Desde principios de enero, múltiples focos de incendios forestales afectan a varias provincias del sur argentino, especialmente Chubut, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y zonas cordilleranas de la Patagonia. El fuego comenzó alrededor del 5 de enero en Puerto Patriada, en Chubut, y se extendió rápidamente por la sequía, las altas temperaturas y los vientos fuertes, condiciones que favorecen su propagación.
Según los informes oficiales, más de 4.000 hectáreas de bosques nativos, pastizales y áreas protegidas han sido arrasadas por las llamas, incluyendo viviendas y zonas cercanas a parques nacionales como el Parque Nacional Los Alerces y el Parque Nacional Los Glaciares.

Las autoridades han activado evacuaciones preventivas para residentes y turistas, con al menos 3.000 personas trasladadas de zonas de riesgo en la Comarca Andina de Chubut y alrededores, y se sigue trabajando para contener los focos activos.
Qué impacto tienen estos incendios
Las llamas no sólo destruyen vegetación; también alteran ecosistemas frágiles que tardan décadas en recuperarse y ponen en peligro a especies endémicas de flora y fauna. Además, las columnas de humo pueden afectar la calidad del aire en poblaciones cercanas y agravar problemas respiratorios en habitantes y visitantes de Patagonia.

Cómo podés ayudar
Aunque la emergencia está en manos de bomberos, brigadistas y fuerzas oficiales, hay varias formas concretas en las que la ciudadanía puede colaborar:
1. Donaciones a organizaciones especializadas
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Cruz Roja Argentina suele habilitar campañas de apoyo para víctimas de emergencias ambientales.
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Organizaciones de manejo del fuego y brigadistas voluntarios reciben fondos para equipamiento (herramientas, indumentaria, alimentos y agua).
Siempre revisá que las campañas sean verificadas y transparentes antes de donar. -
Bomberos de Epuyen.
Qué hay que recordar
Los incendios en la Patagonia no son hechos aislados ni únicamente naturales; muchas veces la combinación de condiciones climáticas extremas y acciones humanas —desde negligencias hasta posibles iniciaciones deliberadas— potencia el riesgo y la destrucción.
Apoyar en la emergencia implica tanto brindar ayuda inmediata como comprometerse con una mirada a largo plazo que incluya prevención, políticas públicas eficaces y cuidado del ambiente. La Patagonia —uno de los últimos grandes paisajes naturales del planeta— necesita respuestas contundentes y solidarias, hoy más que nunca.
at redacción Marie Claire
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