rosso Valentino y al Pink PP no es simplemente la casa que los celebró, sino una filosofía cromática que trasciende tendencias: ambos tonos reflejan una manera de ver la moda como forma de comunicación emocional. El rojo habla de fortaleza, romance y presencia; el rosa clama por diversión, audacia y una nueva lectura del glamour.
No es casualidad que, años después de su creación, estos colores sean referencia global, marcando desde alfombras rojas hasta iconografías de belleza y estilo. Sea en un vestido clásico de gala o en una silueta moderna monocromática, el rojo y el rosa de Valentino siguen recordándonos que la moda también se vive en los pigmentos que elegimos llevar.
at redacción Marie Claire
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