¿Dos padres de ojos celestes solo pueden tener hijos de ojos celestes? La genética dice otra cosa
Durante mucho tiempo se creyó que dos personas de ojos celestes solo podían tener hijos con ese mismo color de ojos, mientras que dos padres de ojos marrones tendrían únicamente hijos de ojos marrones. Hoy la ciencia sabe que la realidad es mucho más compleja.
Aunque el color de ojos es un rasgo poligénico —es decir, depende de la interacción de muchos genes—, originalmente los seres humanos solo tenían un color de ojos. Además, el color puede cambiar a lo largo de la vida y, en casos poco frecuentes, una persona puede incluso tener ojos de distintos colores.
¿Cómo se hereda el color de ojos?
Durante décadas, los científicos pensaron que la herencia del color de ojos era sencilla: el marrón era un rasgo dominante y el celeste, recesivo. Según esa teoría, dos padres de ojos celestes solo podían tener hijos con ojos celestes.
Sin embargo, las investigaciones genéticas modernas demostraron que no es así.
Hoy sabemos que el color de ojos depende de decenas de genes, entre ellos HERC2, OCA2, TYR, SLC24A4, IRF4, SLC45A2 y TPCN2, que regulan la cantidad y la distribución de melanina en el iris.

Por eso pueden darse situaciones como estas:
- Dos padres de ojos celestes pueden tener un hijo de ojos marrones o verdes.
- Dos padres de ojos marrones pueden tener un hijo de ojos celestes.
- Hermanos de una misma familia pueden tener colores de ojos muy diferentes.
¿Por qué los ojos son marrones, verdes o celestes?
El color de los ojos está determinado casi exclusivamente por la cantidad de melanina presente en el iris.
- Ojos marrones: contienen mucha melanina.
- Ojos color avellana: tienen una cantidad intermedia de melanina y suelen presentar reflejos verdosos o dorados.
- Ojos verdes: combinan poca melanina con un fenómeno de dispersión de la luz que genera ese tono.
- Ojos celestes: presentan muy poca o casi ninguna melanina en la parte frontal del iris. El color celeste no proviene de un pigmento azul, sino de un efecto óptico.
- Ojos grises: contienen muy poca melanina y la estructura del iris dispersa la luz de una manera diferente, generando ese color.

¿Todos los seres humanos tenían ojos marrones?
Según la evidencia genética disponible, sí.
Las investigaciones indican que los antepasados de todas las personas de ojos celestes actuales pueden rastrearse hasta una única mutación genética que apareció hace aproximadamente entre 6.000 y 10.000 años, en la región del Mar Negro o el sudeste de Europa.
La mutación se produjo en una región reguladora del gen HERC2, disminuyendo la actividad del gen OCA2, responsable de la producción de melanina.
Eso no significa que todas las personas de ojos celestes desciendan de un único individuo, sino que esa misma mutación genética se expandió dentro de una población ancestral común.

¿Cuál es el color de ojos más frecuente?
Actualmente:
- 70-80 % de la población mundial tiene ojos marrones.
- 8-10 % tiene ojos celestes.
- Cerca del 5 % presenta ojos color avellana.
- Apenas 2 % tiene ojos verdes.
- Los ojos grises y ámbar representan menos del 1 % de la población.
¿Dónde predominan los distintos colores de ojos?
Ojos marrones
Son los más comunes en:
- África.
- Asia Oriental.
- Sudeste Asiático.
- Asia del Sur.
- Medio Oriente.
- Gran parte de América Latina.
Ojos celestes
Son especialmente frecuentes en:
- Estonia.
- Finlandia.
- Suecia.
- Noruega.
- Dinamarca.
- Islandia.
Ojos verdes
Se observan con mayor frecuencia en:
- Irlanda.
- Escocia.
- Gales.
- Islandia.
- Algunas regiones de Europa Central.
Ojos grises
Predominan en:
- Los países bálticos.
- Finlandia.
- El noroeste de Rusia.
- Algunas zonas de Europa del Este.
El color de ojos también puede cambiar
Muchos bebés, especialmente los de ascendencia europea, nacen con ojos claros. Durante los primeros 6 a 36 meses de vida, aumenta la producción de melanina y el color puede cambiar hacia tonos marrones, verdes o avellana.
Incluso en la adultez pueden producirse pequeñas modificaciones. Algunos medicamentos, determinadas enfermedades oculares o el propio envejecimiento pueden alterar levemente el color de los ojos.
Otra curiosidad es la heterocromía, una condición en la que una persona tiene un ojo de cada color o incluso diferentes tonalidades dentro del mismo iris. Generalmente es un rasgo congénito e inofensivo, aunque en casos poco frecuentes también puede estar asociado a enfermedades o lesiones.
Este artículo se publicó originalmente en MC Hungría.
at redacción Marie Claire
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