Tuesday 23 de April de 2024

BELLEZA | 20-12-2023 14:45

Qué es tatt, la triste tendencia mundial que puede revertirse con un enfoque natural

A la sensación de cansancio continúo se la conoce como TATT (tired all the time). Es una tendencia mundial que, sin embargo, puede revertirse con algunos ajustes en las rutinas, sin necesidad de medicamentos y con abordajes naturales.

Hasta que no se repiten los casos, hasta que los especialistas no comienzan a recibir muchos pacientes con los mismos síntomas, hay dolencias que solo parecen ser parte del inconsciente colectivo o de las charlas informales entre amigos. Pero, cuando superan esa barrera, se convierten en algo más y pasan a encender el semáforo de los profesionales de la salud. 


Esto es lo que está sucediendo con la sensación de cansancio permanente, que ya tomó forma científica y se conoce como TATT, O Tired All The Time, que en español significa “cansado todo el tiempo”.
Podemos relacionarlo con el estrés, las situaciones de ansiedad, el mal descanso, la falta de actividad física y una alimentación desequilibrada, factores a los que tenemos que sumar, sin dudas, la sobreestimulación que generan las pantallas actualmente.

Aprender a escuchar al cuerpo, respetar sus tiempos y una mayor conexión puede ser el principio para controlar el TATT.

En efecto, según explica la Dra. Karin Kopitowski, Jefa de Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano de Buenos Aires, cuando alguien llega al consultorio refiriendo un cansancio constante, lo primero es entender su estilo de vida. “Si duerme bien pero aun así se siente como si hubiera corrido una maratón, ahí hay una señal de alerta. Otros indicadores incluyen dificultades para concentrarse, dolores inexplicables o, incluso, síntomas de depresión o ansiedad”.


La persistencia de esta fatiga no es solo un desafío en el día a día, sino que puede desencadenar problemas más profundos. A nivel cognitivo, detalla la especialista, puede reducir nuestra capacidad de pensar con claridad. Además, este cansancio nos hace más propensos a cometer errores o tener accidentes. En el largo plazo, puede generar problemas emocionales y, de hecho, debilitar nuestro sistema inmunológico.

Las más afectadas 

La vida moderna, con su ritmo frenético y demandas constantes, nos lleva al borde de nuestras capacidades. Es por eso que no resulta raro que un profesional reciba pacientes que describen este tipo de cansancio crónico. Si bien puede afectar a cualquier persona, es especialmente común en adultos de mediana edad y son las mujeres quienes tienden a reportar esta fatiga con más frecuencia que los hombres, aunque hay una combinación de factores, tanto culturales como biológicos, que influyen en ello.


¿Cómo contrarrestar o controlar esta sensación de agotamiento permanente? La prevención y el manejo son la clave. Una rutina de sueño saludable, una dieta equilibrada y el ejercicio regular pueden hacer maravillas. Limitar el consumo de sustancias como la cafeína o el alcohol y adoptar técnicas de relajación, como la meditación, pueden ser beneficiosas. “Si alguien siente que su fatiga afecta su calidad de vida, es crucial acudir a un profesional. Pero, antes de buscar una solución farmacológica, es esencial explorar y agotar las soluciones naturales y de estilo de vida”, recomienda Kopitowski.

Sindrome Cansancio


Precisamente, en relación a la dieta y porque “somos lo que comemos”, Martina Daireaux, Lic. en Nutrición y creadora de Daireaux Nutrición, detalla algunos aspectos que no siempre tenemos en cuenta y que, efectivamente, pueden influir de manera negativa:


-Consumir carbohidratos refinados en exceso causa un rápido aumento de azúcar en la sangre que obliga al páncreas a generar gran cantidad de insulina y a tener que procesarla provocando cansancio. Este aumento es tan brusco como la caída posterior y, como vamos a necesitar energía rápida, volvemos a consumir carbohidratos refinados generando un circulo vicioso. La solución es reemplazarlos con alimentos integrales ricos en fibra, como vegetales y legumbres.


-La sensibilidad o intolerancia alimentaria -al gluten, lácteos, huevos, soja y maíz- suele causar síntomas como erupciones cutáneas, problemas digestivos, secreción nasal o dolores de cabeza, además de fatiga o niveles bajos de energía. Seguir una dieta eliminando ciertos tipos alimentos podría ayudar a determinar a cuáles somos sensibles.


-Las calorías son unidades de energía que se encuentran en los alimentos y que son necesarias para el organismo. Cuando ingerimos de menos, el metabolismo se ralentiza para poder conservar energía y esto puede causar cansancio. Para mantener los niveles de energía altos, debemos evitar los recortes drásticos en la ingesta de calorías, incluso si nuestro objetivo es perder peso. 


-Estar bien hidratados es importante para mantener buenos niveles de energía y sustituir el agua que perdemos a causa de las reacciones bioquímicas que el cuerpo vive a diario. Aunque la recomendación general es ingerir ocho vasos diarios de agua, todo dependerá del peso, edad, sexo y nivel de actividad. La clave es beber lo suficiente como para mantener niveles apropiados y evitar la deshidratación, que puede causar sed, fatiga, mareos y dolor de cabeza.

No “medicalizar” 

Sin embargo, y más allá de los casos que se repiten en la consulta médica, los especialistas advierten que es necesario actuar con cautela analizando, como detallamos anteriormente, la necesidad de reveer estilos de vida y ambiente antes de iniciar cualquier tratamiento farmacológico. A veces, realizando ciertos ajustes en la rutina, se generan grandes cambios. 
“No todo cansancio es una enfermedad: si alguien está agotado porque está estresado en el trabajo o come mal, no significa automáticamente que tenga una enfermedad. Podrían ser solo cuestiones de la vida”, subraya la Dra. Kopitowski.

La vida moderna, con su ritmo frenético y demandas constantes, nos lleva al borde de nuestras capacidades. Es por eso que no resulta raro que un profesional reciba pacientes que describen este tipo de cansancio crónico.

Quizá resulte importante buscar respuestas en otros aspectos antes de pensar en alguna medicina mágica. ¿Qué pasa si en lugar de una pastilla, lo que realmente necesitamos es mirar más profundamente el problema? La especialista toma partido al afirmar que “todos jugamos un papel, no solo los doctores tienen que ser cuidadosos con no exagerar. No está mal buscar ayuda profesional cuando es necesaria, pero también es vital recordar que no todos los problemas que enfrentamos son médicos por naturaleza. A veces, simplemente son parte de vivir”.
Sin “medicalizar”, es decir, sin caer en la tendencia muy actual de tratar poblemas no médicos como si lo fueran, sin necesidad de caer en tratamientos innecesarios, uso excesivo de medicamentos y pruebas diagnósticas, aprender a escuchar al cuerpo, respetar sus tiempos y una mayor conexión puede ser el principio para controlar el TATT. 

Solo respirar 

Descansar correctamente -siete horas en el caso de los adultos es lo ideal- y poner el cuerpo en movimiento también ayudan al cambio de hábitos positivos que alejan el cansancio. 
La práctica de yoga es una excelente manera de elevar los niveles de energía. Además “nos permite controlarla a lo largo del día para no perderla con estímulos externos, como el exceso de trabajo, las discusiones, la angustia, los enojos, las preocupaciones, en definitiva, todo lo que nos produce estrés”, detalla Karina Criado, profesora de yoga y directora de Yoga del Angel. A través de esta actividad, de la respiración consciente y de la meditación, logramos calmar la mente y alejar el mensaje de cansancio permanente que emite la mente y traslada a todas las células del cuerpo y que, muchas veces, no es real.

“Hacer yoga durante la mañana te da la energía que necesitás para afrontar el día, carga las pilas y ya comenzás con una mente más calma, un cuerpo más flexible, fuerte y equilibrado, que son las tres valencias que el yoga te aporta. Practicarlo durante la tarde te prepara para un buen descanso, disipa el cansancio y lo transforma en tranquilidad y quietud, borrando las impresiones negativas que tuviste durante el día”, agrega Criado. 


Para finalizar, comparte un ejercicio de respiración o pranayama, llamado Kapalabhati, ideal para energizarnos cuando nos sentimos cansados: inhalar en forma lenta y profunda y exhalar, por nariz, contrayendo el abdomen y empujando el ombligo hacia la columna en forma rápida y corta, muchas veces, hasta vaciar los pulmones por completo. Se repite dos veces y después se respira normalmente.
Detener la marcha, aprender a escucharnos y respetar los mensajes del cuerpo es parte central de la vuelta a nuestra esencia. A veces nos desviamos del camino, pero siempre estamos a tiempo de volver, recuperar la energía vital y corrernos de la nube del cansancio y la oscuridad. 

Foto: Unsplash.com

at Juana Aguirre.

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