martes 21 de septiembre de 2021

LIFESTYLE | 22-07-2020 11:00

Claves para repensar el uso de pantallas en cuarentena

La Licenciada en Psicología, Eliana Tornatore, nos invita a reflexionar sobre el protagonismo que cobró la tecnología en esta época tan particular.

Vicco García
Vicco García

Editora Ejecutiva del Área de Entretenimiento. Especializada en moda y lifestyle. Ojo crítico para detectar tendencias. Mail: [email protected]

La vida antes de la pandemia nos marcaba que las pantallas eran la causa de muchos de los males que aquejaban tanto a adultos, como a niños y adolescentes. Pero con el devenir del confinamiento prolongado, son estos "objetos" tecnológicos los que comenzaron a cumplir un papel casi crucial a la hora de vincularnos.

Se han transformado en casi "una necesidad" difícil de suplir. Se convirtieron en una herramienta que sirve para mantenernos en contacto con seres queridos,para trabajar desde casa y hasta cumplir con los deberes escolares. 

Si bien son varios los rubros que se vieron imposibilitados de trasladar sus tareas al mundo virtual, lo cierto es que en Argentina, son 3 millones de trabajadores los que se abocaron al teletrabajo.

Teletrabajo

Este dato se desprende de un estudio realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), donde también descubrieron diferencias en términos de género: el potencial para el trabajo a distancia asciende a 34% en el caso de los hombres y baja al 25% en el caso de las mujeres.

En otro relevamiento realizado por el portal de empleos Bumeran, en seis países de la región -entre los que se encontraba la Argentina- se llegó a la conclusión de que el 62,2% de los empleados en relación de dependencia considera que es más productivo trabajando fuera de la oficina.

Entre los beneficios del teletrabajo, la mayoría de encuestados (el 54,8%) resaltó el ahorro de tiempo en traslados. El 10,6% plantea como ventaja de pasar más tiempo con su familia, al igual que el 6,5% que valora el poder disfrutar del almuerzo en su casa, además de tener la posibilidad de cocinar (el 2,4%).

Teletrabajo

Asimismo, los encuestados remarcaron que extrañan algunas cuestiones del día a día en la oficina: el 52,2% piensa que en el espacio físico compartido ayuda a la hora de gestar nuevos proyectos e ideas. Otros extrañan a sus compañeros (el 26,3%), salir de su casa para ir a trabajar (el 15,3%) y el ambiente de oficina (el 6,1%).

En el caso de los niños, el incremento del uso de la tecnología para la educación también es evidente: 8 de cada 10 hogares con niños, niñas y adolescentes que estudian reciben tareas y están en contacto con la escuela, que acompaña sus avances, según UNICEF.  Un dato adicional a considerar, solo 18% de los adolescentes menciona realizar actividad física, al ser consultados por las actividades que realiza durante la cuarentena, y 76% afirma pasar más tiempo frente a las pantallas.

En diálogo con la psicoanalista, Eliana Tornatore, charlamos sobre el significado de las pantallas hoy. La psicóloga nos invita a reflexionar sobre el protagonismo que cobró la tecnología en esta época tan particular.

"Hay una realidad que nos atraviesa y es que durante la pandemia, las pantallas se han convertido en una necesidad. Ya sea para trabajar, estudiar, sostener clases virtuales y tareas escolares de los niños, como para momentos de recreación o entretenimiento, ya que las posibilidades del mismo se ven algo acotadas", enfatiza Tornatore.

Teletrabajo

"También están siendo protagonistas en lo que respecta a la vinculación con nuestros seres queridos, con los cuales no podemos encontrarnos físicamente. La recomendación de que el asilamiento sea solo físico y no social, va de la mano con el uso de las mismas, así como con el desafío de buscar otras formas de vinculación con los seres con los cuales no convivimos", sostiene.

Y agrega: "Lo que antes era un encuentro en casa de algún amigo, hoy se transformó en una reunión de zoom programada. Solía hablarse de la distancia que aísla y separa los cuerpos en el plano de las relaciones virtuales, pero ¿Qué ocurre cuando las mismas se transforman, al menos momentáneamente, en el único modo de relación posible? ¿Cómo manejarse cuándo, para que el aislamiento sea tan solo físico y no social, y los aislados sean solo los cuerpos, debemos valernos de la tecnología? Salimos de los espacios que compartíamos y conocíamos, y nos encontramos con el otro a través de una pantalla."

Luego, invita a reflexionar: "Por eso me parece oportuno pensar qué significan las pantallas hoy. El hecho de que las mismas se hayan aceptado como una necesidad, hizo que en ciertos casos, se flexibilizaran algunos temores y reglas respecto al consumo de medios digitales, en especial en niños, niñas y adolescentes."

Avanzando en la charla, Eliana manifiesta un interesante punto de vista: "Considero que actualmente las pantallas suplen carencias. Charlar con el otro, Jugar con amigos, verse 'cara a cara'. En el caso de los chicos, se observa por ejemplo, que muchos quieren volver a la escuela, y  no es precisamente porque extrañen la tarea, sino porque quieren ver a sus compañeros, reencontrarse con ellos. Se observa como la verdadera razón por la que éstos se conectan no es tecnológica sino humana, necesitan estrechar y conservar vínculos sociales.", asegura.

Looks de cuarentena

Y sigue: "Por otro lado, se escuchan muchos adultos preocupados por el tiempo que pasan sus hijos conectados a medios tecnológicos. En estos casos, poder observar qué hacen con la pantalla es más relevante que contabilizar el tiempo que pasan frente a ella. Desde antes de la pandemia, los dispositivos cumplen diversas funciones en nuestras vidas, y eso hoy se ha magnificado."

"Actualmente son la escuela, el club, los cumpleaños, los amigos. Por eso, más importante que el tiempo, es ver qué tipo de actividad realizan, en qué momento, con quiénes, para qué. Muchas veces las mismas encarnan la única forma posible de sostener el vínculo con sus amigos o familia, o abren la posibilidad de jugar.  En este punto, la consigna 'jugar sin pantallas' que anteriormente se escuchaba y promovía, deberá ser flexibilizada, ya que darle lugar al juego con otros,  y reconocer la importancia del mismo como escenario de tramitación para los más chicos, resulta fundamental", explica Tornatore.

Asimismo, la licenciada comenta que se puede "repensar" el uso de las pantallas de una singular manera y sin caer en que son dos cosas opuestas. "Siguiendo con los niños, aunque también ocurre en adultos, podemos pensar en lo digital y lo físico como un continuo y dejar de verlos como entornos opuestos. Existe la posibilidad de acercar a los chicos a actividades que no se desarrollan necesariamente en el campo de lo digital. Por ejemplo, ver un tutorial  de una receta que luego se prepara en la cocina o aprender a tocar un instrumento viendo un video, entre muchos otros. Lo importante entonces, será preguntarse qué están haciendo chicos y chicas, qué están aprendiendo, y no solamente si lo están haciendo a través de una pantalla.", manifiesta.

Cuarentena y soledad

"Los medios digitales, con sus particularidades, pueden promover el aprendizaje. Hoy más que nunca nos encontramos con situaciones de aprendizaje ya sea entre pares, inter-generacionales o en comunidad. Existen posibilidades de que esto también deje enseñanzas valiosas", remarca. Luego, agrega: "La motivación, la necesidad, lo que nos interesa, aquello que ayuda a resolver un problema concreto, muestra cómo es posible aprender con medios digitales. El aislamiento también permitió que personas con pocas herramientas de este tipo, se abrieran camino ayudadas por familiares o  amigos y aprendieran a usar distintas plataformas para permanecer conectados, hacer compras, o pagar cuentas." 

Sobre el uso de redes sociales, Eliana dice: "También se abre otra cuestión, que tiene que ver con ubicar nuestras necesidades reales antes de la oferta indiscriminada de las redes sociales. El miedo a perderse de algo es una característica de este siglo, potenciado por Internet, la multitarea y también por los medios digitales. La cuarentena potenció ese estado de ansiedad. La falsa ilusión de mantenerlo todo quizá estuvo presente al comienzo, pero al cabo de unos días, en muchos casos se pudo ubicar la necesidad por delante de la oferta. " 

digital

"Aprender a priorizar y balancear la actividad digital, es parte de las nuevas habilidades que debemos adquirir. Aparece esta necesidad para uno mismo, así como en casos de padres o adultos que conviven con niños, la necesidad de que gestionen, limiten o controlen en mayor o menor medida la conectividad y las pantallas, pero esto se vuelve algo complicado, dado que la pandemia nos ha impulsando a introducir dispositivos móviles en casi todas nuestras actividades", suma la Licenciada.

Sobre "aprender a regular" el uso de las herramientas tecnológicas, Tornatore sostiene: "Si  diferenciamos en las nuevas tecnologías entre el uso lúdico y el trabajo, si priorizamos las actividades offline, si durante las reuniones familiares las pantallas quedan en un segundo plano, estaremos balanceando su uso y ofreceremos a los niños un ejemplo que resulta imprescindible."

Por último, Eliana reflexiona de forma contundente: "En definitiva se trata, en la medida de lo posible, de pasar tiempo offline con nosotros mismos, o con nuestros hijos, y promover actividades no virtuales para compensar el uso excesivo de tecnologías que están teniendo grandes y chicos, durante la cuarentena."

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