Tuesday 31 de March de 2026

CULTURA | Hoy 08:02

IA y liderazgo: cómo resignificar el trabajo en la nueva era tecnológica

En un contexto atravesado por la inteligencia artificial, el verdadero desafío no es solo tecnológico, sino humano: redefinir el valor del trabajo y construir liderazgos más conscientes, empáticos y con propósito. Por Juliana Maiz Casas, coach ejecutiva y organizacional.

En un contexto de transformación permanente, la inteligencia artificial se consolida como uno de los cambios más disruptivos para las organizaciones. Sin embargo, su impacto no ocurre en aislamiento, sino en un escenario donde el foco ya venía desplazándose hacia modelos de gestión más centrados en las habilidades de las personas.

En ese cruce entre lo tecnológico y lo humano aparece un riesgo concreto: priorizar la eficiencia, la productividad y la velocidad de adaptación por sobre el impacto real en los equipos. Hoy se multiplican tendencias y herramientas que prometen optimizar procesos, pero el diferencial no está en la tecnología en sí, sino en el criterio con el que se la implementa.

 

Juliana Maiz Casas

 

El desafío del liderazgo, entonces, no es solo técnico, sino cultural: cómo involucrar a los equipos desde un propósito compartido que dé sentido al hacer y permita redefinir el valor que cada rol aporta en este nuevo escenario.

Porque, más allá del avance tecnológico, las personas siguen estando en el centro. Y es en la capacidad de generar espacios de escucha, integrar miradas diversas y construir sentido colectivo donde el liderazgo cobra un rol clave, impulsando formas de gestión más conscientes, empáticas y orientadas al largo plazo.

Cuando hablamos del hacer, no se trata de cualquier acción, sino de aquella que genera valor genuino: en los equipos, en los clientes y en la comunidad. Esto empieza a verse en organizaciones que, más allá de incorporar herramientas, abren conversaciones para repensar el aporte de cada rol y cómo integrar las tendencias de forma coherente con su cultura.

Así, la transformación deja de ser solo adaptación y se convierte en una oportunidad para fortalecer pilares como el aprendizaje continuo, el compromiso, el trabajo en equipo, la innovación y una mirada emprendedora.

 

Juliana Maiz Casas

 

La pregunta que queda abierta es tan simple como desafiante: ¿y si la IA fuera, en realidad, una puerta para volver a poner en valor aquello que ninguna tecnología puede reemplazar?

La capacidad humana de construir sentido.

at redacción Marie Claire

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