(Romina Introini)
Foto: Romina Introini
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Stefi Roitman: su nueva etapa como actriz, Tommy Hilfiger y su vida entre Miami y Buenos Aires
Va de un lado a otro, aunque reconoce que Argentina es su patria y su pareja, su casa. Stefi Roitman no para: actúa, emprende, modela y se anima a nuevos desafíos. Entre vuelos y una agenda intensa, nos encontramos con ella en el desfile de Tommy Hilfiger en Nueva York para hablar de moda, crecimiento personal y profesional, y de lo que viene.
Es la chica de la sonrisa eterna. Siempre irradia una energía súper positiva, de esas que se transmiten y llegan del otro lado, ya sea a través de sus redes, en el cine o en las plataformas. Actriz, modelo, economista, emprendedora y mucho más, siempre fue difícil de clasificar, aunque ella tiene bien claro qué quiere ser: actriz.
En el último año, Stefi Roitman reforzó esa faceta con dos proyectos de cine. Formó parte del elenco de Ya no quedan junglas, presentada en el Festival de San Sebastián 2025, y protagonizó Ciudades de refugio, thriller argentino en el que interpreta a la oficial Domig.
Nos encontramos con ella en la primera fila del desfile de Tommy Hilfiger, en el Plaza Hotel, en el marco de New York Fashion Week. Después recorrimos las calles de la ciudad con looks de la firma estadounidense y charlamos sobre el gran momento personal y profesional que atraviesa la esposa del cantante Ricky Montaner.
-Acabás de vivir una nueva Semana de la Moda de Nueva York desde la primera fila de Tommy Hilfiger. ¿Qué sigue sorprendiéndote de ese mundo cuando lo ves desde adentro?
-Toda la dinámica que hay alrededor de un desfile. Son pocos minutos, pero atrás hay meses de trabajo y una cantidad de cosas sucediendo al mismo tiempo. Y Nueva York además tiene esa cosa que amo de que todo pasa al mismo tiempo. Durante un rato estás dentro de este universo enorme y súper producido, salís del show y la ciudad sigue como si nada, con sus corridas, sus calles, su gente. Me gusta ese contraste.
-Estar en una Fashion Week también significa encontrarse con una industria atravesada por las redes, las celebridades y la construcción de imagen. ¿Sentís que hoy la moda se vive de una manera muy diferente a cuando empezaste a trabajar?
-Sí. Cuando empecé, tal vez había una separación un poco más notoria entre una campaña, una alfombra roja, un desfile, las redes y la vida cotidiana. Hoy todo convive y todo se comunica casi en tiempo real. Lo interesante es aprender a no convertir cada momento en contenido. A mí me gusta compartir, obviamente es parte de mi trabajo y de mi generación, pero también me gusta estar en un lugar y vivirlo.
“Antes casa era un lugar. Hoy es bastante más una sensación. Miami es mi base y es donde está gran parte de mi vida, pero Buenos Aires sigue siendo casa de una manera muy visceral”.
-Tu carrera tiene algo poco lineal: ¿Te costó alguna vez aceptar que no tenías que elegir una sola identidad profesional?
-Sí, durante bastante tiempo sentía que tenía que poder contestar perfectamente qué era. Como si elegir una cosa invalidara todas las demás. Hoy no me preocupa tanto porque estoy más clara también de quién soy sin todos esos títulos. Hay cosas que fueron etapas, otras que siguen siendo parte de mí y otras que hoy ocupan un lugar mucho más importante. La actuación es donde estoy poniendo gran parte de mi energía y donde quiero crecer muchísimo, pero no necesito borrar todo lo anterior para que eso sea verdad.
-Vivís con una dinámica bastante nómade, entre proyectos, viajes y distintos países. ¿La idea de pertenecer a un lugar cambió para vos?
-Sí, cambió muchísimo. Antes casa era un lugar. Hoy es bastante más una sensación. Miami es mi base y es donde está gran parte de mi vida, pero Buenos Aires sigue siendo casa de una manera muy visceral. Y después hay ciudades, como Madrid, donde paso cada vez más tiempo y donde también fui construyendo. Supongo que me acostumbré a tener pequeñas versiones de casa en distintos lugares. Igual sigo siendo bastante argentina con esto: donde están los míos, aparece casa bastante rápido. Ni hablar de mi esposo, él es mi casa.
-Tu relación con Ricky también hizo que una parte enorme de tu vida privada se volviera pública. ¿Aprendiste a construir algún límite entre la que comparte y la que necesitás preservar para vos?
-Sí, y me llevó un tiempito (risas). Al principio compartía con mucha más espontaneidad porque tampoco dimensionaba demasiado hasta dónde llegaba lo que compartía y hacia dónde iba lo que compartía. Con los años entendí que no me terminaba haciendo del todo bien, por más espontáneo que fuera. Aunque sigo siendo bastante abierta y me gusta compartir porque es parte de mi personalidad, hay una parte de mi relación, de mi familia, de mis amistades, mis procesos y de mí misma que hoy protejo mucho más.
-Vos y Ricky muchas veces tienen trabajos y viajes que los llevan por lugares diferentes. ¿Qué aprendiste sobre acompañar al otro sin necesariamente estar siempre físicamente en el mismo lugar?
-Desde que empecé a trabajar en esta industria he sentido que acompañar no siempre significa estar al lado físicamente. Me ha tocado perderme cosas importantes por estar en un proyecto viajando. Con Ricky existe una relación con una base de confianza y respeto muy sólida, además en nuestro día a día hablamos muchísimo. De cosas importantes y también de absolutamente nada. Creo que eso mantiene una cotidianeidad incluso cuando estamos en países diferentes. No vivimos los proyectos del otro como una amenaza al tiempo juntos, los dos sabemos lo importante que es para cada uno hacer lo que ama y nos apoyamos como familia.
-Después de haber cumplido varios de los sueños que tenías cuando empezaste, ¿qué ambición apareció que antes no estaba?
-Antes tenía más ambición por llegar. Hoy tengo mucha más ambición por construir. Quiero hacer personajes que me den un poco de miedo, trabajar con gente que admiro mucho, hacer más cine y más series, seguir formándome, divirtiéndome y construir una carrera que pueda mirar dentro de muchos años y reconocerme ahí. También me interesa cada vez más construir desde mi creatividad, producir, desarrollar ideas.
-¿Qué te gustaría que definiera esta próxima etapa de tu vida?
-Seguir construyendo una vida que me guste vivir. Siento que antes pensaba más en qué quería conseguir. Ahora pienso bastante más en cómo quiero que se sientan mis días mientras lo consigo, con quién quiero vivir eso. Esta próxima etapa de mi vida me gustaría que esté definida por la integridad de todo lo que hago y lo que soy. Siento que esta década será muy reveladora y de crecimiento como mujer.
Fotos: Romina Introini.