lunes 21 de junio de 2021

SOCIEDAD | 22-04-2020 13:58

En primera persona: “Nunca me hubiera imaginado parir en esta situación”

Ivana Ruggirello es maestra jardinera y flamante mamá primeriza de Lautaro, que llegó al mundo en plena pandemia.

Apenas me enteré de esta pandemia pasé por muchas etapas diferentes. Fue difícil. Al principio estaba constantemente mirando la televisión, analizando números de casos, cuántos muertos había en Europa y China, cuándo llegaba al país el virus…

Al enterarme por los medios del primer contagiado me preocupé más y entré en una crisis, casi paranoia diría. Es más, llamé dos veces a la emergencia porque pensé que tenía síntomas.

Sufro de alergia, entonces había días que me levantaba congestionada y me preocupaba. A pesar de no haber tenido contacto con nadie con covid-19 positivo, mi mente comenzó a realizar sugestiones de todo tipo.

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Después de eso traté de relajarme y decidí dejar de lado las redes sociales y las noticias. Realmente me daba mucho miedo imaginarme cómo iba a ser el día del parto en el hospital.

Estando en cuarentena tuve que ir cinco veces a la clínica a los controles. Por suerte las guardias estaban separadas, entonces las embarazadas entrábamos por un lugar diferencial para no toparnos con otros enfermos.

Me sentí muy cuidada, en general circulaba muy poca gente, ya que no había visitas permitidas para nadie y los trámites se hacían de manera súper ágil.

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El parto, por supuesto, no fue cómo lo imaginaba. A último momento, y tras varias horas de trabajo de parto, me sometieron a cesárea, ya que hubo algunas complicaciones y el chiquitín, Lautaro, no quería salir.

Por las reglas de nosocomio no pudo entrar mi novio Rodrigo a presenciar ese gran momento de nuestras vidas. Los médicos filmaron y sacaron fotos de cada instante para después mostrárselo a él.

No fue lo mismo, pero valoré muchísimo el gesto de los profesionales de la salud. Me hubiera gustado haberlo compartido con él, pero fue un momento de mi bebé y mío, solos en el mundo.

El post fue muy triste, no pude tener visitas, por ahora nadie conoce al bebé y nos las tuvimos que arreglamos cómo pudimos. Fue angustiante y lloré las dos noches que estuve internada.

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Ahora estamos en mi casa, también solos. Ya con el sólo hecho de ser mamá primeriza una está alterada y preocupada, en esta situación todo se vuelve más complejo, los miedos y las inseguridades se multiplican por mil.

Desde la clínica nos recomendaron lavarnos muchísimo las manos, mantener la higiene de la casa al máximo, nada de visitas y retrasar los controles pediátricos y evitar el contacto con el exterior.

Esto me genera por supuesto mucha incertidumbre. El nacimiento de un hijo es algo muy conmovedor, todavía estoy en shock, no puedo creerlo, me llenó de amor al máximo y traté y trato de que toda esta pandemia no opaque lo que significa la llegada de un ser al mundo. A pesar de todo, no me olvido de que estoy viviendo un momento muy feliz.

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