sábado 23 de octubre de 2021

PERSONAJES | 20-09-2021 17:57

Bárbara Lombardo: “Siempre fui muy nómada y hoy eso está más aceptado e incluso valorado”

La actriz nos habló sobre su itinerante vida y nos adelantó todo sobre su personaje Renata en el esperado estreno de esta noche (a las 22 en El Trece): La 1-5-18.

Tras un año muy difícil para la ficción nacional, el estreno de esta noche a las 22 de El Trece y Pol-ka, La 1-5-18 se vive y palpita de manera muy especial. Para la actriz Bárbara Lombardo también y enseguida lo deja bien en claro:

“Estamos todos muy ansiosos, contentos, con expectativas… Venimos trabajando con mucha pasión y cariño y lo que más deseo es que eso llegue a la audiencia. No hay nada más lindo que cuando el público disfruta de algo que vos disfrutás hacer y mucho”, sentencia.

Habituada a viajar desde muy chica, y hace seis años aún más, ya que en 2015 conoció a Ricardo, su desde entonces novio brasileño que vive en Los Ángeles, Bárbara agrega:

Bárbara Lombardo
En una semana volverá al país para retomar las grabaciones de la tira que hoy estrena El Trece.

“Después de un 2020 muy difícil para el mundo de la actuación, estamos todos con una alegría y unas ganas tremendas… No es que antes no sucedía, pero al menos a mí, me hizo revalorizar a full un trabajo que me gusta, que es bien remunerado, que sucede en un ambiente sano, donde nos testean a diario, nos cuidan... Es todo para agradecer, la verdad”.

-Cuando comenzó la pandemia estabas en Los Ángeles, ¿puede ser?  

-Sí, en realidad en marzo de 2020 estaba en México trabajando y apenas empezaron a llegar las primeras noticias, me activaron el sentido de alarma a full. Si bien México aún se mantenía ajeno al tema, muchos de mis amigos que viven en Europa me ayudaron a dimensionar lo que se venía.

Así que ahí nomás me tomé un vuelo para verlo a mi novio, y pasé toda la larga primera etapa de la pandemia con él en California. Pasé por varias etapas mentales, la de la angustia fue la más larga porque me preocupaba mucho que le pasar algo a un ser querido en Argentina y yo sin la posibilidad de volver. Era una limitación grande no tener la libertad de decir: “me tomo un avión y voy a cuidar a quien sea”.

-¿Y cómo viviste la pandemia allá?

-Y... fue raro. Si bien al principio estaba todo completamente cerrado, siempre se pudo hacer deportes al aire libre, lo cual fue una especie de salvación para mí, Me encanta correr, salir a entrenar y acá pude darme ese pequeño lujo. En comparación con la cuarentena en Argentina, todo fue más ameno en California, ni que hablar cuando llegó la primavera y las cosas comenzaron a reabrirse.

Digamos que dentro de todo bien la pasé bien, pero muy preocupada por lo que pasaba en Argentina y en todo el mundo, a nivel sanitario y también a nivel económico y emocional.

La famosa amenaza de la muerte, que si bien es algo que existe siempre para cualquier ser humano, tenerla tan presente en el día a día fue algo diferente. Todos empezamos a ver la muerte como una gran posibilidad casi cotidiana y eso fue algo muy nuevo. Que provocó un mayor miedo en todos, claro.

-Para una pareja debe ser todo un desafío la relación a distancia hoy por hoy…

-Muchas veces me preguntan por eso y la verdad es que no siento ese “a distancia” tan contundente como suelen expresármelo. Pasamos etapas de convivencia, otras que no, pero siento que de veras es algo re normal.

Conozco muchísima gente que por trabajo (de todo tipo, artístico, académico, súper corporativo, lo que sea), viaja mucho y pasa dos o tres meses alejado de su pareja. Quizá en Argentina por estar algo distanciada del resto del mundo no es tan moneda corriente eso. Como que no estamos tan acostumbrados.

Sí es cierto que la pandemia agregó una dificultad especial, y es la imposibilidad de viajar o planificar. Por ejemplo, yo estuve 5 meses trabajando acá y mi novio no pudo sacarse un avión para venir a visitarme en todo este tiempo.

Pero en definitiva está todo bien, todos estamos atravesando circunstancias desafiantes y la verdad es que, si estamos bien de salud y tenemos trabajo, no hay nada de que quejarse.

A mí me cambiaron mucha las prioridades en este tiempo, O las reforzaron, mejor dicho. Hoy valoro más que nunca lo más básico de todo: tener salud, un techo, y un plato de comida. Todo lo demás lo llevo con humor y alegría.

-¿Cómo describirías a Renata, tu personaje en La 1-5-18?

-Renata es una mujer con muchas aspiraciones y muy concentrada en los logros materiales. Desde muy chica entendió (yo creo que erróneamente) que tener una carrera, un trabajo exitoso y buenos ingresos sería la llave absoluta de su felicidad. Y que provocaría además la aprobación instantánea por parte de su mundo.

Está casada hace años con su primer y único novio de toda la vida, Sebastián (Luciano Cáceres) y ambos se verán amenazados por algunos cambios que llegan a su familia, sobre todo de la mano de su hijo, Matías (Balthazar Murillo). Es como que toda la estructura que tenía armada se sacude bastante y a partir de eso, se descoloca casi por completo su estabilidad emocional y psicológica.

-Circularon rumores de que no estabas del todo segura con el tono y su manera hablar, ¿fue así?

-Desde mi primer trabajo siempre traté de aportar lo mejor para hacer crecer los personajes. Trabajar los textos, improvisar, darle vida y ponerle mi impronta a quien interpreto es algo que no dejaré de hacer nunca, siempre trabajando en equipo y hablando con director, productor, guionistas.

En este caso no hablo tanto con los guionistas, pero sí con todos los demás, es algo cotidiano y la verdad es que estoy muy contenta de poder seguir trabajando de esa manera.

-¿Qué desafíos en especial te presentó Renata?

-Desde el vamos sentí que era un personaje súper rico e interesante para hacer, sobre todo desde el lado que te comentaba recién: esa suerte de “caída del imperio”. Me interesaba explorar qué ocurre cuando una persona tan estructurada se enfrenta a un cambio grande en su vida y debe transformarse.

Al menos a eso apunto con Renata, a que más allá del dolor que le causen todos estos cambios, ella termine siendo una persona nueva, transformada. Es un desafío enorme contar este personaje de esa manera, con humanidad y entendiendo que más allá de sus particularidades, es alguien que quiso hacer las cosas bien. Que tiene un buen corazón y, sobre todo, mucho miedo. Es algo que seguiremos trabajando en el set día a día y también, a partir de ahora, con lo que suceda con la audiencia.

-Siempre has sido muy nómada. ¿Sentís cambios con respecto a eso, más ganas de enraizar en algún lado quizá?

-Sigo siendo nómada. Lo que trajo la pandemia en todo caso es que ahora mucha más gente se sumó a ese estilo de vida. Hoy son más las personas que van y vienen, que trabajan de manera remota, para diferentes lados. Se abrió en muchos rubros, y en el mío también, la posibilidad de tener entrevistas laborales por Zoom o cualquier otra plataforma a distancia.

La realidad es que en mi rubro cada vez más producciones itinerantes, cosa que me encanta, no hay nada que me apasione más que la posibilidad de viajar. Me hace conectar aún más con mi trabajo, con el personaje, con el proyecto en sí. Creo que sí, que en sentido la pandemia abrió mucho el juego, nos hizo a todos más flexibles y hay algo de lo nómade que hoy no solo está más aceptado sino incluso valorado.

Bárbara Lombardo
"La pandemia nos hizo a todos más flexibles", dice Bárbara.

-Intuyo que lo de enraizar no está muy en el horizonte entonces…

-Para mí enraizar significa estar en el día a día, muy presente y cuidando cada uno de los proyectos en los que estoy embarcada, ya sea en Argentina, Estados Unidos o México. Siento que también en ese sentido crecí, maduré.

Antes quizá me complicaba más estar atenta de todo a la vez pero hoy lo hago de manera mucho más eficiente. Y además mejoré mucho los idiomas, hablo mejor inglés, portugués… Me parece muy valioso poder trascender las fronteras.-

 

FOTOS: Karin Topolanski

ESTILISMO: Lu Otonello

MAQUILLÓ Y PEINÓ: Hiela Perez

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