jueves 24 de junio de 2021

PERSONAJES | 21-01-2021 17:46

Ana Oly: “Fracasitos nació para compensar la constante felicidad de las redes sociales”

La creadora de la genial serie web estrenará mañana su primera adaptación animada, nada menos que en la pantalla de Cartoon Network. Hablamos con ella sobre la historia de ese gran éxito (y sus pequeños fracasitos).

Pautada con bastante antelación, la entrevista por Zoom con Ana Oly arranca súper puntual y correcta hasta que las intermitencias en la conexión (de esta parte, perdón…) complican todo en apenas segundos, los mismos que luego tarda una persistente mosca en meterse, literal, dentro de la boca de Ana, haciéndola toser en todos los idiomas posibles.

Sí, parece chiste, o PNT guionado, pero los pequeños “fracasitos” diarios también se hacen presente en esta charla sobre una serie que nació en la web allá por 2016 y que mañana, viernes 22 a las 20, estrenará su versión animada, nada menos que en la pantalla -de alcance regional- de Cartoon Network.  

“A esta altura creo que debería inventarme una historia copada de la creación de Fracasitos, onda estaba deambulando por los Alpes y de repente tuve una visión… Pero no, la verdad es que surgió como un pequeño web comic para redes, sin grandes pretensiones y tomando situaciones de la vida cotidiana que salían mal para poder reírnos de ellas. Nada más”.

-Y mañana estrena su serie animada…

-Sí, y es muy loco porque yo siempre tuve la fantasía de hacer “dibujitos”, pero me parecía que era algo imposible, demasiado lejano e irreal, como ese sueño de infancia de ser astronauta.

Por eso ni bien me acercaron la propuesta me lancé de cabeza. Sí era un enorme desafío, claro, porque había que pensar el movimiento, ¡la voz! Por suerte pudimos incorporar la voz de Sofi Morandi para Fracachica que no solo funciona perfecto, sino que le suma un montón.

 -¿Tuviste que bajar un “cambio” por tratarse de una pantalla para un público infantil (o infanto juvenil) como Cartoon?

-En algunas cosas sí, en otras no. Fracasitos siempre tuvo un humor un poco universal, aunque es cierto que muchas de sus cosas tienen que ver con el mundo adulto, sobre todo con lo introspectivo adulto.

Por ende, lo que buscamos fue pensar situaciones y contextos en los que los chicos y chicas se pudieran sentir parte fundamental. Por ejemplo, todos los fracasitos que aparecen a la hora de tener una mascota. O los fracasitos de las vacaciones, de la escuela…

-¿Y ahí quien cuáles fueron tus fuentes de inspiración?, ¿tenés hijos?

-Sí, tengo un hijo de 5 años, Fermín, que claramente me ayuda mucho, aunque también suelo usar mucho la autorreferencialidad y los recuerdos de infancia. Creo que todos retenemos muchos fracasitos de esa etapa de la vida, ¿no?

El mío más antiguo es de cuando terminaba sala de 5, que estaba todo emocionada por el acto y los diplomas y unos días antes me agarré varicela y terminé viendo en un video como mi madre recibía mi diplomita por mí… En algún punto, es fácil pensar las cosas que pueden salir mal, es un brain storming cercano, “familiar”.

-Lo interesante de la serie es que nació en redes, un lugar donde no suele haber mucho lugar para el “fracaso” (del tamaño que sea)…

-Sí, el éxito es algo muy constante en las redes, y en ese sentido Fracasitos fue una búsqueda intencional. Quise compensar tanta felicidad junta y mostrar un poco el lado B de la vida, que es tan real como el A.

Lo loco es que eso hizo que la mudanza a la pantalla de Cartoon fuese muy natural y fluida, porque en mi propia memoria Cartoon siempre fue eso, el canal lado B de la infancia. Yo crecí viendo programas como La vaca y el pollito y El laboratorio de Dexter, donde se juntaba todo: lo ácido, lo ridículo, lo zarpado. Siempre dentro del mundo infantil, claro…

-¿Çreés que la animación, al igual que sucede en otras áreas y rubros, está diversificándose  en términos de género?

-Sí, el mundo de la animación fue históricamente muy masculino. De chiquita, recuerdo que yo siempre decía “quiero hacer dibujitos animados” pero no tenía ninguna mujer como referente. Hasta que un día leí en los títulos de varios dibujos Hanna Barbera y me autoconvencí de que “ella” era mi heroína absoluta.

Finalmente me enteré de la verdad, que eran apellidos de dos hombres, y fue tremendo. Fue otro de los grandes fracasitos de mi infancia… (risas).

De cualquiera manera creo que me sirvió tener ese referente imaginario. Ya de más adulta, lo que más me marcó fue la aparición de Rebecca Sugar, también en la pantalla de Cartoon, que no sólo era la animadora de Steven Universe, sino también su creadora, directora, guionista, creadora de la música… Cuando supe de ella y de su laburo, me explotó la cabeza. “Guau -me dije- por fin una mujer al frente”.

-¿Vivís como una responsabilidad el hecho de poder ser vos una referente, y además, local?

-Más que responsabilidad, lo vivo con una enorme alegría. Ojalá pueda inspirar a que más chicas se acerquen a la animación. Y que suceda acá, con contenido local, es algo realmente increíble, estoy feliz de ser parte de eso.-

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