sábado 3 de diciembre de 2022

BELLEZA | 18-11-2022 05:07

Acné y verano: ¿momento de preocupación?

La llegada de la temporada estival enciende las alarmas de quienes presentan esta  afección cutánea, ya que suelen sentir que el cuadro se agrava, pero ¿es el verano un potenciador de estas lesiones? Rutinas, activos y recomendaciones para reducir el acné

Es importante comenzar afirmando que el acné es una enfermedad crónica y no solamente una manifestación estética, por lo que es indispensable la consulta con dermatólogos que revelarán tipo, grado, causas y tratamiento. Una vez realizada esa cita, es necesario acompañar desde casa el cuidado para mejorar la apariencia y las lesiones.

Entonces, ¿cómo cuidar la piel con acné? Lo primero que hay que saber - y desmitificar - es que el verano no incide directamente en la aparición de estas lesiones y que puede manifestarse en cualquier momento del año. El acné es una enfermedad que está relacionada con lo hormonal y con una disposición genética, y poco con una condición ambiental. Durante el verano, las pieles que presentan acné se sienten más oleosas porque la elevada temperatura aumenta la sudoración y puede causar una sensación de mayor irritabilidad.

Esta enfermedad crónica inflamatoria de la piel afecta principalmente a las pieles grasas por la condición que tienen a la mayor producción de sebo, sin embargo, otros tipos de pieles también pueden presentar acné, pero en estos casos por motivos como uso de cosméticos que tapen los poros, medicamentos, estrés, etc.; por eso, es importante consultar con un profesional que recomiende los productos adecuados para el tipo de piel y su origen.

Con los tratamientos y cuidados indicados por el profesional, el acné puede reducirse y controlarse.

●       Iniciar el tratamiento de forma temprana para evitar secuelas como cicatrices y manchas.

●       Consultar a un médico dermatólogo o cosmiatra. El acné es crónico y el tratamiento permanente es imprescindible.

●       No tocar las lesiones (pústulas, comedones), solo lo debe hacer un profesional porque se pueden complicar (puede haber riesgo de infección y una herida más importante).

●       Incorporar una rutina de higiene en el hogar.

Como el acné es una enfermedad de la piel, la rutina debe ser indicada por un profesional:

●       Higiene - Sin dudas la mejor amiga de las pieles con acné, es importante realizar este paso dos veces al día, por la mañana y por la noche, para controlar la producción de sebo.

●       Hidratación - A pesar de que las pieles con acné tienden a ser grasas y presentan oleosidad, les puede faltar agua, deshidratarse y tener sensación de molestia, picor o tirantez. Por eso los productos hidratantes de texturas livianas y confortables como crema gel, gel, serum, loción, son amigables con estas pieles.

●       Renovadores Celulares - Grandes aliados para la regeneración de la piel. Estos productos siempre deben ser aplicados de noche y con el asesoramiento previo de un profesional.

●       Nicotinamida -  El principio activo infaltable para estas pieles. La nicotinamida es un activo antiseborreico y calmante que actúa en el entorno de los poros y mejora su apariencia. La nicotinamida está especialmente indicada para pieles estresadas e irritadas. Sus beneficios son mayúsculos: ayuda a equilibrar las pieles grasas y mixtas, a mejorar visiblemente la textura y el aspecto de la piel, a refinar y minimizar los poros, además tiene un efecto despigmentante. Es indicado para hombres y mujeres de todas las edades y tipos de piel con signos de estrés cutáneo, poros dilatados y/o manchas.

●       Protector solar - Tiene que considerarse casi un alma gemela para estas pieles. El uso continuo de este producto ayudará a evitar la aparición de manchas causadas por el acné.

●       Tocar, rascar y apretar las lesiones - No hay dudas, son los principales enemigos. Con estas acciones se pueden lastimar, infectar y dejar cicatrices profundas y manchas. Las extracciones solo las debe hacer un profesional del cuidado de la piel.

●       La alimentación - No es un factor desencadenante, pero puede exacerbar el cuadro preexistente, sobre todo los alimentos ricos en hidratos de carbono.

●       Productos de textura cremosa - Otro de los enemigos de la piel grasa, ya que su textura puede tapar poros y fomentar la aparición de lesiones.

 

Fuente de consulta:  Natalia Achitte, Técnica en Dermatocosmiatría y Esteticista Corporal, Capacitadora Profesional de Lidherma

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