martes 27 de julio de 2021

MODA | 17-04-2021 08:42

Conocé a la estilista argentina que trabaja en Nueva York para grandes marcas

Se llama Bárbara Vélez y aquí nos cuenta cómo es trabajar en Nueva York para grandes marcas.

Se llama Bárbara Vélez y desarrolla hace varios años su oficio en la ciudad de Nueva York. Trabajó para Gucci, Dior, Vogue Italia y para Marie Claire, también Argentina en dos oportunidades. Aquí nos cuenta su experiencia y cómo fue cambiando su trabajo durante la pandemia. Hace apenas semanas estuvo en Buenos Aires trabajando para una marca en Bafweek y se prepara para dar el curso de Fashion Stylist de manera online en Inside Studios que comienza este 19 de abril. 

-¿Qué tiene que tener un estilista para desarrollar bien su trabajo?

-Tiene que ser muy apasionado con su trabajo, comprometido con su pasión y curioso. Pero sobre todas las cosas tiene que ser Muy organizado. El trabajo como estilista no es solo creativo sino físico también. Mente, cuerpo y alma. Es necesario estar en el detalle y en el todo. Afilar mucho el ojo. Sobretodo cuando uno empieza a tener muchos proyectos a la vez, necesita tener claridad para poder dar espacio a la creatividad y a las buenas elecciones y decisiones. Tener un buen equipo de trabajo es fundamental. Así como la puntualidad y el respeto ante todo.

-¿Cómo cambió el trabajo en estos últimos 5 años?

-Siento que hubo muchos cambios en la sociedad y en el mundo que penetraron intrínsecamente la moda y por ende nuestro trabajo también mutó. Hablo desde el cuerpo de la mujer, el género, las reglas del juego arcaico y demodé que se desarmaron y los parámetros de belleza que evolucionaron a un nivel expansivo que espero se mantenga en el tiempo. Cuando hacemos moda inculcamos un mensaje inconsciente en la sociedad, en el lector y el espectador del que muchas personas no se hacían cargo, y creo que la era del mundo virtual generó muchas cosas positivas y negativas pero en las positivas aprecio mucho el hecho de que dio lugar a muchas voces importantes y destapó muchas situaciones que no podían seguir sucediendo. Ecológica y socialmente hablando también. A parte de crear entretenimiento y fantasías estamos contando un relato, un cuento, una historia constantemente.

 

 

-¿Cómo es trabajar como estilista en NY?

-Es muy divertido, y muy intenso a la vez. Tenes estimulos constantemente por todos lados y esa es la representación más exacta para mi del estado emocional en el del día a día neoyorkino. Pasan muchas cosas en un mismo segundo y así como hay que absorber y saborear esa fiesta ecléctica visual para mi fue clave filtrar y elegir. Para desarrollar mi estética y mi signature como estilista, empecé a comprender que había cosas que me llamaban la atención y admiraba pero no eran “yo”, y de a poco en ese proceso de autoevaluación y de desarrollo profesional uno empieza a armar su mundo estético, trabajando con artistas que lo representan a uno también y con quienes el lenguaje creativo fluye.

 

 

-¿Cuáles fueron tus trabajos más interesantes en tu carrera?

-La  editorial que hicimos exclusiva para Vogue Italia junto con Alberto María Colombo donde incluimos la tecnología de la AI y trabajamos la relación humano-tecnologia-naturaleza, fue claramente un proyecto súper interesante. La última campaña de tapados que hicimos con mi amiga y fotografa Martina Keenan para la marca Margot99 que sale en Septiembre también, la búsqueda en el estilismo fue clave y la marca me permitió darle a la campaña un relato a través de todo el estilismo sin perder de objetivo el producto pero pudiendo contar una historia, fue espectacular.

Trabajar para marcas como Gucci y Dior también fue alucinante porque descubrí un mundo que no conocía, un universo muy elevado y grandioso, trabajar con costureros especialistas, tener acceso a toda la colección, ser parte del mensaje transmitido por la marca, y así podría seguir. Y bueno, como siempre el corazón me palpita fuerte cuando es con Argentina, y el último desfile que hicimos con Noel y Diego Romero para Ay Not Dead con temas del grandioso, el mismísimo Charly García, fue como hacer un gol con la mano. Logramos el mariage perfecto entre las ideas de ellos y las mias, fue un proceso creativo muy hermoso, interesante y hasta emocionante. Me genera mucha emoción y satisfacción trabajar para mi país, sobretodo cuando los diseñadores confían en mi mirada y me dan libertad para aportar mi visión a su proyecto. Nada ni ningún otro lugar logró darme la felicidad pura que me da cuando trabajo con argentinos en mi país. Muy loco no?

at Clara Ballester

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