El 14 de febrero no es solo una fecha en el calendario: es la excusa perfecta para detener la rutina y regalarse un momento especial. Ya sea en pareja, con alguien que recién empieza a ocupar espacio en tu vida o incluso celebrando el amor propio, elegir el lugar adecuado puede transformar la noche. Desde propuestas gastronómicas sofisticadas hasta rincones íntimos con atmósfera única, estos restaurantes prepararon experiencias pensadas para enamorar —desde el primer plato hasta el último brindis.

Entre arte y vino, una noche para celebrar el amor
Este 14 de febrero, Casa Cavia propone una experiencia que cruza gastronomía y sensibilidad artística en una velada pensada para celebrar el amor desde múltiples miradas. El menú por pasos —maridado con vinos de Catena Zapata— incluye aperitivo, entrada, principal con opción vegetariana, prepostre y postre. La noche suma una intervención fotográfica de Bárbara Arcuschin que explora, de manera poética, las distintas formas del primer amor. Una cita donde cada plato dialoga con el arte y el brindis se vuelve ritual.
Una velada íntima en el corazón de Recoleta
Este 14 de febrero, Presencia invita a celebrar el amor en un espacio donde el lujo se vive desde la calma y la intención. Con la cocina del chef Rodrigo Da Costa, la propuesta se inspira en la sofisticación europea y en productos de estación seleccionados por su excelencia. La experiencia incluye copa de espumante de bienvenida, menú de tres pasos a elección, bebidas sin alcohol, café, té y bombones. Cada detalle —desde la cristalería Riedel hasta la vajilla a medida— acompaña una noche pensada para disfrutar sin apuros. Un plan ideal para quienes buscan elegancia y cuidado en cada gesto.
Una noche de elegancia para celebrar de a dos
El 14 de febrero, Hotel InterContinental Buenos Aires propone una velada donde la alta gastronomía y la música en vivo crean un clima íntimo y sofisticado. En el Restaurante Mediterráneo, la Cena de San Valentín incluye un menú de cinco pasos acompañado por vinos de Bodega Trapiche y una copa de espumante Costa & Pampa. Para quienes quieran extender la experiencia, el hotel ofrece un paquete romántico con alojamiento en habitación Premium, amenidad de bienvenida y desayuno buffet. La propuesta suma acceso a la piscina climatizada y late check-out, pensados para prolongar el momento. Una invitación a celebrar el amor con confort y detalles cuidados.
Cita sin protocolo y con sabor a barrio
En Gordo Chanta, el plan para San Valentín es simple y honesto: una pizza al centro, una copa de vino y la noche que se arma sola. La carta cambia según la temporada y propone combinaciones inesperadas, siempre con foco en el producto y la técnica. Vinos nacionales de pequeños productores, platitos para picar y helados artesanales completan la experiencia. Ideal para quienes prefieren una cita distendida, sin reservas ni formalidades. A veces el mejor romance empieza compartiendo una porción.

Amor servido en pequeñas porciones
En Gran Dabbang, la celebración pasa por compartir: probar, discutir cuál fue el mejor plato y dejarse sorprender. La cocina de Mariano Ramón, con influencias asiáticas y producto argentino, invita a armar un recorrido propio entre clásicos y opciones de temporada. El servicio, a cargo de los cocineros, suma cercanía y conocimiento, creando un clima relajado y auténtico. Es un lugar donde el amor se construye en gestos mínimos, como pasar el plato al otro lado de la mesa. Una cita para quienes entienden que compartir también es una forma de intimidad.
Un recorrido de mar y tierra para una noche excepcional
En Crizia, el chef Gabriel Oggero —distinguido con Estrella Michelin— propone una cena de seis tiempos que dialoga entre producto marino y sabores de tierra. El menú abre con snack y ostras con echalots y caviar, avanza hacia centolla, lenguado y jugo de mar, y suma principales como mollejas con manzana y cabrito con pak choi y miso. El cierre combina fruta y chocolate en clave sofisticada. Con opción de maridaje y alternativas vegetariana o sin TACC, es una experiencia pensada para quienes buscan celebrar con precisión y alta cocina.
Sabores intensos para compartir de a dos
En Reliquia, la noche comienza con ostras “lemonchamp” y un delicado paso de tomates e higos, antes de adentrarse en una secuencia que combina langostinos confit con fermentos y un ojo de bife madurado como protagonista. La propuesta se equilibra entre técnica y producto, con maridaje opcional para acompañar cada momento. El postre, con sorbet de frutilla, chocolate blanco y merengue de hibiscus, aporta frescura y contraste. Ideal para quienes celebran el amor a través de sabores definidos y combinaciones memorables.

Fuego, madera y un menú para compartir
En una antigua fábrica reciclada, Somos Asado, la parrilla contemporánea del chef Gustavo Portela, invita a recorrer sabores intensos y precisos. La experiencia comienza con croqueta de choclo ahumada y continúa con platitos como tomates reliquia, tartar de entraña wagyu y mollejas a la parrilla, antes del ojo de bife al horno de leña como protagonista. El cierre dulce llega con pavlova de cítricos e higos frescos. El menú puede disfrutarse con maridaje de Ernesto Catena o sin vinos. Una celebración donde el fuego marca el pulso de la noche.
Amor lúdico con espíritu de Las Vegas
En Chacarita, Punto Mona celebra el 14 de febrero con humor y ritual: “Casamientos por un Día”, ceremonias simbólicas y un altar pensado para fotos y brindis. Un actor oficia la experiencia y cada pareja recibe su libreta roja sellada como recuerdo. La propuesta se completa con sushi, opciones para compartir y coctelería de autor. La energía sube con música y un tramo de carnaval carioca que invita a bailar. Ideal para quienes prefieren celebrar el amor con desenfado y juego.
at redacción Marie Claire
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