Wednesday 6 de May de 2026

LIFESTYLE | Ayer 11:02

Krithi K. Karanth, Exploradora del Año 2026 de Rolex National Geographic: quién es y por qué su trabajo es clave hoy

La científica y conservacionista india Krithi K. Karanth fue nombrada Exploradora del Año 2026 por Rolex y National Geographic. Su trabajo, centrado en reducir el conflicto entre humanos y vida silvestre, propone una nueva forma de pensar la conservación en un mundo cada vez más tensionado por la convivencia entre ambos.

En un momento en el que la crisis ambiental se vuelve cada vez más visible —y también más compleja—, la conservación ya no puede pensarse solo en términos de protección de especies. La relación entre humanos y naturaleza se redefine constantemente en territorios donde ambos comparten espacio, recursos y, muchas veces, conflicto. En ese escenario, el trabajo de la científica india Krithi K. Karanth propone un cambio de enfoque: entender que la convivencia no es ideal ni estática, sino un proceso dinámico que requiere soluciones concretas, sostenidas y profundamente arraigadas en las comunidades.

Nombrada Exploradora del Año 2026 por Rolex National Geographic, Karanth ha dedicado su carrera a abordar uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo: reducir el conflicto entre personas y fauna silvestre en India, un país donde solo el 5% del territorio está protegido, pero que alberga el 70% de los tigres del mundo y el 60% de los elefantes asiáticos. A través de programas como Wild Seve, Wild Shaale y Wild Surakshe, su trabajo no solo protege especies, sino que también construye vínculos, genera conciencia y plantea un modelo de conservación que podría replicarse a escala global.

Su enfoque combina acción directa, educación y trabajo comunitario: desde sistemas de respuesta ante conflictos hasta programas educativos y redes locales, Karanth desarrolla un modelo de conservación que no solo protege especies, sino que redefine el vínculo entre humanos y naturaleza.

 

Kritih Karanth

 

 

—Te dedicaste durante décadas a la conservación. ¿Hubo un momento especial en tu infancia o en tu carrera que haya despertado tu compromiso con la protección de la vida silvestre y el conflicto entre humanos y animales?

-En cuanto a despertar el interés por la vida silvestre, en mi caso empezó muy temprano. Básicamente, cuando tenía un año empecé a ir a la selva porque mi padre es un reconocido biólogo y conservacionista especializado en tigres. Entonces tuve una infancia muy inusual, pero también muy divertida, pasando los primeros 17 años observando animales. Me enamoré de la vida silvestre y del aire libre desde muy chica. Pero no necesariamente quería dedicarme a esto como profesión al principio.

Eso llegó más tarde, cuando estaba haciendo mi maestría en la Universidad de Yale, a los 22 años. Hasta ese momento me interesaban en general las ciencias ambientales y la geografía. Pero para mi trabajo de campo tuve que diseñar un proyecto de investigación y terminé diseñando un proyecto de conservación con preguntas vinculadas a India. Ahí fue cuando decidí que quería ser científica en conservación.

—A lo largo de tu carrera, ¿cómo viste cambiar la relación entre las personas, la vida silvestre y el ambiente? ¿Y cuál es el cambio más preocupante o desafiante que observaste?

-Creo que las relaciones entre humanos y vida silvestre son complejas y van de positivas a neutrales a negativas. Las positivas son cuando la gente disfruta la naturaleza como turistas, caminando, observando animales o visitando zoológicos. Las neutrales son cuando convivimos con animales —como aves— pero no les prestamos atención. Y las negativas son cuando hay daños: personas heridas o muertas, pérdida de ganado, cultivos destruidos y, en respuesta, humanos que matan o lastiman animales. Creo que el mayor cambio es que hay demasiada atención en lo negativo, casi nada en lo neutral y poco en lo positivo. Y cada vez hay más tendencia a culpar o al animal o a las personas.

 

Kritih Karanth

 

—Tu trabajo se enfoca en la convivencia entre personas y vida silvestre. ¿Creés que se puede lograr un verdadero equilibrio? ¿Cuáles son las mayores amenazas hoy?

-No me gusta la palabra “equilibrio” ni “convivencia”. Creo que es un proceso constante de adaptación mutua. No hay una solución única. Los desafíos aumentaron, especialmente en India, donde hay una altísima densidad de población y los animales no se quedan solo en áreas protegidas. Tigres, elefantes y leopardos recorren grandes distancias y se cruzan con personas.

—Históricamente los humanos vivían más conectados con la naturaleza. ¿Cuándo y por qué ocurrió esa separación? ¿Y es posible recuperar ese vínculo?

-Creo que la separación comenzó con la expansión de la agricultura, cuando las personas se establecieron y empezaron a apropiarse de la tierra. Eso fragmentó los hábitats y generó la idea de que los recursos son para uso humano, y compartirlos con la fauna pasó a ser secundario. Hoy, con más de 8 mil millones de personas y menos animales, la presión es mucho mayor.

 

Kritih Karanth

 

—La caza furtiva, el tráfico de fauna y la pérdida de hábitat siguen siendo urgentes. ¿Estamos avanzando? ¿Qué rol tienen los medios y las redes sociales?

-La caza furtiva es peor que nunca. Ya no se trata solo de tigres o elefantes: hay tráfico de búhos, nutrias, pangolines y animales vivos. Internet y los celulares facilitaron estas redes ilegales, haciendo más difícil rastrear responsabilidades. Además, falta narrativa: si la gente supiera lo que pasa, habría más indignación.

—Tus programas de conservación trabajan en muchas reservas de vida silvestre y han sido muy exitosos. ¿Cómo pueden iniciativas como estas, pensadas globalmente proteger la relación entre humanos y fauna silvestre y generar un cambio duradero?

-Creo que algunas cosas son válidas sin importar en qué parte del planeta estés. Las necesidades de un jaguar, un león, un tigre o un leopardo son bastante similares desde el punto de vista ecológico. Lo que estamos haciendo en India es muy aplicable a cualquier país del mundo donde grandes animales viven junto a personas. Y de hecho preveo que los desafíos que enfrentamos hoy en India van a aumentar en Indonesia, en Kenia y en Brasil.

Creo que lo que hace que funcione es construir desde la base. Ningún programa empezó a esta escala: todos comenzaron con uno o dos parques y tardaron años en crecer. La conservación lleva tiempo. Si trabajás desde abajo, construís comunidad y confianza con actores locales —agricultores, personal forestal, trabajadores de salud, veterinarios— podés sostener esa relación en el largo plazo.

Nada sucede de un día para el otro: algunas cosas llevan años, otras décadas.

 

Kritih Karanth

 

—¿Cómo manejás el hecho de que la conservación depende también de la política y del storytelling, no solo de la ciencia?

-La política siempre va a estar presente. Los gobiernos son clave, pero no siempre están interesados en la conservación. Por eso son fundamentales los científicos y organizaciones independientes, que trabajan más allá de quién esté en el poder. Hay que colaborar con los gobiernos, pero también hablar cuando las cosas no se hacen bien. Cada vez más gente tiene miedo de hacerlo. Pero, como en el periodismo, la independencia es esencial para que los hechos salgan a la luz. Tiene que haber un equilibrio entre reconocer lo que está bien y criticar lo que está mal.

 

Fotos: ©Mark Thiessen/National Geographic,  ©Alisha Vasudev/National Geographic, ©Prakash Ramakrishna y ©Tauseef Ahmad

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