Mariana Di Girolamo en Venecia. (Marie Claire)

Moda | Hoy 08:02

Mariana Di Girolamo: su experiencia en Wild Horse Nine, Venecia, Chanel y la maternidad

En su tercera participación en el Festival de Venecia, la actriz chilena presentó Wild Horse Nine, la nueva película donde comparte elenco con John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi. En diálogo con Marie Claire Argentina, habló de su primer trabajo en inglés, la maternidad, la moda y la importancia de conservar una parte de la vida lejos de la exposición.

Mariana Di Girolamo atraviesa un momento de cambios. La actriz chilena llegó nuevamente al Festival Internacional de Cine de Venecia, esta vez para presentar Wild Horse Nine, el nuevo largometraje escrito y dirigido por Martin McDonagh. La película formó parte de la competencia oficial de la 83ª edición y reúne a un elenco que incluye a John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi, Ailín Salas, Tom Waits y Parker Posey.

No es un territorio desconocido para ella. Antes había pasado por la Mostra con Ema, de Pablo Larraín, en 2019, y con El Jockey, de Luis Ortega, en 2024. Esta tercera experiencia, sin embargo, llega en un momento diferente: Wild Horse Nine marcó también su debut actuando en inglés, un desafío que asumió mientras su vida personal atravesaba otra transformación profunda. Hace seis meses se convirtió en mamá de Elena y ahora comienza a reencontrarse con su trabajo desde un lugar nuevo.

 

 

En Venecia también estuvo acompañada por Chanel. Para la alfombra roja eligió un vestido hecho a medida basado en el diseño de novia de la colección de Alta Costura de Matthieu Blazy, con estilismo de Jason Bolden. Pero para Di Girolamo la relación con la ropa va bastante más allá de una alfombra roja: la entiende como una herramienta de expresión, una manera de construir personajes y también de traducir momentos personales.

Desde Venecia, y a punto de continuar viaje hacia el Festival de Telluride, conversó con Marie Claire Argentina sobre cine, maternidad, moda, exposición y una ambición que hoy parece menos ligada a llegar más lejos que a poder elegir cómo seguir.

—Llegar al Festival de Venecia con una película en competencia es uno de esos momentos que desde afuera parecen enormes. ¿Cómo lo estás viviendo vos desde adentro?

—Tengo la fortuna de decir que esta es mi tercera vez en Venecia presentando una película: Ema, El Jockey y ahora Wild Horse Nine. Es un honor estar aquí, en uno de los festivales de cine más importantes del mundo. Siempre se vive de manera distinta.

Nuestra premiere fue una fantasía. Fue muy emocionante ver la película. Yo la había visto hacía un par de meses en Chile, pero verla con el elenco completo y con el público, sentir y respirar junto a ellos y ver cómo vibraron con la película... Creo que propone un viaje único, de muchísimas emociones.

Así que estoy muy emocionada. Y ahora estoy en el aeropuerto porque nos vamos al Festival de Telluride, así que la aventura continúa.

 

 

Wild Horse Nine te encuentra trabajando con Martin McDonagh y con actores como John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi. ¿Qué sentís que te dejó esa experiencia como actriz?

—Esta experiencia me ha dejado muchísimo aprendizaje y goce. Fue mi primera vez actuando en inglés, así que eso presentó un desafío. La primera vez de Ailín Salas también, así que estuvimos trabajando profundamente con una coach, perfeccionándonos para poder decir y actuar en inglés un guion tan magistral como este.

Aprendí muchísimo de Martin, de su goce, de su genialidad, de su respeto y alegría. John Malkovich es una leyenda a quien admiro muchísimo, aún más después de haber trabajado con él y de haber compartido tanto dentro del set como afuera. Es un hombre muy culto. Hablamos mucho sobre libros, sobre cine latinoamericano, chileno. Me dio siempre mis espacios para que yo pudiera absorber y respirar todo esto nuevo que estaba viviendo.

Estoy muy agradecida y honrada de poder compartir con una leyenda como él, con Sam; de conocer a Ailín; de trabajar con Steve y Parker. Una maravilla.

—La película transcurre en Chile, en un momento histórico muy particular, pero llega de la mano de una producción internacional. ¿Qué mirada o sensibilidad sentís que pudiste aportar vos desde tu propia identidad chilena?

—Creo que el hecho de que Martin haya elegido a una actriz chilena y a una actriz latinoamericana como Ailín para representar estos papeles tiene un valor que agradezco mucho.

La historia transcurre en 1973, un par de meses antes del golpe militar, de la dictadura; un par de meses antes de las atrocidades que sabemos que pasaron. Se centra en Chile, pero también es bastante transversal a la historia latinoamericana y a lo que pasó también en Argentina.

Martin siempre estuvo muy abierto a la conversación, muy abierto a las propuestas. Es un tema que se trató con mucho respeto. Y siento que él también le da otra perspectiva, un punto de vista nuevo, fresco, en un lenguaje tan único como el suyo.

Wild Horse Nine está ambientada poco antes del golpe de Estado chileno de 1973 y sigue a dos agentes de la CIA enviados desde Santiago a la Isla de Pascua.

 

 

—En Venecia vestiste Chanel, una casa con una relación histórica muy fuerte con el cine. ¿Qué significa para vos encontrarte con la moda desde ese lugar, como una extensión de quién sos y no simplemente como algo que llevás puesto?

—Chanel me acompañó durante todo Venecia, tanto en la prensa como en el photocall y en la alfombra roja. Llevé un vestido maravilloso que me fui a probar a Nueva York hace poco más de una semana. Es un vestido hecho a medida, el vestido de novia de la última colección de Alta Costura de Matthieu Blazy. Un honor poder llevarlo, con el estilismo de Jason Bolden.

Para mí, más que la moda, es la indumentaria, es el vestirse. Desde pequeña es algo que me divierte, que me atrae. Desde la ropa heredada de mis primas. Tengo un montón de primas por el lado de mi mamá y recuerdo que, cuando llegaba ese momento, era una fantasía.

Cuando entré a estudiar teatro estaba también la ida al persa, que es como una especie de mercado o mercadillo, a buscar mi vestuario. Es una manera de expresión, es una manera de encarnar también un personaje, una persona. Es una forma de encarnar un estado de ánimo particular, un momento particular de la vida.

Y ahora que una casa como Chanel me acompañe en este viaje es una especie de consolidación de todo eso que he soñado y que, además, me divierte muchísimo.

—¿Sentís que hoy sos una actriz distinta de la que protagonizó Ema? ¿Qué cambió en tu manera de enfrentarte a un personaje desde entonces?

—Han pasado hartos años. He crecido muchísimo. He vivido distintas experiencias, una de ellas trascendental: fui mamá. Tengo una bebé maravillosa, Elena, que acaba de cumplir seis meses. Y me cuesta pensar un poco en el antes. Ha sido transformador en tantos aspectos.

Ahora estoy recién enfrentándome al mundo laboral con la presentación de esta película y un par de audiciones que he hecho, habitando este nuevo rol que me maravilla y me desafía día a día.

Eso quizás más en términos personales. Y en términos profesionales, he vivido muchas experiencias distintas y enriquecedoras. La televisión me ha enseñado mucho de rigor y de trabajo en equipo. He hecho series, he hecho más películas. Trabajé en La Verónica, en Los impactados con Lucía Puenzo y en El Jockey con Luis Ortega. Son todas experiencias que te enriquecen, que me han vuelto, creo, más compleja y que me han abierto miradas distintas respecto de la industria, de lo que hacemos y de las relaciones humanas.

Así que sí, creo que soy una mujer, una actriz y una persona que ha crecido mucho desde esa experiencia que fue hacer Ema y hacer cine por primera vez.

—En un momento en el que todo parece necesitar explicarse y comunicarse inmediatamente, ¿qué lugar ocupa para vos el misterio, tanto en una actriz como en una persona?

—Es interesante esta pregunta porque es algo en lo que pienso bastante. Creo que el misterio es interesante, creo que es necesario. No lo pienso solo en mí, sino que es algo que me atrae también de los demás, ya sea en amistades o colegas.

Creo que es necesario dejar que haya cierto velo, sobre todo hoy en día, cuando estamos tan expuestos. En esta carrera que decidí, que amo, que es tan expuesta, o por el hecho de tener un perfil público. Creo que eso que no se ve es importante, es valioso y muy atractivo.

Y no lo pienso solamente en la vida profesional o en mi rol como actriz, sino también en cómo me gusta vivir y desenvolverme como persona y en mi día a día.

Creo mucho en el valor de proteger, al menos para mí, mi vida privada y a los que amo, para mantener ese nidito del cual parto y al cual llego cuando hago, por ejemplo, películas o giras como la que estoy haciendo ahora mismo.

—Estás atravesando un momento de mucha mayor visibilidad internacional. ¿La ambición profesional cambió con los años? ¿Hoy soñás más grande, distinto o simplemente con mayor libertad?

—Mi ambición, la verdad, es mi sueño. Mi ambición es poder seguir dedicándome a lo que amo y poder balancear esto que amo con mi vida personal, con mi familia y con mi maternidad.

Abordar papeles que me desafíen, trabajar con grupos humanos de calidad, interesantes, seguir perfeccionándome en esto que es actuar en otro idioma.

De los títulos, para web iría con el primero porque tiene nombre propio + una frase que resume muy bien el momento que está atravesando, pero sin llevar toda la nota hacia la maternidad. Como alternativa más SEO, usaría el de “Venecia, Wild Horse Nine, Chanel y maternidad”.