Monday 22 de April de 2024

CULTURA | 20-03-2024 09:35

En primera persona: la danza como vehículo para conectar con más mujeres

Una experiencia única vinculada a la danza y a la unión de las mujeres.

Gisela ‘Gise’ Schwartz, la bailarina, volvió a las pistas con el proyecto ‘Danzar y Conectar’ después de 37 años sin bailar. Con el propósito de promover un espacio para el bienestar físico y psíquico de todas las mujeres. Su lema es “Todas podemos bailar”: todas las edades, todos los cuerpos, todas las formas, todos los estilos, todas las maneras son bienvenidas.

 

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Este año, ‘Danzar y Conectar’ retornó a Buenos Aires y se llevó a cabo los días sábados 9 y 16 de marzo, y próximamente se presentará el 23 y sábado 6 de abril. Sin embargo, dichas funciones fueron agotadas. Por lo tanto, Gisela decidió despedirse de Buenos Aires en Monopol Lab el sábado 13 de abril. “Para hacer la gran fiesta de danzar y conectar con las que vinieron, las que se quedaron afuera, las amigas de las que vinieron y que no pudieron venir porque no había lugar”, detalla.

Gisela reconoce que vivió y creció rodeada de la danza. Al principio, su madre la mandaba a clases de ballet y posteriormente, abrió un instituto de gimnasia y danzas en su casa, en el barrio de Flores. “Mamé mucho la danza desde ese lugar también. No solo porque iba a tomar clases, como tantas otras nenas de esa edad, si no que mi casa era un instituto de danzas. Estaba impregnado en mi adn. Yo
venía del colegio, tomaba la merienda y escuchaba el ‘5, 6, 7, 8’ arriba de mi cabeza”, explica.

Al crecer, se casó, tuvo hijos y decidió mudarse al exterior donde tuvo que “(...) dejarlo a un costado para ponerle el cuerpo y la vida a lo que me estaba traspasando y atravesando en ese momento”. Luego pasaron 37 años. “Por 37 años no volví a bailar. Pienso que es la historia de muchas mujeres que al formar una familia y convertirnos en madres, muchas de nosotras, naturalmente, la energía la empezamos a poner en este nuevo rol. En la nueva situación familiar y muchas veces, por lo menos en mi generación, lo que venía contigo previamente queda en espera hasta que puedas volver otra vez a ocuparte de esa individualidad”, admite Gisela.


En el viaje del año pasado se reencontró con sus amigas que les daba clases a los 16. Donde se plantearon volver a hacerlo. “(...) El cuerpo no es el mismo, las hormonas no son las mismas y la edad no es la misma pero la pasión y las ganas de bailar estaban intactas. Decidimos juntarnos, éramos ocho y yo. A ese grupo, hoy en día, lo llamo el grupo fundador porque ahí empezó todo, en un zoom de un
edificio a recrear la misma clase de jazz que hacíamos en el 79 en la casona de flores”.

Gisela le adjudica a su mamá como: “(...) la verdadera creadora de Danzar y Conectar por aquel instituto que ella tenía y porque el año pasado me incitó a reunir estas amigas y dar la clase. Ella vino y también bailó con 82 años. Me hicieron
cumplir un sueño”.

El proyecto que surgió en mayo de 2023 posteriormente conquistó otras ciudades como Madrid, Sevilla, Miami, Londres, Málaga, Tarifa, Cádiz, Marbella, Nueva York y Mallorca fueron escenario de estos encuentros en el último año. Gisela reconoce que las reacciones de las mujeres que van a sus clases es la misma aunque sean de distintas culturas.

at Candela Barbieri.

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