Maluma (Marie Claire)
Maluma Foto: Marie Claire
Maluma Foto: Marie Claire
Maluma habla de su regreso a la música, la familia y su nueva manera de entender la masculinidad
Con Loco X Volver, el cantante colombiano atraviesa una etapa de reencuentro con sus raíces y con su identidad más allá de los escenarios. Aquí, el embajador de Boss Bottled Beyond, habla de su familia, la vulnerabilidad masculina, los mandatos de belleza y el poder de los aromas para conectarnos con nuestros recuerdos.
Después de más de una década de giras, éxitos y una carrera que lo convirtió en uno de los artistas latinos más reconocidos del mundo, Maluma decidió bajar un cambio. O, mejor dicho, volver a encontrarse con Juan Luis Londoño, el hombre detrás del personaje. Su nuevo álbum, Loco X Volver, es mucho más que un regreso musical: es una declaración de principios sobre la importancia de las raíces, la familia y esos pequeños placeres que muchas veces quedan relegados cuando la vida transcurre a toda velocidad.
En esta nueva etapa, el colombiano también se anima a cuestionar los mandatos de la masculinidad, hablar de salud mental y reivindicar la sensibilidad como una fortaleza. Convertido en embajador de BOSS Bottled Beyond, la fragancia de Hugo Boss, encuentra además en los aromas otra manera de expresar las distintas facetas de su personalidad. En esta entrevista exclusiva con Marie Claire, Maluma habla del valor de detenerse, de sus recuerdos de Medellín y de por qué hoy ya no necesita separar al artista del hombre.
—Este nuevo capítulo parece ser tanto un regreso musical como personal. ¿A qué sentís que estás volviendo con Loco X Volver?
—Siento que estoy volviendo a lo más simple, a mis raíces, a mi familia y a ese niño que empezó a hacer música porque simplemente la amaba. Después de tantos años de estar viajando y viviendo a un ritmo tan acelerado, necesitaba volver a esas cosas que realmente me hacen feliz. Loco X Volver es eso para mí: volver a casa, volver a Medellín y volver a mí.
—Después de tantos años trabajando sin detenerte, ¿qué descubriste sobre vos mismo cuando finalmente hiciste una pausa?
—Descubrí que no necesitaba estar haciendo tantas cosas todo el tiempo para sentir que estaba avanzando. Aprendí a disfrutar más los momentos pequeños, a estar presente y a escucharme. También entendí que Juan Luis necesitaba espacio dentro de Maluma, y que esa parte de mí tenía muchas cosas por decir.
—¿Aprendiste a descansar sin sentir culpa?
—Sí, aunque todavía estoy aprendiendo. Antes sentía que si no estaba trabajando, estaba perdiendo el tiempo. Hoy entiendo que descansar también es parte del proceso. Estar con mi familia, desconectarme, caminar, meditar o simplemente no hacer nada también me ayuda a ser mejor artista y mejor persona.
—¿Qué lugar tienen hoy el silencio, la familia y el contacto con la naturaleza dentro de tu rutina?
—Tienen un lugar enorme. Mi día empieza muy temprano y el primer momento de silencio es muy importante para mí. Medito, leo y tengo un espacio para mí antes de que empiece el día. Después está mi familia, que es mi prioridad, y la naturaleza también se volvió fundamental. Me encanta estar descalzo, caminar sobre el pasto, estar con mis caballos. Son cosas muy sencillas, pero me ayudan a volver a tierra y a recordar lo que realmente importa.
—¿Hay algún mandato sobre la belleza masculina que te gustaría dejar atrás?
—Creo que tenemos que dejar atrás la idea de que un hombre tiene que verse o comportarse de una determinada manera para demostrar que es masculino. Para mí, cuidarse, expresar lo que sientes, ser vulnerable y preocuparte por cómo te ves no te hace menos hombre. Al contrario, creo que cuando estás seguro de quién eres, ya no necesitas seguir esas reglas.
—Los hombres empezamos a hablar más de cuidado personal, vulnerabilidad y salud mental. ¿Sentís que todavía existen prejuicios alrededor de esos temas?
—Sí, todavía existen, pero creo que estamos viviendo un cambio muy bonito. Yo mismo durante mucho tiempo pensé que mostrarme vulnerable era una debilidad. Hoy pienso completamente diferente. Poder decir que estás triste, que tienes miedo o que necesitas un momento para ti también es una forma de fortaleza. Creo que mientras más hombres se atrevan a hablar de estas cosas, más normal se va a volver.
—Una fragancia puede funcionar casi como una presentación antes de decir una palabra. ¿Qué te gustaría que alguien percibiera de vos a través de tu perfume?
—Que hay seguridad, pero también sensibilidad. Que soy un hombre con carácter, pero que no tiene miedo de mostrar su lado vulnerable. Me gustaría que fuera una extensión de quién soy, no un personaje.
—BOSS Bottled Beyond habla de dos facetas: una fresca y electrizante, y otra más profunda e intensa. ¿Cuál se parece más a Maluma y cuál a Juan Luis?
—Creo que Maluma tiene mucho de esa parte fresca, electrizante, de la energía de los escenarios, de los viajes y de todo lo que pasa alrededor de la música. Juan Luis es quizás más profundo e intenso. Es el hombre que está en casa, con su familia, con sus caballos, haciendo música en Medellín y conectando con sus emociones. Pero hoy las dos partes están mucho más conectadas. Ya no siento que tenga que separarlas.
—¿Hay algún aroma que te transporte inmediatamente a Medellín, a tu infancia o a tu familia?
—Hay muchos. El olor del pasto, de las flores en la mañana, los caballos… pero también hay aromas que me recuerdan a estar con mi familia y a esos momentos sencillos de mi infancia. Creo que por eso los olores tienen algo tan poderoso: en un segundo pueden llevarte a un lugar o a un momento que creías haber olvidado.
—¿Qué aroma podría tener este nuevo momento de tu vida?
—Tendría que oler a mi tierra, a madera, a naturaleza, a esas cosas que me conectan con mis raíces y con quién soy realmente. Y creo que, en resumidas cuentas, ese aroma es BOSS. Tiene esa fuerza, ese carácter y al mismo tiempo esa conexión con lo auténtico que siento que representa mucho el momento que estoy viviendo hoy.