domingo 18 de abril de 2021

CULTURA | 22-03-2021 19:30

Violación, drogas y trastornos alimenticios: el documental con el que Demi Lovato busca sanar

Dancing with the devil se estrena mañana en Youtube. Dividido en cuatro partes, sorprende, y mucho por su crudeza. Acá, un pequeño resumen (sin “spoilers”).

Es muy curioso usar el término spoiler para un documental como Dancing with the Devil, el cual no deja de ser nunca un relato crudo y en primera persona sobre todo lo que rodeó la conocida y casi letal sobredosis (se salvó gracias a la rápida respuesta de los médicos que la atendieron) que la cantante Demi Lovato sufrió en 2018.

Lo más sorpresivo, en todo caso, será algo que no se puede “spoilear” y que tiene que ver con el tono y el “registro” elegido para hablar de estos dos últimos y dramáticos años para Demi, pandemia incluida.

Ya lo decía la propia cantante e ídola teen en el tráiler del especial: “Yo voy a hablar de todo, ustedes saquen lo que no les parezca”. Tras haberlo visto en exclusiva, y casi de un tirón, compartimos acá algunas impresiones urgentes sobre este interesante documental de Youtube Originals que mañana, martes 23, se podrá ver, gratis, por acá.

Apuntes sobre un documental catártico

  • Dirigido Michael D. Ratner, el documental está dividido en cuatro episodios y esa decisión parece más centrada en hacer un uso responsable y “metódico” de todo el material que en estirar lo “inestirable”.  No es un dato menor, ya que hemos visto decenas de series (tanto ficcionales como documentales) donde lo único que importaba era ajustar el tema a la dinámica del “bingewatching”, con mucho "cliffhanger" en cada final de episodio y la creación de enigmas y suspensos artificiales. Acá, por suerte, esa habitual mezquindad no está.
  • Una vez más: el tono del relato es lo más llamativo, por su frontalidad, sí, y también por su crudeza. No es normal, por más que las historias de excesos abundan en Hollywood, que una estrella se plante a cámara para hablar del consumo de alcohol, pastillas antidepresivas, cocaína, crack y heroína (y sus diferencias cuando se fuma o se la inyecta). Ojo, no es que lo hace para “educar” a la audiencia, sino que forman parte de un relato orgánico y plenamente despojado de medias tintas. A su manera, cada uno de esos detalles termina aportando honestidad y verosimilitud a una catarsis tan frágil como humana.
  • Por todo esto, creo que la importancia no está tanto en los “hechos” que describe el documental sino en el contexto, en lo que ellos le (y nos) generan. Es evidente que Demi Lovato viene haciendo un largo trabajo de introspección y análisis a raíz de esa sobredosis, por lo que es interesante escuchar de primera mano sus razones, miedos, aprendizajes y conclusiones.
  • Si bien no es un documental de denuncia, en absoluto, sí hay una especie de revelación de la cual ya estuvieron hablando varios medios y que tiene que ver con su relato sobre la violación que sufrió cuando perdió su virginidad a los 13. Cuando ya era, sí, Demi Lovato, una estrella juvenil en total ascenso y permanentemente asediada por cámaras y fans. ¿Podía en ese contexto hablar abiertamente de una relación abusiva, de la falta de consentimiento de un acto sexual con su novio? No hace falta ser muy conocedor de la fama para llegar a una respuesta negativa. Y para problematizarla, cuestionarla y, en el mejor de los casos, cambiarla.
Demi Lovato
Un "recuerdo" de la fatídica madrugada del 24 de julio de 2018 y su tremenda sobredosis.
  • Volviendo al tema del tono, llaman la atención varias cosas más. En especial: Dancing with the devil no es un relato de superación. En efecto, la Demi Lovato que se muestra allí probablemente siga luchando hoy con varios de sus habituales fantasmas y ella misma lo afirma cabalmente. “Realmente no sé si no volveré a drogarme”, dirá en un momento, tras admitir que la postura plenamente prohibitiva (muy usual en las terapias de rehabilitación) hasta ahora no le ha servido nunca.
  • Por último, no es para menospreciar tampoco que, en su catarsis, Demi busque realmente ayudar a otras personas. Lo hace hablando desde su lugar, claro, pero sin olvidar lo extendido que están en la actualidad los trastornos alimenticios, las crisis de ansiedad y los trastornos depresivos. Sí, su catarsis básicamente trata de eso, de la salud mental y de lo poco (o nada) que hacemos para cuidarla, sin importar si vivimos acá o en una de las mansiones más lujosas, deseadas y fiesteras de Hollywood.

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