Friday 18 de September de 2026

CULTURA | Hoy 08:02

La mirada sobrenatural de Akari Takenobu, ganadora del Dior Photography Award

De niña, Akari Takenobu convivió con lo sobrenatural, una experiencia que marcó profundamente su mirada artística. Ganadora del Dior Photography and Visual Arts Award for Young Talents, explora hoy la frontera entre el cuerpo, los espíritus y lo desconocido.

¿Cómo fue crecer en una casa embrujada?

-Hasta los 13 años crecí en una casa japonesa muy común, bastante estándar, pero que quienes estaban a mi alrededor consideraban una casa embrujada. Constantemente sucedían cosas extrañas. Era hija única, así que pasaba mucho tiempo sola y terminé, de algún modo, conviviendo con esa presencia extraña y desconocida. Hoy ya no lo siento de la misma manera, pero, debido a esa experiencia durante mi infancia, sigo interesada en lo desconocido, lo extraño, aquello que algunos llamarían paranormal.

-En el folclore japonés existen muchas historias de fantasmas. ¿Creés que tus experiencias forman parte de esa tradición?

-No. Lo que yo viví era algo más espiritual o psíquico, diferente de lo que llamamos yokai. De todos modos, mi casa estaba justo al lado de un santuario, así que sin duda había una atmósfera muy japonesa en el barrio.

Akari Takenobu fotografa

-Cuando eras chica, ¿hablabas de esto con tus padres?

-Mis padres también tenían una gran sensibilidad hacia estas experiencias psíquicas. Mi padre incluso podía ver su forma. Por supuesto que muchas veces sentía miedo. Como dije antes, pasaba bastante tiempo sola en casa y, con el tiempo, aquello terminó volviéndose una especie de normalidad: daba miedo, pero era normal. Era algo situado entre la realidad cotidiana y lo desconocido. Me resulta muy difícil expresar lo que sentía porque era algo que estaba siempre conmigo, siempre ahí. Y aunque me asustaba, de alguna manera sentía que se me permitía estar allí.

-Dijiste que tu padre podía ver al fantasma. ¿Qué aspecto tenía?

-A veces era como un pequeño enano que le decía cosas sobre la casa y otras veces tenía la apariencia de una mujer. También podía ser como una niebla o una bruma, una forma humana muy indefinida.

“Formar parte del proyecto Dior Photography and Visual Arts for Young Talents fue una experiencia extremadamente motivadora e inspiradora. Los jóvenes talentos, los jóvenes creativos, son el corazón de la cultura y, por lo tanto, esenciales para la supervivencia de la cultura y del arte”,
Peter Philips, Director Creativo y de Imagen de Dior Makeup.

-¿Y cómo se relaciona todo eso con las imágenes que creás?

-Cuando pienso en la diferencia entre yo y un fantasma o un espíritu, esa diferencia tiene que ver principalmente con mi cuerpo. Como ser humano, existe la materialidad de mi cuerpo como objeto. Entonces, al eliminar esa sustancia, esa materialidad, quizás pueda acercarme un poco más a ser un fantasma. Ese es mi punto de partida. Cuando me saco una fotografía, la materialidad de mi cuerpo deja de existir, ya no hay sustancia en la imagen. Después corto esa fotografía y la desarmo en pedazos, de alguna forma me “mato” virtualmente, y luego vuelvo a ensamblar esos pequeños fragmentos para crear un cuerpo nuevo.

Ese nuevo cuerpo se origina en el mío, pero al atravesar todo ese proceso siento que me acerco más a ser un fantasma. No estoy intentando crear una versión paranormal de mí misma; simplemente trato de encontrar una manera de acercarme a lo desconocido, de descubrir dónde está ese límite.

-¿Qué técnicas utilizás para conseguirlo?

-Básicamente, saco cientos de fotografías de mi cuerpo, las desarmo, las corto en pedazos y después las vuelvo a ensamblar para crear un collage digital. Luego lo imprimo, lo copio y vuelvo a fotografiarlo varias veces. Es realmente un ida y vuelta constante entre lo digital y lo analógico.

Akari Takenobu fotografa

-¿En qué momento sabés que encontraste esa imagen fantasmal?

-Para ser completamente sincera, ni siquiera sé si alguna vez lo conseguí. Llamo a este proceso “pseudoexperimento” o “experimento virtual”. Lo hago simplemente para aprender más sobre lo desconocido. No necesito encontrar la respuesta. Para mí, lo importante es seguir buscando. No tengo realmente un destino en mente.

-¿Cuándo empezaste esta exploración fotográfica?

-Hace unos cinco años. En la escuela de arte estudié pintura al óleo, pero no conseguía confiar del todo en mi propio criterio mientras pintaba. Entonces decidí crear un proceso: fotografiar mi cuerpo, desarmarlo y volver a armarlo. Una vez que establecí esa regla, me convertí en una especie de pieza dentro de una cinta transportadora. Mi criterio ya no era necesario porque simplemente tenía que seguir la regla que yo misma había establecido. La cámara y mi cuerpo funcionan como dispositivos. Yo no tengo significado, soy simplemente una parte del proceso. Convertirme en ese dispositivo invisible es muy importante porque no quiero que exista una sensación de “yo” dentro de la obra. Creo que, al eliminar esa sensación de mí misma, puedo acercarme a la estructura del mundo. Cuando utilizo una cámara puedo generar distancia respecto de mí misma. Uso la cámara para producir imágenes que luego funcionan como materiales.

-¿Qué aprendiste al fotografiar tanto tu cuerpo y, por lo tanto, observarlo tan de cerca?

-Utilizaba los fragmentos de mi cuerpo simplemente como material, así que nunca sentí realmente que fuera yo o que fuera mi cuerpo. Era simplemente una parte de esa cinta transportadora que mencioné antes: hacía mi trabajo y seguía las reglas que había establecido. En realidad, nunca se trató de mí.

-El tema del premio es “cara a cara”, pero en tu obra no aparecen rostros…

-Es verdad, no hay ningún rostro. Para mí es más bien una entrevista, un encuentro, una especie de acercamiento entre yo y lo desconocido. El “cara a cara” sucede entre lo desconocido y yo.

-¿Cuáles son tus planes para el futuro?

-Quiero seguir trabajando con este tema porque todavía tengo muchos otros escenarios en mente. Hasta ahora solo atravesé el proceso más sencillo, pero hay procedimientos más complejos que quiero explorar. También me gustaría intentar llevarlo hacia una obra más espacial, algo así como una escultura entendida como imagen. Hay muchísimo que quiero seguir desarrollando a través de este proceso de collage. 

at Galia Loupan

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