martes 20 de octubre de 2020

BELLEZA | 27-08-2020 08:12

Vaginismo: esta es la solución para una vida sexual plena

Una especialista ahonda en esta dolencia. Causas, consecuencias y tratamientos para una vida sexual plena.

Partamos de la base: el sexo no debe doler. Muchas veces escucho en relatos de pacientes totalmente normalizado el hecho de que en algunas personas, tener sexo duele.

Comencemos por la definición de este trastorno llamado vaginismo: se caracteriza por la contracción involuntaria sistemática de los músculos de la vagina, haciendo que esta se cierre (haciendo una especie de piquete) de tal forma que la penetración de cualquier objeto sea complicada o imposible. Es importante saber también que el vaginismo puede traer dificultades en momentos que nada tenga que ver con la sexualidad, como por ejemplo, un control ginecológico o la introducción de un tampón o copita menstrual.

Como todo trastorno sexual, puede ser primario o secundario (según si es desde siempre o no), y según la severidad puede ser leve, moderado o grave.

 

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También podemos llegar a tener diferentes tipos de causas: a nivel fisiológico, la contracción involuntaria de los músculos de la vagina, puede ser como consecuencia por ejemplo de endometriosis, alguna inflamación en la pelvis, hemorroides, himen rígido e hipertrófico, tumores pélvicos, etc.

A nivel psicológico, que es lo que más trabajamos en una terapia sexual, puede deberse a una respuesta fóbica (una respuesta condicionada como consecuencia de algún evento traumático por ejemplo), temores y ansiedades relacionadas con el dolor y sufrimiento, ansiedad como consecuencia de una educación sexual restrictiva y censurada, creencias erróneas basadas en hacer ver el sexo o los genitales como algo sucio e impuro, etc. Como verás, las causas psicológicas pueden ser infinitas.

Lo que más me interesa destacar en esta nota, es que el sexo no debe doler, debe ser deseado, buscado y placentero. Y si te está pasando algo parecido a esto que te estoy describiendo, tenés que saber que este trastorno sexual tiene tratamiento, y el tratamiento es sumamente efectivo. Muchas veces los tratamientos son interdisciplinarios, ya que generalmente las causas no son puras, y muchas veces hay un mix.

 

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Si te está pasando algo así entonces, sugiero hacer este recorrido:

1.       Realizar una consulta con tu ginecologx, ya que inicialmente tenemos que descartar las causas orgánicas y será necesaria una evaluación por parte de un profesional. Obviamente siempre sugiero que esta consulta sea con un profesional sumamente respetuoso, que se tome el tiempo de explicarte los procedimientos y no te apure.

2.       Iniciar una terapia psicosexual para trabajar los miedos, posibles traumas, la ansiedad y el estrés, así como recibir información para conocer y aprender a controlar tu cuerpo.Dentro de este tratamiento, abordamos ejercicios de control muscular, fortalecimiento del suelo pélvico, la reeducación del cuerpo y principalmente de la mente.

Muchas veces este trastorno es algo que avergüenza. Muchas mujeres terminan exponiéndose a tener relaciones sexuales con penetración que son sumamente dolorosas, sienten culpa, se replantean cuestiones relacionadas con su pareja, mas culpa sienten, y creen que con mas experiencia o el paso del tiempo desaparecerá. Lejos de desaparecer (“mágicamente”) un trastorno como este, no tratado, solo empeorará la respuesta condicionada ante relaciones sexuales que claramente son displacenteras.

 

Lic. Laura Müller, @lic.laura.muller

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