Con más de diez años de experiencia en la industria de la moda, Flor Baragiani se consolidó como una profesional que entiende la moda desde una mirada integral: estilismo, producción de moda, dirección creativa y, hoy, curaduría estratégica para marcas nacionales e internacionales.
A lo largo de su carrera participó en producciones y proyectos vinculados a firmas de prestigio como Yves Saint Laurent, Giorgio Armani, Swarovski y Armani Beauty, además de colaborar con importantes marcas nacionales y acompañar a celebridades, referentes del mundo del espectáculo y figuras públicas en el desarrollo de su imagen y estilismo.
Ese recorrido le permitió desarrollar una sensibilidad única para detectar qué hace que una colección funcione. Con el tiempo, esa experiencia evolucionó hacia un rol mucho más estratégico: la curaduría de moda para marcas, donde cada decisión responde a una visión comercial, estética e identitaria.

Para Flor, una colección no se construye simplemente seleccionando prendas. Se crea observando el ADN de una marca, entendiendo a quién le habla y eligiendo piezas capaces de transmitir una historia. Analiza diseño, calidad, moldería, texturas, terminaciones, color, funcionalidad y potencial comercial para lograr colecciones coherentes, diferenciadas y con personalidad propia.
Su trabajo también abarca el visual merchandising, la construcción del universo visual de una marca y el desarrollo de experiencias que fortalecen el vínculo entre el producto y el cliente. Porque, para ella, la moda no termina en una prenda: empieza mucho antes, cuando una marca define quién es y cómo quiere ser recordada.
Hoy, Flor asesora marcas en la construcción de su identidad a través de la curaduría de colecciones, acompañándolas en un proceso donde creatividad, estrategia y sensibilidad conviven para transformar productos en marcas con personalidad.

-¿Quién es hoy Flor Baragiani?
-Hoy soy una profesional que encontró la forma de unir creatividad y estrategia. Durante muchos años trabajé como estilista y productora de moda, acompañando campañas, editoriales y celebridades. Con el tiempo entendí que mi mayor diferencial estaba en construir identidad para las marcas. Hoy mi trabajo consiste en ayudarlas a definir quiénes son a través de las colecciones que presentan.
-¿Cómo descubriste la curaduría de moda?
-Fue un proceso muy natural. Durante años participé en producciones y campañas donde observaba mucho más que los looks. Analizaba qué necesitaba una marca, qué productos tenían potencial, cuáles generaban deseo y cuáles no representaban realmente su identidad. Ahí entendí que mi trabajo iba mucho más allá del estilismo.
-¿Qué significa hacer curaduría de moda?
-Es seleccionar con un criterio claro. No se trata de elegir prendas porque están de moda, sino de construir una colección donde cada pieza tenga un propósito y aporte valor. Una buena curaduría logra que una marca tenga una identidad reconocible y coherente.
-¿Qué analizás cuando comenzás a trabajar con una marca?
-Lo primero que observo es su esencia. Quiero entender quién es, a quién le habla y qué quiere transmitir. Después analizo la colección, detecto oportunidades y selecciono las piezas que realmente fortalecen ese universo.
-¿Qué buscás en una prenda?
-Busco diseño, calidad, buena confección y personalidad. Pero, sobre todo, que tenga sentido dentro de una colección. Una prenda puede ser hermosa, pero si no representa el ADN de la marca, no cumple su función.
-¿Cuál es el error más frecuente que ves en las marcas?
-Querer seguir todas las tendencias. Las marcas más fuertes son las que tienen identidad. La tendencia cambia; la identidad permanece.

-¿Qué aporta una curadora de moda?
-Aporta criterio. Una mirada externa y estratégica que ayuda a construir colecciones coherentes, comerciales y con personalidad. Mi trabajo no es elegir ropa; es ayudar a construir marcas.
-También trabajás el visual merchandising. ¿Qué importancia tiene?
-Muchísima. Una colección puede ser excelente, pero si está mal presentada pierde fuerza. La forma en que se exhibe el producto también comunica identidad.
-¿Qué tendencias internacionales te inspiran hoy?
-Más que las tendencias, me inspira observar cómo evolucionan las marcas. Me interesa entender hacia dónde va el consumidor y cómo crear colecciones que trasciendan una temporada.
-¿Cómo definís tu mirada profesional?
-Con tres palabras: identidad, coherencia y sensibilidad.
-¿Cómo imaginás el próximo paso de tu carrera?
-Quiero seguir desarrollando proyectos de curaduría para marcas nacionales e internacionales, colaborando desde la construcción de las colecciones hasta la identidad visual y comercial. Mi objetivo es que cada marca tenga una propuesta auténtica y reconocible.
-¿Qué se viene para Flor Baragiani en esta nueva etapa?
-Tengo muchos proyectos que me entusiasman y un futuro que me ilusiona. Pero hoy sé que no hay apuro: todo llega cuando tiene que llegar.
-Las mejores oportunidades no se fuerzan. Se construyen, se trabajan y aparecen en el momento indicado. Hoy disfruto mucho más del proceso, porque entendí que el crecimiento más sólido es el que se da con tiempo, dedicación y una visión clara de hacia dónde quiero ir.
-Una frase que resuma tu filosofía.
-“La ropa se compra. La identidad de una marca se construye. Y esa construcción empieza mucho antes de que alguien se pruebe una prenda.”
Foto: Luciano Manfel
Maquilló: Ariana Leiva
Peinó: Jara Taller de Pelo
Asistente: Melanie Fernicola
Vestuario: MYM Cueros,Infinit, Luna Garzón
at redacción Marie Claire
Accedé a los beneficios para suscriptores
- Contenidos exclusivos
- Sorteos
- Descuentos en publicaciones
- Participación en los eventos organizados por Editorial Perfil.

Comentarios