Mientras Palermo, Recoleta o Chacarita concentran gran parte de la conversación gastronómica, Buenos Aires sigue expandiendo su mapa con propuestas que se construyen por fuera del radar. En barrios menos explorados —pero cada vez más vibrantes— aparecen restaurantes, cafés y cocinas de autor que apuestan por lo genuino antes que por la tendencia. Restaurantes donde la experiencia no pasa por “estar”, sino por descubrir.
Un jardín escondido en Caballito donde la historia y la cocina se reinventan
En una casona centenaria, Chill Garden combina naturaleza y cocina en un entorno con identidad propia. El espacio, que creció desde un food truck hasta ocupar toda la propiedad, tiene en su jardín —con más de cien plantas— su gran diferencial. Con la llegada del chef Tupac Guantay, la propuesta suma una mirada renovada centrada en el producto y la estacionalidad, con una carta que va de platos para compartir a opciones más elaboradas, en un clima relajado que invita a quedarse.

Una experiencia gastronómica contemporánea para descubrir en Vicente López
Bravado propone un recorrido por la cocina argentina contemporánea donde el producto de estación es el gran protagonista. Con una propuesta que va del mediodía a la noche, el restaurante combina platos que equilibran técnica y simpleza con una cuidada selección de vinos de Bodega Del Fin del Mundo y Karas Wines. La experiencia se completa con música en vivo y un espacio de diseño impactante, pensado para el encuentro y el disfrute en todas sus formas.
Tapeo español y espíritu de barrio en Versalles
A Coruña recupera la esencia de las cantinas españolas con una propuesta cálida y descontracturada donde el tapeo es protagonista. Entre pinchos, tortillas, rabas y platos para compartir, la carta invita a probar de todo en un clima cercano que se extiende desde el salón a la vereda. Con vermut, sidra y ese aire de esquina viva, se consolida como un punto de encuentro ideal para dejarse llevar sin plan.
Un bistró con impronta histórica y espíritu de brunch en Villa Devoto
Ávito Bistró & Café combina el encanto de un ex convento centenario con una propuesta gastronómica actual centrada en el confort y el producto de estación. De la mano del chef cordobés Julio Figueroa, el espacio invita a brunchear a toda hora con pastelería artesanal, panificados propios y platos simples pero bien ejecutados. Con una estética luminosa y detalles que dialogan entre lo antiguo y lo moderno, se consolida como un refugio cálido para disfrutar sin apuro.
Un mostrador frente al río que marca el ritmo en Olivos
Mostrador Santa Teresita transforma la experiencia gastronómica en un ritual dinámico donde los platos se eligen a la vista y cambian según el día. Con el sello de Fernando Trocca, la propuesta combina producto de estación, simpleza y un entorno privilegiado frente al río, en un formato relajado que va del desayuno a la cena. Entre mostrador, terraza y luz natural, se consolida como un plan que invita a quedarse sin apuro.

Cocina italiana contemporánea con espíritu de barrio en Chacarita
Bochinche reinterpreta la tradición ítalo-argentina desde una mirada actual, con foco en el producto y una ejecución precisa. A cargo del chef Gaspar Natiello, la propuesta gira en torno a pastas elaboradas a diario y sabores reconocibles llevados a un terreno más contemporáneo. Con un enfoque sustentable y un clima relajado, se posiciona como un espacio donde comer bien sin solemnidad.
Un refugio natural para comer bien en Rincón de Milberg
Granero propone una escapada donde la cocina casera se eleva en un entorno rodeado de naturaleza. Con huerta propia, horno de barro y una carta que combina carnes premium, pastas artesanales y vegetales de estación, la experiencia se completa con espacios al aire libre y una impronta sustentable. Entre diseño rústico y detalles cuidados, se posiciona como un plan ideal para desconectar sin salir demasiado de la ciudad.
Una propuesta contemporánea con identidad propia en Villa Ballester
Mosto se consolida como un spot que combina cocina de producto con una impronta moderna y relajada. Con una carta que equilibra técnica y simpleza, el espacio apuesta por sabores bien definidos y una experiencia descontracturada, donde la comida, el vino y el encuentro conviven sin rigidez. Ideal para salir del circuito habitual, se presenta como una opción que eleva la escena gastronómica de la zona.
Sabores de Medio Oriente en clave actual en Pilar
En Pilar, Mess Cocina acerca la cocina árabe a un formato moderno y descontracturado, con una propuesta pensada para compartir. Con clásicos como hummus, falafel y carnes especiadas reinterpretados con frescura, el espacio combina identidad y simpleza en cada plato. Entre especias, texturas y una impronta canchera, se posiciona como una alternativa distinta para salir del circuito habitual.
Fusión peruana vibrante en el corazón del Abasto
En el Abasto, Kamay Lounge Casa Gardel propone una experiencia donde la cocina peruana y la fusión nikkei se combinan en un formato moderno y descontracturado. Con el sello del chef Raúl Zorrilla, la carta recorre desde ceviches y anticuchos hasta platos más creativos, acompañados por coctelería de autor y un espacio colorido que va de la vereda al patio. Entre tradición y renovación, se posiciona como una opción distinta para salir del circuito habitual.
at redacción Marie Claire
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