SOCIEDAD | Hace 3 meses

Fernando Zingman: “El sistema invisibiliza los abusos sexuales”

El responsable del programa de Salud de Unicef Argentina, conversó con Marie Claire y habló de todas las violencias a las que son sometidas las niñas que enfrentan un embarazo forzado. 

¿Es real que la cifra de madres menores de 15 quince años en Argentina no baja desde hace dos décadas?
Sí, esto es así. En los últimos dos años se produjo un leve descenso pero la cifra se mantiene estable entre los 2500 y 3000 casos. Y, pese a que se trata de una imagen muy remanida, podemos decir que esto es apenas la punta del iceberg porque da cuenta de otros problemas que están por debajo. Gran parte de estos embarazos son resultado de relaciones con una gran asimetría de poder y en su mayoría son por abusos sexuales. 

¿De qué edades hablamos? Porque aparecen nenas muy chiquitas…
Si, tal cual. Y en Argentina hubo incluso un año en el cual el informe estadístico decía “No se incluye en la estadística” porque tenían menos de diez años. Mucha gente habla de “niñas madres” o de “madres niñas”, pero la verdad es que todo ese período de la vida hay variaciones muy dramáticas en el cuerpo y en la psiquis de estas chicas. Por eso ahora estamos tratando de que el Estado y las provincias tengas rutas de atención específicas para estos casos porque ocurre que las atienden como si fueran mujeres adultas. 

¿Eso en qué se ve?
Y, por ejemplo, no les preguntan cuáles fueron las circunstancias de ese embarazo. Entonces el sistema invisibiliza también los abusos sexuales y no les ofrecen tampoco los recursos que ya están disponibles para resolver estos casos. Para muchos adultos que están en el sistema, la idea de que hubo violencia previa ni siquiera se tiene en cuenta. Se naturaliza todo y en el momento en que un cuerpo femenino pasa a ser el de una madre, es como que entra en otra categoría. Pero es una niña o una adolescente a la que le están pasando cosas y en principio, como mínimo, hay que descartar que las circunstancias que la rodean no sean violentas o abusivas. Y esto tiene que ser parte de un diagnóstico más amplio.

Fernando Zingman

¿Qué abarcaría ese “diagnóstico más amplio”?
Por ejemplo, ver dónde está viviendo esa chica, ver si vuelve a la violencia o no luego de la consulta, si el embarazo es resultado de situaciones de trata o de otras negociaciones de familia para subsistir, porque a veces se entrega a las chicas, etc.  Lo dicho: muchas veces, cuando un cuerpo femenino pasa a ser madre, se invisibiliza todo esto. Entonces, hay que prestar atención y poner el foco en eso.  Sobre todo porque en Argentina hay  marcos normativos muy claros. El Ministerio de Salud se expidió y estableció qué es lo que debe tener accesible una chica en estas circunstancias. 

Sin embargo, en una recorrida por algunas provincias se puede comprobar que en algunos lugares ante una nena violada y embarazada a la familia se le dice que si esa nena accede a una ILE se va a morir. ¿Está realmente aceitado ese mecanismo?
La verdad es que las respuestas en las provincias son muy heterogéneas. Sí hay grandes avances. La provincia de Jujuy, por ejemplo, hoy resuelve casos con una Ruta de Atención que ellos elaboraron y a la cual UNICEF le dio apoyo. El año pasado, en la Casa Rosada, el ENIA (Programa de Embarazo No Intencional en la Adolescencia) presentó otro documento con lineamientos para la atención de abuso sexual y embarazo forzado. Y esos lineamientos son muy claros acerca de qué se debe estar ofreciendo. Ahora, como ocurre en países como Argentina, el camino entre la normativa y su aplicación implica mucha capacitación, mucho marco normativo local y autoridades comprometidas. Hay que educar a toda una generación de profesionales con otros conceptos distintos. El gran desafío hoy sigue siendo hacer que se entienda que niños, niñas y adolescentes son sujetos de derecho. Ese es el cambio de paradigma: asumir que son sujetos de derechos y que no son “productos” de los padres. Es un cambio paradigmático, porque un vez que se entiende que son sujetos de derecho el cambio en el trato es automático. Pero a veces los responsables del servicio no fueron educados en el paradigma de que tienen que haber educación sexual, de la diversidad sexual ni en el paradigma de que los cuerpos de los niños no son objetos de los padres ni de los adultos sino que son autónomos. Tampoco fueron educados en el paradigma de que hay que involucrarse cuando uno observa que puede estar dándose un abuso sexual .

¿Y cómo enlaza todo esto con el movimiento Con mis hijos no te metas, por caso, que propone a los padres como únicos responsables de la educación de sus chicos y más allá de lo que diga el marco legal vigente?
Creo que las instituciones tienen que estar muy convencidas de su rol y aclarar  qué está dentro y qué está fuera del marco de derechos. La perspectiva de género, por ejemplo, está universalizada y debe ser necesario incluirla en todas las políticas. Naciones Unidas la incluye, los Objetivos de Desarrollo Sostenible la incluyen…Entonces, hay cosas que no hay que ponerse a discutir sino dejar bien en claro cuál es el marco normativo al cual se debe atener uno. UNICEF apoya la ESI porque es necesario educar una nueva generación con estos conceptos, más equitativos y más igualitarios.  
 

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

Comentarios