Wednesday 18 de March de 2026

PERSONAJES | Hoy 08:02

Nathy Peluso: "Hay que portarse mal para aprender"

La cantante argentina nos sorprende con un nuevo ritmo en su repertorio: la salsa. Desde Barcelona, donde vive, habla de este cambio necesario, del amor y de su costado espiritual, además de por qué se considera una “malportada”.

Nathy no se queda quieta. Busca, explora, estudia, sorprende. Siempre. Con cada canción que saca, con cada video clip y con cada ritmo que elige, porque no tiene miedo, sino más bien curiosidad. Y nosotros del otro lado la esperamos ansiosos para ver con qué nos va a “desorientar” como artista. Primero mezcló soul, rap y algo de funk en su disco debut Calambre, el segundo, Grasa, fue más experimental y libre en sus ritmos, y ahora inauguró una nueva era bajo el título de Malportada y se animó a la salsa. Y en esa búsqueda trabajó nada más y nada menos que con Marc Anthony y Gloria Estefan. La argentina de nacimiento, española por adopción y ya ciudadana del mundo Nathy Peluso gracias a su arte se prepara para nuevos shows y para seguir portándose mal para inspirar al público de todo el mundo. 

Nathy Peluso
Camisa y ropa interior (Marika Vera), medias (Calzedonia) y aros (Alfredo Martínez).

–Ahora estás salsera. ¿Qué pasó? ¿Por qué en este momento?

–Bueno, llevo muchos años coqueteando con el género. Es un ritmo que a mí me ha traído tantísima dicha y lo admiro muchísimo. Lo consumo desde chica y también me despierta muchísima curiosidad a nivel musical y de composición. Sentí que lo vengo estudiando hace años y que ahora estaba preparada para ir a Puerto Rico y terminar de concretar ese deseo. Me instalé allá un tiempo para componer.

–¿Y qué te gusta de la salsa?

–Fue parte de mi vida desde mi adolescencia temprana, cuando descubrí vinilos de La Fania, de Héctor Lavoe y de Willy Colón. Ahí me enamoré de este ritmo. Desde chica también amaba a Gloria Estefan, que si bien no hacía pura salsa, siempre trabajaba con ritmos tropicales y sonidos muy vinculados a esa cultura.

–¿Cómo fue grabar con Marc Anthony?

–Fue una experiencia soñada. Escribí esa canción para cantarla con él y se dio. Fue un sueño hecho realidad, un empuje muy fuerte, muy espiritual, porque lo admiro mucho. Él es un artista que ha globalizado la salsa con una voz y un poder inconfundibles.

“Hay que ser paciente en la vida, para cualquier proceso, para compartir con alguien y para compartir con uno mismo. El amor es eso: ser considerado, compasivo y romántico día a día”.

–Vas explorando diferentes ritmos y siempre sorprendés… ¿Es una búsqueda tuya porque te aburre repetirte?

–La música es infinita y mi deseo por descubrirla también lo es. Soy curiosa y muy melómana; por tanto, en mi oficio tengo la posibilidad de seguir estudiando y explorando la música en todos sus sentidos.

–¿Hay melodías o ritmos a los que todavía no te animás o sentís que no tienen tanto que ver con vos?

–Creo que no. Nunca digas nunca. Siento que la música en general me apasiona y siempre hay que encontrar el momento de la vida en el cual vibres con un género y con tu curiosidad por él para meterte a fondo a estudiarlo y representarlo. Para mí no es una estrategia ni algo técnico: es un deseo, es algo espiritual.

NAthy Peluso Premio
Total look (Marika Vera).

–Claramente no vas con la tendencia, vos armás tu propio camino…

–Sí, yo siento que eso al final es lo que me hace triunfar en lo más personal: seguir mi deseo y mi intuición, escucharme y hacer la música que me gusta, y conectar con la gente a la que le guste. Creo que eso es parte de escucharse a uno mismo.

–También eso provoca que te estemos descubriendo desde diferentes facetas…

–Sí, es muy lindo porque yo me voy descubriendo ante los ojos de mi público también. Es un crecimiento personal y profesional a la vez. También vas aprendiendo de tu público: cómo lo reciben, cómo lo viven; en los directos, sobre todo, ver qué canciones provocan determinadas cosas. Es una exploración y me siento muy afortunada porque este oficio te permite eso: explorar con tu gente.

–Hablando un poco de Malportada, ¿por qué se tituló así? ¿Qué representa eso para vos?

–Es una representación bastante literal. No hay muchos secretos. Yo siempre he intentado hacer lo que he sentido y lo que he querido. Muchas veces no ha sido lo correcto o lo que la gente pretendía o esperaba de mí, pero eso metafóricamente lo resumía en Malportada, porque siento que es un poco la visión que yo tengo de la vida. Hay que portarse a veces un poco mal para aprender; hay que equivocarse, hay que ser rebelde, hay que ser revolucionaria con tus ideales, con tus virtudes y con tus defectos. Eso es lo que me identifica como mujer. Además, la salsa es rebelde, irreverente y tiene ese mal comportamiento que nos hace felices y sentirnos vivos.

“Siento que encajar está sobrevalorado. No tenemos por qué encajar. Para mí la autenticidad, la diferencia, descolocar e incomodar a veces es poderoso”.

–Leí que de chica sentías que no encajabas y hoy sos referente para muchos. ¿Creés que se logra “encajar” alguna vez?

–Siento que encajar está sobrevalorado. No tenemos por qué encajar. Para mí la autenticidad, la diferencia, descolocar e incomodar a veces es poderoso. Si querés encajar, que sea porque a vos te hace sentido, no porque te lo imponga una regla o un sistema. Sobre todo en el arte, que es una fuerza de la naturaleza y no entiende de cajones ni etiquetas. Nunca he tenido un gran drama con no encajar. Es parte del proceso de ser auténtico y explorarse. Muchas veces es incómodo y doloroso, pero si atravesás eso, accedés a un poder mayor que deriva en la confianza que vas construyendo. Siempre va a ser más poderosa que quedarte a medias.

–¿Tenés rituales para tu trabajo?

–Depende del momento y de en qué estemos enfocándonos, pero casi siempre lo que me rige es la disciplina y prepararme metódicamente para lo que quiera hacer. Si me toca cantar, entreno mucho mi voz, mi cuerpo y mi mente. Siempre trabajo en convertirme en una mejor versión de mí para estar preparada para canalizar lo que tenga que canalizar. También dejo espacios para inspirarme, descubrir música y conectar con ella como oyente, no solo como creadora. Estar conectada con las pequeñas cosas, con mi gente, con mi cuerpo y conmigo misma.

–Cuando decís que entrenás tu mente, ¿a qué te referís?

–A psicoterapia, a meditar, a hacer un trabajo de conciencia cada día, en las cosas más mínimas y en lo macro también. Reflexionar, estar consciente del agradecimiento que siento por dedicarme a lo que me dedico y estar atenta a lo que puedo mejorar y a cómo convertirme en mejor artista.

Nathy Peluso
Vestido (Kris Goyri).

–Cuando no estás de gira, ¿cómo bajás a tierra?

–Visitar a mi familia, estar en mi casa. Soy muy casera. Me gusta mirar cine, cocinar y hacer deporte. Hago pilates y voy al gimnasio, pero mi vía de escape es el pilates.

–¿Tenés un costado espiritual desarrollado?

–Mucho, y se me nota. Hablo mucho de espiritualidad en mis canciones; siempre hago alusión al alma, al mundo y a la energía. Soy consciente de lo que me rodea y me interesa la espiritualidad desde muy chica. Los seres sensibles siempre tenemos esa intuición.

”Hay que equivocarse, hay que ser rebelde, hay que ser revolucionaria con tus ideales, con tus virtudes y con tus defectos. Eso es lo que me identifica como mujer”.

–Leí que tus padres están juntos hace muchos años. ¿Qué aprendiste del amor a través de ellos?

–Son unos maestros. Aprendo mucho de su paciencia y de su conciencia sobre los procesos. Hay que ser paciente en la vida, para cualquier proceso, para compartir con alguien y para compartir con uno mismo. El amor es eso: ser considerado, compasivo y romántico día a día. El romance no acaba. Cada día hay que reinventarse. La creatividad está en todos lados: en cómo cuidamos, cómo cocinamos, cómo nos dirigimos al otro.

–¿Qué cosas hoy te preocupan o te angustian?

–Angustia, gracias a Dios, no la siento. Y menos te la confesaría porque es algo muy privado. Estoy en un proceso de mucha dicha porque ha sido un año en el que he recogido muchos frutos: he girado por todo el mundo, he cumplido mi sueño de sacar un disco de salsa. Estoy colaborando con Gloria Estefan y con Marc Anthony, que son dos exponentes máximos. Eso no pasa todos los días y lleva mucho trabajo y foco. Me siento muy bien, agradecida y trabajando en ser mejor. 

Fotos: Frances Rou.
Realización: Gerard Angulo.

 

Galería de imágenes

Accedé a los beneficios para suscriptores

  • Contenidos exclusivos
  • Sorteos
  • Descuentos en publicaciones
  • Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

En esta Nota

Comentarios