domingo 20 de septiembre de 2020

CULTURA | 12-08-2020 13:00

Por qué Anne with an E es una reivindicación al feminismo que no te podés perder

La serie de Netflix aborda temáticas como la imposibilidad de las mujeres de elegir sobre su propio cuerpo, el racismo y la discriminación.

“Aprendí cosas sobre el amor. No es igual para todo el mundo, puede existir de muchas formas. ¿Y cómo puede haber algo malo con una vida si se vive con una persona que se ama?”, dijo Anne Shirley Cuthbert (Amybeth McNulty)  protagonista de Anne with an E, la serie del momento en Netflix. 

En esta escena la protagonista le cuenta a su madre adoptiva sus vivencias después de una distinguida fiesta en la que su anfitriona confesó haber vivido una historia de amor con otra mujer a finales de siglo XIX.

La homosexualidad es una de las tantas temáticas que plantea esta ficción que está basada en el libro Ana de las tejas verdes, escrito por Lucy Maud Montgomery y publicado por primera vez en 1908.

Anne es una niña pelirroja y valiente que llegó desde un orfanato para vivir en la casa de Marilla (Geraldine James) y  Matthew (R. H. Thomson) Cuthbert, dos hermanos ermitaños que eligieron la vida en soledad tras una tragedia familiar. La pequeña se presentó ante la familia y luchó para encajar en la Isla Edward, un poblado de campesinos y pescadores en Canadá.

En una sociedad conservadora de 1890, Anne debió pelear contra todos los prejuicios y enfrentar aquellos estereotipos comunes de la época: el rol socialmente asignado a las mujeres.

Pero las batallas no son sólo de ellas sino de quienes la rodean. La ficción lleva adelante un delicado tratamiento de los estereotipos que parecen aún vigentes en la sociedad actual: la homosexualidad vista como una aberración, la imposibilidad de las mujeres de elegir sobre su propio cuerpo, el racismo y la discriminación.

En todos sus capítulos, la protagonista se enfrenta (y también sus amigas) a la mirada social sobre lo femenino pero también a los mitos del amor romántico. En este caso, Anne tiene que elegir entre ser “una buena esposa” o una “mujer universitaria”, opción que se ofrece en el escueto abanico de posibilidades. Sin embargo, desde el inicio deja en claro que el romance podrá formar parte de su vida pero no de la manera que todos los incorporan: ella lo presenta como una sociedad de individuos que eligen compartir su vida, sin doblegarse.

“Ninguno tendrá que abandonar lo que más desea, un nombre para ambos sería... porque deben llevar el mismos, compañeros de vida, y al matrimonio lo llamaré lazo de amor”, dijo en este sentido.

A pesar de esta negación a la vida amorosa, la serie instala su propia historia romántica entre su protagonista y Gilbert (Lucas Jade Zumann), el más popular de su clase pero  dispuesto a tolerar que una mujer pueda manejarse libremente.

El racismo es otra de los puntos nodales de la trama que logró críticas en redes sociales. A pesar de la fuerte aceptación de esta tira, una grave acusación empañó su éxito. Diferentes usuarios tildaron a la trama como "white saviors" (salvadores blancos), una expresión que se usa en las películas o series, cuando los personajes blancos son colocados como los salvadores de aquellos que representan a las minorías, en este caso hacia personas de color.

Más allá de estos cuestionamientos, Anne with an E se presenta como una buena opción para conocer los distintos tipos de familia, la lucha del género y la libertad de expresión de las minorías. Una historia liviana, con conflictos que se resuelven sin acudir a lo trágico ni los lugares comunes pero que invita a la reflexión. Una historia con varios desenlaces posibles. 

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