El próximo lunes 4 de mayo, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York volverá a convertirse en el epicentro de la moda global con una nueva edición de la MET Gala. Este año, el Costume Institute propone un concepto tan ambicioso como inevitable: “Fashion is Art”. La premisa es clara: borrar los límites entre indumentaria y bellas artes.
La gala funcionará como antesala de la exposición de primavera titulada Costume Art, una muestra que reunirá casi 400 piezas y establecerá un diálogo entre prendas icónicas del Costume Institute y obras maestras de la pintura y la escultura que abarcan más de 5.000 años de historia. La moda ya no será solo protagonista estética, sino hilo conductor entre departamentos, épocas y disciplinas.

¿Cuál es el dress code de la MET Gala 2026?
El código de vestimenta oficial es, precisamente, “Fashion is Art”. No se trata simplemente de elegancia o dramatismo: la consigna busca que cada invitado encarne una pieza artística viviente.
La alfombra roja se proyecta como una extensión del museo. Los looks deberán dialogar con referencias históricas, reinterpretar siluetas escultóricas y explorar volumen, textura y forma con espíritu conceptual. El cuerpo vestido se convierte en soporte, en estructura, en manifiesto.

De la escultura clásica a la vanguardia contemporánea
Se anticipan guiños a las estatuas romanas de mármol, a los pliegues arquitectónicos de Madame Grès, a las exploraciones radicales de diseñadores como Rei Kawakubo o Glenn Martens. La inspiración podría oscilar entre la anatomía idealizada del arte clásico y las deconstrucciones abstractas de la moda contemporánea.
La exposición recorrerá desde el antiguo Egipto hasta el vanguardismo belga, estableciendo paralelismos entre la fluidez del mármol y las siluetas modernas, entre las pinceladas de óleo y las superficies textiles. La moda aparece así como puente entre épocas, capaz de reinterpretar el pasado con lenguaje actual.
¿Por qué “Fashion is Art” es un tema clave hoy?
En un presente atravesado por la velocidad y el consumo masivo, la MET Gala 2026 parece proponer una pausa reflexiva. Recordar que la moda no es solo tendencia, sino también patrimonio cultural, gesto creativo y construcción simbólica.
La indumentaria, lejos de lo efímero, puede ser archivo histórico y declaración estética. Puede dialogar con esculturas, con movimientos artísticos, con la memoria colectiva. Convertir el vestido en obra implica reivindicar su dimensión intelectual.

Qué podemos esperar en la alfombra roja
Aunque la lista de invitados permanece bajo estricta confidencialidad, ya se anticipan atuendos inspirados en estructuras arquitectónicas, textiles que emulan pinceladas pictóricas y siluetas que remiten directamente a piezas museísticas.
La alfombra roja promete convertirse en una galería en movimiento, donde cada celebridad encarne una interpretación distinta del concepto. Más que una pasarela de tendencias, será un ejercicio de curaduría colectiva.
Si en ediciones anteriores la MET Gala exploró la historia, el camp o la cultura pop, en 2026 la propuesta es clara: elevar definitivamente la moda a la categoría de arte. Y recordar que el cuerpo humano es, desde siempre, el lienzo más dinámico de la creatividad.
at redacción Marie Claire
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