Wednesday 14 de January de 2026

SOCIEDAD | Hoy 08:41

¿Qué pasa con nuestro cerebro cuando escribimos con ChatGPT?

Los posibles efectos de la inteligencia artificial en nuestro cerebro.

Según un estudio realizado por el MIT Media Lab, laboratorio de investigación del Massachusetts Institute of Technology, el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT podría tener un impacto en nuestra actividad cerebral, en particular en la memoria, la atención y la capacidad de razonamiento. El estudio involucró a 54 participantes a quienes se les pidió responder por escrito a una serie de preguntas, pero bajo condiciones diferentes: a un grupo se le solicitó utilizar ChatGPT para redactar breves ensayos; a otro se le permitió investigar en Google, pero sin usar herramientas de IA; y al tercero se le indicó escribir de manera autónoma, sin ninguna ayuda más que su propia mente.

 

Chat GPT

 

Mientras realizaban las tareas asignadas, los participantes también llevaban dispositivos para monitorear su actividad cerebral. El equipo de investigación analizó luego tanto el aspecto lingüístico de los ensayos como la actividad cognitiva de quienes los escribieron. Entre los distintos resultados, surgió en primer lugar que los participantes que habían respondido usando el chatbot tenían dificultades para recordar luego qué habían escrito en su ensayo, algo que no ocurría en quienes habían respondido solo con sus propios conocimientos o con búsquedas en Google.

Además, los ensayos escritos por quienes habían usado ChatGPT eran todos más o menos similares entre sí y aparecían como “sin alma”, carentes de “matices personales” y con muchas expresiones “vacías desde el punto de vista del contenido”, según señalaron algunos docentes que evaluaron los textos. A partir del monitoreo de la actividad cerebral, también se observó que la conectividad entre las áreas del cerebro responsables de las funciones cognitivas disminuía de manera sistemática a medida que aumentaba el apoyo externo: las funciones más afectadas fueron la atención, la memoria y la creatividad.

La investigación, tal como reconoció el propio equipo que la llevó a cabo, tiene limitaciones: además del número reducido de participantes, los resultados se compartieron antes de que concluyera el proceso de revisión científica necesario para su publicación en revistas especializadas. Como explican desde el MIT Media Lab, el proceso “ya fue iniciado, pero recién estamos al comienzo”, y podrían pasar meses antes de que finalice. Para los investigadores, sin embargo, era fundamental compartir cuanto antes los resultados, dada la amplia difusión, la velocidad de desarrollo y el uso cotidiano de las herramientas de IA generativa que crean contenidos como textos, audios, imágenes y videos.

 

Chat GPT

 

De todos modos, no es el primer estudio ni la primera vez que especialistas se preguntan por el impacto que la IA generativa puede tener sobre la actividad cerebral. Una investigación realizada por Microsoft y la Universidad Carnegie Mellon, en Estados Unidos, observó que entre trabajadoras y trabajadores el uso de herramientas como ChatGPT puede limitar el pensamiento crítico y generar una menor capacidad para resolver problemas de forma autónoma. Otro estudio publicado en mayo de 2025 detectó una disminución de la motivación y un aumento de la sensación de aburrimiento cuando, tras realizar una tarea con ayuda de IA generativa, se pasa a una actividad sin asistencia.

Un tercer estudio, que contó con la participación de 150 personas del Reino Unido, Alemania y Suiza, observó que quienes usan IA generativa tienden a aceptar los resultados proporcionados por la herramienta sin cuestionarlos. “Es muy difícil no delegar la capacidad de pensamiento crítico en estas máquinas”, afirmó al respecto Michael Gerlich, autor del estudio. Sin embargo, es necesario acercarse a estas herramientas de manera crítica, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de desinformación que circula: un informe publicado por el sistema de monitoreo Newsguard reveló que entre 2024 y 2025 la tasa de noticias falsas difundidas por chatbots como ChatGPT casi se duplicó. Según explican desde Newsguard, esto ocurre porque los chatbots responden a las consultas recurriendo a contenidos que ya están disponibles online, que en muchos casos son poco fiables, y terminan “considerando creíbles fuentes que no lo son”.

Si bien los estudios realizados hasta ahora son todavía preliminares y es necesario recopilar datos durante períodos más prolongados para comprender los efectos reales de la IA generativa sobre el cerebro, ya se pueden identificar algunos de los riesgos de un uso poco consciente de estas herramientas. Entrevistada por The Take, el podcast de Al Jazeera, la neurocientífica y periodista especializada en inteligencia artificial Celia Ford afirmó al respecto: “No estoy en contra de la inteligencia artificial, utilizo algunas herramientas en mi trabajo y las considero muy útiles”, pero “es la forma en que las usamos lo que determina si son una ayuda o si resultan perjudiciales”.

Cuando recurrimos a herramientas de IA generativa para tareas como escribir ensayos o realizar actividades complejas, sostiene Ford, “estamos renunciando a algo que creo que es central para la humanidad: el pensamiento crítico y la creatividad”. En esencia, “dejamos que estas herramientas piensen por nosotros en lugar de ayudarnos a pensar”. El principal problema, afirma la experta, es que estamos “sustituyendo partes fundamentales del proceso de aprendizaje por herramientas que aprenden en nuestro lugar”. Por eso, recomienda Ford, “deberíamos intentar primero hacerlo por nuestra cuenta, antes de pedirle a la inteligencia artificial que haga algo por nosotros”.

 

 

Este artículo se publicó originalmente en MC Italy.

at redacción Marie Claire

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