martes 27 de septiembre de 2022

ADN LATINOAMERICANO | 18-01-2022 16:41

Artesanía con identidad paraguaya

Adriana Ortiz es la encargada del Instituto de Artesanía de ese país. Acaba de ser convocada como Young Global Leader por el Foro Económico Mundial gracias a su trabajo en la conservación de la historia de las mujeres artesanas.

Paraguay tiene un vasto legajo artesanal al igual que muchos países de la región. La artesanía popular mantiene lazos profundos con la tradición y es un significante trascendental de identificación comunitaria, ya que muchas se reconocen a través de su práctica artesanal. 
Adriana Ortiz, directora del IPA (Instituto de Artesanía de Paraguay) trabaja arduamente para impulsar políticas, que cuiden la producción, el valor de la mano obra y la representatividad de las comunidades. 
-Estudiaste Psicología, incursionaste en el mundo de la moda y a la par te involucraste en otros proyectos en Paraguay ¿Cómo se fusionan estas experiencias, en tu rol frente a una institución que busca proteger la labor artesanal? 
-Realmente, todos los caminos que construí durante mi vida, sumaron en distintas facetas. Fue tanto el crecimiento personal y laboral, tantos aprendizajes construidos, tantos errores que pude entender que toda experiencia suma. Hoy me parece interesante ver hacia atrás y sentir que cada decisión valió la pena. La carrera de Psicología, el trabajo social que desarrollé en distintas áreas y mi paso por el mundo de moda finalmente se fusionaron, para emprender un nuevo desafío desde el Instituto Paraguayo de Artesanía.

Artesanas paraguayas
Paraguay tiene más de 30 modalidades de artesanía popular. Cada una representa a una sociedad, conformada especialmente por mujeres.


-En Paraguay, un gran porcentaje de las personas que trabajan en el rubro artesanal son mujeres. En una época en donde existe una comunión de valores que buscan impulsar el empoderamiento de las mismas ¿Qué representa el campo artesanal para el desarrollo individual y colectivo de estas personas? 
-Después de evaluar pormenorizadamente, podemos destacar que más del 70 por ciento de los que producen artesanía en el Paraguay son mujeres. A lo largo de la historia, siempre tuvieron un rol protagónico en la construcción del relato histórico del país. Las artesanas son parte fundamental de esta narración, mujeres que siguen resistiendo con sus prácticas, trabajando en sus comunidades, desarrollando múltiples funciones en un país dónde su genealogía principal es la desigualdad. Hoy elegir ser artesana, es un acto que destacar, considerando que existen múltiples formas de ganar más dinero en otros oficios. Estas mujeres se inclinan por seguir perpetuando sus conocimientos, trabajando colectivamente en sus comunidades y buscando llevar sus prácticas a nuevos espacios. 

“Hay varios temas que son importantes a la hora de trabajar con las comunidades, como la diversidad cultural de cada localidad. No es lo mismo una comunidad productora de artesanías en cuero que una comunidad productora de joyería de filigrana”.


-Paraguay se destaca por tener más de 30 modalidades de artesanía popular, numerosos pueblos indígenas y una amalgama de técnicas textiles ¿Cómo se puede impulsar un comercio justo en conjunción con el respeto a la herencia cultural? 
-Paraguay es una nación multicultural ¿Cómo se entiendo esto? En nuestro país habitan más de 19 pueblos indígenas, cinco familias lingüísticas y más de cincuenta localidades dónde se inclinan por el arte popular, en sus diversas modalidades y oficios.  Desde mi experiencia, para hablar de comercio justo, en primer lugar, debemos llevar adelante una revolución de empatía. Ponerse en el lugar y el contexto social de la otra persona es el primer eslabón para poder entender sobre la relevancia de ciertas prácticas, en este caso, lo artesanal. Destrabar discursos, aprender a escuchar a las comunidades y generar políticas públicas para la protección de la herencia cultural, considero el siguiente paso fundamental. El comercio justo es un ejercicio colectivo, dónde tanto la esfera pública como privada, deben ser conscientes sobre como operar, de ahí la importancia de impulsar la revalorización y el conocimiento sobre la labor artesanal. 
-Recientemente recalcaron que desde el Instituto de Artesanía están creando actividades para impulsar la mezcla del campo artesanal con otras disciplinas e incluso fortalecidas por entidades privadas ¿Cómo asumís que debe ser el acercamiento tanto de creativos y empresas privadas al artesano, para que exista un contacto justo y ético en la comunicación? 
-Desde nuestra experiencia, muchas entidades empresariales se han interesado en aportar a la conservación de los saberes de la artesanía. Muchos proyectos que llevamos por parte del IPA, son gracias al compromiso del sector privado. Tenemos formuladas desde la institución, herramientas para trabajar dentro de las comunidades indígenas, también consolidando un manual de buenas prácticas para saber cómo debe ser el trato con los sectores productores de artesanía. Hay varios temas que son importantes a la hora de trabajar con las comunidades, sobre todo reparando en la diversidad cultural de cada localidad. No es lo mismo una comunidad productora de artesanías en cuero que una comunidad productora de joyería de filigrana, por ende, es importante tener noción sobre cómo trabajan para poder generar alianzas, desde un marco ético tanto comercial como de respeto a sus saberes. 

Artesanas paraguayas
Mujeres empoderadas y autosuficientes gracias a sus trabajos artesanales.


-¿Es importante la creación de registros sobre el trabajo artesanal para fortalecer su posicionamiento a las nuevas generaciones? 
-Sí, creemos que es importante la creación de registros y uno de los pilares fundamentales de nuestro trabajo. Por ejemplo, creamos el directorio y catálogo nacional “Artesanías del Paraguay”, para democratizar la información de contactos, fotografías y productos de los diferentes artesanos del país. Registramos a través de las redes sociales, el proceso de elaboración de sus piezas, dónde viven y su manera de operar. Estos datos eran ajenos anteriormente al público, hoy son una fuente viable pare contactar directamente con los artesanos.  Visibilizar a los maestros artesanos, sus diferentes oficios, nombres y apellidos, generan lazos y contribuyen a contar sus historias. Notamos desde esa activación, que el público se inclinó por valorar y acercar la artesanía a sus hogares y por sobre todo ser consciente del amplio abanico de artesanías que existen en el país. 

“Las mujeres en Paraguay, a lo largo de la historia, siempre tuvieron un rol protagónico en la construcción del relato histórico del país. Las artesanas son parte fundamental de esta narración, mujeres que siguen resistiendo con sus prácticas”. 


-Las ferias de artesanos son una vidriera importante para la venta de sus trabajos, algo que durante la pandemia se vio afectado ¿Cómo trataron este tema durante la crisis sanitaria? 
-Al iniciar el año 2020, teníamos una planificación estratégica de nuestras acciones. Llegó la pandemia y desde el día 1 de la cuarentena buscamos con el equipo del IPA, un plan de contención para poder ayudar a las familias de artesanos que se vieron afectados por la llegada del covid-19. Realizamos ollas populares y llevamos kits de alimentos a diferentes comunidades del país, gracias al apoyo de diferentes sectores que se abocaron a nuestro plan de contención. En la segunda fase de la cuarentena, realizamos lo que denominamos ferias temáticas, en la sede central del IPA, con un control sanitario estricto para poder llevarlas a cabo con éxito. 
-La globalización expandió el conocimiento artesanal, pero también ha posibilitado que muchas veces se apropie o desconozca sobre el trabajo que hay detrás de las comunidades por parte de empresas y marcas ¿Es posible identificar cuando el trabajo con las comunidades es real y no meramente algo tendencioso? 
-El control se hace muy difícil, sobre todo porque en Paraguay, no somos muy conscientes sobre varios tópicos ligados al trabajo ético con los artesanos. Tenemos en la mira crear mecanismos de protección y vigilancia a los saberes artesanales, acompañados de otras instituciones. Lo bueno es que hoy en día el público está siendo más crítico y se posiciona sobre temas relacionados al regateo de precios, explotación, patronazgo o identifica cuando una empresa está apropiándose culturalmente de una comunidad, sin ningún tipo de retórica o aporte.   

Artesanas paraguayas
Hilados, tejidos autóctonos y trabajo en mimbre son solo algunas de las especialidades de las diferentes trabajadoras manuales.


-Fuiste elegida recientemente para formar parte del programa Young Global Leader, del foro económico mundial ¿Qué representa esta posibilidad y como asumís que podría repercutir dentro de tu trabajo de liderazgo frente al instituto de artesanía? 
-Realmente se me siento honrada de formar parte de la promoción 2021 del programa Young Global Leader, seleccionada por el Foro Económico Mundial. Lo veo como una posibilidad de fortalecer nuestras acciones desde el instituto, a favor de la salvaguarda y el desarrollo de las comunidades. Creo que es necesario seguir creando puentes entre lo que acontece en Paraguay y su vasto legajo artesanal. Como siempre menciono “La artesanía es identidad, es cultura, es el ADN que teje la trama de los pueblos”. 

at Matías Irala

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