America´s Next Top Model. (Marie Claire)
America´s Next Top Model. Foto: Marie Claire
America´s Next Top Model. Foto: Marie Claire
America´s Next Top Model. Foto: Marie Claire
Reality Check: el lado oscuro de America’s Next Top Model
A veinte años de su estreno, el reality creado por Tyra Banks vuelve al centro de la escena con un documental que reabre viejas polémicas: humillaciones públicas, cirugías forzadas, acoso y el uso del trauma como espectáculo. ¿Cuál es el verdadero precio de estar en la cima?
En los años dos mil, America’s Next Top Model redefinió el formato de los realities competitivos. Ideado por Tyra Banks y el productor Ken Mok, el programa prometía descubrir el nuevo rostro de la moda estadounidense. Diez aspirantes convivían bajo cámaras 24/7 y enfrentaban desafíos semanales inspirados en la industria: editoriales extremas, pasarelas riesgosas, sesiones con animales exóticos.
El premio inicial incluía una editorial en Marie Claire, un contrato con Wilhelmina Models y una campaña para Revlon. El éxito fue inmediato: más de 170 países emitieron el formato, generando versiones internacionales como Germany’s Next Top Model.
Pero a medida que crecían los ratings, también lo hacía la espectacularización. Más presupuesto significó más presión. Más riesgo. Más polémica.
El documental que reabre heridas
El pasado 16 de febrero, Netflix estrenó “Reality Check: Inside America’s Next Top Model”, una serie documental de tres episodios que revisita el programa con una mirada contemporánea.
Mientras algunos fanáticos celebraron la revisión crítica del pasado, varias ex participantes denunciaron que las disculpas fueron insuficientes. El documental expone escenas inéditas y testimonios de ex concursantes que describen experiencias traumáticas dentro de la casa.
La pregunta que sobrevuela todo el relato es incómoda: ¿qué costo tiene la fama cuando la televisión convierte la vulnerabilidad en contenido?
“Estábamos todos torciendo por ti”
Una de las escenas más recordadas del programa es el estallido de Tyra Banks contra Tiffany Richardson en el Ciclo 4. Lo que parecía un reto maternal se convirtió en un momento televisivo icónico.
En el documental, Tyra admite que “se pasó de la raya”. Sin embargo, Richardson —que no participó del especial— aseguró en redes que la escena fue mucho más agresiva de lo que se mostró, incluyendo comentarios humillantes fuera de cámara.
El contraste entre memoria pública y experiencia privada vuelve a tensionar la narrativa del show.
Acoso frente a cámara
El episodio 10 del Ciclo 2, conocido como “La chica que traicionó”, mostró a la participante Shandi Sullivan manteniendo relaciones sexuales en la ducha con un modelo masculino. Durante años fue presentado como un escándalo de infidelidad.
En el documental, Sullivan afirma que estaba intoxicada, que apenas podía moverse y que no consintió plenamente la situación. Las cámaras siguieron grabando. La producción no intervino.
El relato reconfigura uno de los momentos más virales del reality bajo una perspectiva mucho más inquietante.
Cirugías, transformaciones y control del cuerpo
Los “makeovers” eran uno de los puntos fuertes del programa. Pero algunas transformaciones cruzaron límites.
Danielle Evans, ganadora del Ciclo 6, fue presionada para cerrar el espacio entre sus dientes. Otra participante, Joannie, se sometió a la extracción de cuatro piezas dentales en un mismo día sin anestesia adecuada.
En retrospectiva, lo que antes se presentaba como oportunidad hoy se cuestiona como coerción estética.
Trauma como recurso televisivo
Varias ex concursantes relataron cómo la producción utilizó experiencias personales dolorosas para construir narrativa dramática.
Dionne Walters fue obligada a posar simulando un asesinato pese a que su madre había sido víctima de feminicidio. Jael Strauss recibió la noticia de la muerte de una amiga y fue empujada a realizar una sesión inmediatamente después.
El espectáculo priorizó la imagen por encima del bienestar emocional.
La ruptura del equipo original
La supuesta amistad entre Tyra Banks, Mr. Jay Manuel y Miss J. Alexander también se desmorona en el documental. Tras su salida abrupta en el Ciclo 18, los vínculos se rompieron.
Uno de los momentos más impactantes es el relato de Miss J. sobre el derrame cerebral que sufrió en 2022 y la ausencia de contacto por parte de Tyra durante su recuperación.
¿Responsabilidad individual o sistema problemático?
El documental plantea un debate más amplio: ¿es Tyra Banks la principal responsable o el reality fue un reflejo de una industria históricamente problemática?
America’s Next Top Model visibilizó diversidad corporal y racial en un momento donde la moda era aún más restrictiva. Inspiró vocaciones. Democratizó aspiraciones. Pero también normalizó dinámicas tóxicas.
Hoy, mientras Netflix revisita su legado y E! prepara un nuevo especial titulado “Dirty Rotten Scandals: ANTM”, la conversación está lejos de cerrarse.
La televisión cambió. La industria también. Pero la pregunta sigue vigente:
¿cuánto cuesta llegar a la cima cuando la vulnerabilidad se convierte en espectáculo?
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