Son las once de la noche. Llevas dos días con un dolor extraño en el estómago y la cita con el médico no te la dan hasta dentro de una semana. En lugar de esperar con incertidumbre o acudir a urgencias, abres el móvil y tecleas tus síntomas en ChatGPT. En segundos, la pantalla se llena de posibles diagnósticos, consejos y recomendaciones. La ansiedad se calma un poco, o quizá aumenta.
Bienvenida a la era de la medicina en la consulta de un algoritmo.
Este fenómeno no es ciencia ficción ni una excepción: es una realidad que crece cada día en todo el mundo. La inteligencia artificial generativa se ha colado en nuestras vidas y en nuestros problemas de salud, y los médicos lo observan en sus consultas.

De Google a ChatGPT
ChatGPT no puede reemplazar el diagnóstico de un médico profesional.
"Los pacientes ya no solo buscan en Google, sino que empiezan a usar IA generativa para informarse antes de la consulta. Es un fenómeno creciente y totalmente esperable: la tecnología ya forma parte de su vida cotidiana", confirma la doctora Susana Manso García.
La doctora Beatriz Torres Blanco coincide: "Gran parte de los pacientes miran en internet sus síntomas o diagnósticos con el fin de conseguir más información. Esto ha tenido un impacto en cómo acuden a la consulta".
El uso de ChatGPT es especialmente frecuente en problemas crónicos, digestivos, dermatológicos, ginecológicos y, sobre todo, en salud mental.
¿Sustituye la IA al médico?
"No creo que confíen más en la IA, sino que la usan como un recurso inmediato mientras esperan", explica la doctora Manso.
La IA aporta rapidez, pero no sustituye la confianza que los pacientes depositan en su médico. Es un complemento, no un sustituto.
La doctora Torres insiste: la IA es una herramienta de apoyo, pero no es capaz de sustituir un criterio médico.

ChatGPT como aliado
Ambas expertas coinciden en que la IA puede tener un papel positivo en la salud, siempre que se utilice correctamente.
"Puede aportar claridad, comprensión y educación sanitaria. Ayuda al paciente a llegar mejor preparado, a entender términos complejos y a formular preguntas más precisas".
Bien utilizada, empodera al paciente y mejora la comunicación con su profesional.
Eso sí: la evaluación clínica sigue siendo indispensable.
Un arma de doble filo
¿Puede tranquilizarnos antes de visitar al médico? Sí, pero depende del perfil del paciente.
"La incertidumbre genera ansiedad, y la IA puede ofrecer información accesible que tranquiliza", señala la doctora Manso.
Sin embargo, advierte la doctora Torres, en personas con tendencia a la hipocondría puede suceder lo contrario:
La IA puede aumentar el nivel de estrés si ofrece respuestas alarmistas.
Además, muchos pacientes no saben realizar una anamnesis adecuada, por lo que pueden centrarse en los datos más preocupantes.

Sus riesgos como alternativa
Para la doctora Manso, existen dos principales:
-
Interpretaciones erróneas que retrasen la consulta médica.
-
Exceso de confianza en recomendaciones no personalizadas.
La IA no conoce la historia clínica ni los factores de riesgo del paciente.
La doctora Torres añade otro riesgo:
Puede generar una falsa sensación de control y favorecer la automedicación.
Y algo clave:
La IA puede sonar convincente aunque se equivoque.
Desigualdades y sesgos
ChatGPT también puede reforzar desigualdades o sesgos de género si no se regula y supervisa.
"Hay sesgos en los datos con los que se entrenan estos modelos, y eso puede traducirse en recomendaciones inexactas para determinados grupos", advierte la doctora Manso.
Sin embargo, bien entrenada, podría ayudar a detectar patrones históricamente infravalorados en mujeres.
La IA no es neutra por defecto: hay que construirla con perspectiva de género.
Cómo cambia la consulta médica
Cuando un paciente llega con un "diagnóstico" hecho por ChatGPT, la dinámica cambia.
"El paciente llega con ideas previas que hay que revisar con calma. La consulta se vuelve más educativa", explica la doctora Manso.
Los médicos no se sienten sustituidos, sino acompañados por una herramienta que ya forma parte del mundo del paciente.
El futuro: regular e integrar
Las expertas coinciden: la IA debe integrarse de forma gradual, regulada y bajo supervisión clínica.
Necesita estándares claros, auditorías, transparencia y certificaciones.
Usarla con cabeza
Si vas a utilizar la IA antes de acudir a consulta:
-
Úsala como herramienta informativa, no diagnóstica.
-
Anota las dudas que te genere para comentarlas con tu médico.
-
Habla abiertamente sobre su uso en la consulta.
Como resume la doctora Manso:
"La IA puede acompañar, informar y aliviar la ansiedad, pero nunca sustituye la mirada clínica de un profesional".
Porque, al final, la mejor medicina sigue siendo la que combina conocimiento científico y empatía humana.
Este artículo se publicó originalmente en MC Spain.
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