lunes 21 de junio de 2021

LIFESTYLE | 14-05-2020 17:14

Infidelidad: por qué la sociedad castiga más a las mujeres

El estigma es de género y así lo revela un estudio europeo. Aunque ellas engañan menos que ellos son más juzgadas, sientes más culpan y se lo guardan como un gran secreto. Aquí el análisis de uno de los grandes tabúes.

El estigma es de género y así lo revela un estudio europeo. Aunque ellas engañan menos que ellos son más juzgadas, sientes más culpan y se lo guardan como un gran secreto. Aquí el análisis de uno de los grandes tabúes.

La infidelidad de la mujer parece ser el último tabú generalizado de esta época. Y así lo indica el Observatorio Europeo de la Infidelidad, a través de un estudio realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) para la web de encuentros extraconyugales Gleeden, la primera pensada por y para mujeres.

Este informe confirma que queda mucho por desestigmatizar las relaciones que las mujeres tienen fuera del matrimonio. Aún hay países en el mundo en los que se castiga a la mujer infiel, mientras que para justificar el engaño del hombre se diseñaron innumerables teorías evolutivas y biológicas.

También te puede interesar: Infidelidad financiera: cuando el engaño no es solo amoroso

El estudio de Gleeden realiza una radiografía de la infidelidad femenina a partir de las opiniones de más de 5 mil mujeres de los cinco principales países de Europa.

De esta lista se desprende un dato y es que el 30 por ciento de las españolas declara haber sido infiel en algún momento de su vida, un dato inferior al 37 por ciento de las francesas o al 43 de las alemanas.

Mientras que en otro estudio, también realizado por Gleeden, cerca del 50 por ciento de los hombres españoles son infieles, por encima del 45 por ciento de los franceses o del 46 de los alemanes.

¿Realmente siguen siendo más infieles ellos que ellas? ¿O depende del concepto que se tenga de infidelidad? El estudio de Gleeden distingue entre lo que llama infidelidad psíquica, es decir, fantasear con otra persona; la infidelidad virtual: enviar mensajes de contenido sexual  o chatear a través de redes sociales o aplicaciones de citas (lo que llamamos sexting).

También te puede interesar: De Juan Carlos I a Charlène de Mónaco: las infidelidades de la monarquía

Por otro lado ubica a la infidelidad física en distintos grados: besar, tener sexo oral o practicar relaciones sexuales. En este sentido, las italianas se destacan como las más celosas.

Casi el 70 por ciento de ellas considera una infidelidad el hecho de hacer el amor pensando en otra persona, y cerca de un 80, por chatear en redes sociales

El 68 por ciento de las alemanas y el 72 de las británicas considera infidelidad un beso sin pasar a mayores, frente a un 79 por ciento de las francesas, un 80 de las españolas y un 83 de las italianas.

¿Bastan las fantasías o no hay libertad sexual?

El hecho de que las mujeres tengan más fantasías que los hombres pero se resistan a hacerlas realidad tiene que ver con la tradicional negación de la sexualidad femenina.

El temor al deseo femenino y el desconocimiento acerca del placer de las mujeres (a pesar del Satisfyer, la masturbación femenina o el clítoris siguen siendo grandes desconocidos) influye en la concepción que la sociedad, incluidas las propias mujeres.

También te puede interesar: Clítoris: todo lo que tenés que saber

Estos prejuicios en torno a la sexualidad femenina actúan como freno tanto para ser infieles como para confesarlo. Según el estudio de Gleeden, el lugar más habitual para conocer a un amante es precisamente en el trabajo, lo que supone un motivo más para mantenerlo en secreto.

Parece que las mujeres aún temen vivir libremente su sexualidad porque saben que serán más descalificadas que los hombres.

El tabú sobre la infidelidad femenina está tan interiorizado que el 41 por ciento de las mujeres infieles declaran que prefieren no contarlo y que hablarían antes de sus problemas financieros y hasta de una enfermedad grave.

El tabú es tal que tan sólo un 31 por ciento de las mujeres se lo contaría a su mejor amiga pero un 41 no lo contaría jamás. Ni siquiera en familia desaparece el tabú (incluso se amplía): el 64 por ciento de las mujeres jamás confiaría un secreto así ni a sus hermanos, hermanas o primos. El 77 jamás se lo contaría a sus padres.

¿Y al más interesado, a la propia pareja? Sorprendentemente, las mujeres estarían más dispuestas a contarlo: hasta un 52 por ciento podrían llegar a contarlo en algún momento.

Desde Marie Claire España

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

Comentarios