viernes 23 de febrero de 2024

LIFESTYLE | 17-03-2023 18:54

Resiliencia: Desarrolla habilidades de flexibilidad mental

La práctica hace al maestro. La resiliencia, la flexibilidad mental, la escucha y la empatía están conectadas, aprender a equilibrarlas puede ayudarnos a mejorar el malestar emocional.

Seguramente más de una vez escuchamos la frase “paren el mundo que me quiero bajar”, lo que cambia en esa sensación es como se lo toman las personas, algunos lo aceptan y a otros les da ansiedad. En estas reacciones influye mucho la flexibilidad mental, que como ya mencionamos está relacionada con la resiliencia, pero va más allá.

Según la psicología la resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos de adaptarnos a las desgracias y a las dificultades de la vida con pensamientos y conductas que te ayuden a aceptarlo. 

La flexibilidad mental es tener esa capacidad de resiliencia pero de manera constante y no solo frente a las situaciones adversas. Esto quiere decir, poder estar alerta en los momentos de peligro pero también se trata de caminar tranquilo y relajado sin sentir aburrimiento. Es una herramienta de adaptación que nos ayuda a salir adelante y tomarnos con más calma las situaciones que no podemos controlar.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA FLEXIBILIDAD MENTAL?

Vivimos en un mundo que está cambiando continuamente, por lo que las personas también evolucionamos en todos los aspectos de la vida. Pero recién los notamos cuando hay cambios sociales producidos en una determinada época histórica, que genera incertidumbre. Eso pasó hace 3 años con la pandemia del covid-19, mundialmente nos sentimos desgastados mentalmente, y eso fue natural, pero ya no, a partir de ahora hay que mirar al futuro con un chip nuevo, positivo.

La flexibilidad mental nos permite ajustar de manera eficiente los procesos cognitivos y cómo nos comportamos frente a diversos contextos y situaciones con dificultades, que sean nuevas, inesperadas o inestables, con el objetivo de que nos logremos adaptar al entorno y a todo lo que va surgiendo. 

Esto no significa que vamos a dejar de ser como somos, pero sí nos permite tener en cuenta los valores, creencias e ideas de los demás, de esta manera podemos comprender otros puntos de vista y respetarlos aunque no estemos de acuerdo. Por eso la flexibilidad mental también está asociada a la empatía.

Y es importante porque aunque no tenemos la posibilidad de controlar lo que pasa en el exterior o cómo reaccionan los demás, tenemos la capacidad de manejar como reaccionamos nosotros ante lo que nos pasa. Tomar la decisión de adaptarnos nos hace sufrir menos y sobre todo conocer cosas nuevas que no tendríamos la oportunidad si nos bajamos del mundo.

4 FORMAS DE ENTRENAR LA FLEXIBILIDAD MENTAL

1-Conocer gente nueva, es clave no solo porque entrenas tu manera de socialización, sino porque hablar con desconocidos es difícil y es una experiencia que suma a la empatía.

conocer gente

2-Hacer deporte, podés hacerlo sólo o con alguien, pero es una práctica que ayuda a que se oxigene el cerebro y logra establecer nuevas conexiones neuronales.

deporte

3- Leer y escuchar de todo, no se trata de leer o escuchar sólo lo que nos gusta, sino salir de nuestra zona de confort para que cuando tengamos una discusión de algo que se nos hace lejano no nos tildemos y sepamos enfrentarlo.

leer

4-Ser curioso, aprender cosas nuevas, ya sea un idioma, un taller de arte, de cocina, o lo que sea, lo importante es expandir la mente.

aprender cosas nuevas

ML

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