Nía Vásquez (Marie Claire)

Nía Vásquez Foto: Marie Claire

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Moda | Hoy 08:02

La emprendedora colombiana que está convirtiendo Ibiza en el nuevo epicentro de la moda de baño internacional

La empresaria colombiana Nía Vásquez está detrás de Ibiza Swim Week, la plataforma que busca posicionar a la isla como un nuevo punto de encuentro para la moda de baño internacional.

Andrea Arzola

Cuando Nía Vásquez comenzó a imaginar Ibiza Swim Week, la moda de baño apenas tenía presencia dentro del calendario europeo. Tres ediciones después, su plataforma reúne firmas de países como Brasil, Francia, Italia, Reino Unido, Sudáfrica y España, y cuenta con el respaldo de Miami Swim Week The Shows, el mayor evento especializado del sector a nivel internacional.

La elección de Ibiza tampoco fue casual. Más allá de sus playas y de su fama como destino vacacional, la isla se ha consolidado como uno de los grandes puntos de encuentro del Mediterráneo para creativos, emprendedores y viajeros de todo el mundo. Durante esos días, esa energía podía percibirse tanto en espacios como Aguas de Ibiza, que acogió parte de las actividades de la plataforma, como en hoteles emblemáticos de la isla, entre ellos MiM Ibiza, miembro de Meliá Collection e integrado en la propuesta hotelera vinculada a Lionel Messi.

En un mercado que generó alrededor de 23.000 millones de dólares a nivel global en 2025, Vásquez busca demostrar que la moda de baño también merece un espacio propio dentro de la conversación internacional de la moda.

 

 

-Tu historia con la moda empieza mucho antes de crear Ibiza Swim Week. ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de ese mundo y cómo te marcó la influencia de Julian Neale?

-Recuerdo con mucho cariño que empecé vendiendo vestidos para las Barbies de mis amigas en el colegio. Veía a mi abuela coser hasta altas horas de la noche y después recogía los retazos para mis diseños. Creo que ahí empezó todo, en esa curiosidad por transformar un trozo de tela en algo con identidad. Años después, conocer a Julian terminó de darle forma a esa intuición. Tener cerca a alguien con tanto talento te revoluciona el alma. Se convirtió en alguien a quien admirar y en un modelo a seguir.

-Estudiaste dirección y gestión de empresas y marketing, pero terminaste desarrollando tu carrera en moda y lujo. ¿Hubo algún momento en el que entendiste que ese era realmente tu camino?

-La  transición hacia la moda y el lujo llegó de forma orgánica, así que la recibí con los brazos abiertos. Creo que la formación y la experiencia en distintos campos me permitieron alinear mis proyectos con una manera muy personal de entender el mundo y de hacer las cosas.

 

 

-Trabajaste entre Madrid y París, colaborando con estilistas y viendo de cerca algunas de las campañas más importantes de la industria. ¿Qué aprendizajes de esos años sigues aplicando hoy en tus propios proyectos?

-Trabajar con humildad y con una visión amplia que te permita escuchar, aprender y nutrirte del entorno. Cuando se trata de tu propio proyecto debes tener absoluta convicción y compromiso con tu concepto. No importa el lugar, la producción o las condiciones: la ética de trabajo siempre debe ser la misma.

-Antes de que la influencia digital se convirtiera en una industria consolidada, fuiste una de las primeras prescriptoras en España. ¿Cómo viviste esa transformación y qué diferencias ves entre aquella etapa y la actualidad?

-Cuando llegó el boom de las influencers, alrededor de 2010, todo era nuevo y todavía había mucho por contar. Era bonito ver cómo perfiles tan diferentes se presentaban al mundo. Hoy existen infinidad de cuentas, mercados y métricas que hicieron que la palabra “influencia” perdiera parte de su significado y se transformara en un indicador de negocio. Sigue siendo una herramienta muy poderosa para las marcas, pero también creo que hay que ser muy cuidadosos al elegir con quién asociarse.

 

 

-¿Qué necesidad detectaste en el mercado para pensar que Ibiza merecía una plataforma propia dedicada exclusivamente a la moda de baño?

-Dos factores fueron clave. El primero fue la necesidad de crear un hub de swimwear en Europa que realmente conectara mercados, siendo un punto estratégico entre América y Asia.

Considero que, hasta ahora, no existe ningún evento similar que concentre el nivel de atención y participación internacional que hemos conseguido reunir. Ibiza es el destino perfecto por su ubicación, su belleza, su cultura, su gastronomía y su estilo de vida. Es un lugar al que todo el mundo quiere ir. También está el amor que siento por la isla y las ganas de mostrar todo lo que tiene para ofrecer desde el punto de vista creativo, especialmente en disciplinas como la moda, la fotografía y el arte.

-Desde fuera, organizar una fashion week especializada parece algo muy ambicioso. ¿Cuál ha sido el mayor reto de construir Ibiza Swim Week desde cero?

-Creo que lo más difícil es lograr que la gente crea en ti cuando empiezas y no tienes nada tangible que sostenga tu proyecto, solo una idea y muchas ganas.

En Europa, el swimwear todavía está ganando espacio dentro de la industria de la moda. Aunque avanzamos cada año, todavía debemos demostrar que tenemos una voz propia y una relevancia económica, cultural y empresarial muy importante. Ahora el reto es otro: mejorar constantemente y llevar el evento a un siguiente nivel en cada edición.

-Este año contaron con el respaldo de Miami Swim Week The Shows y con la participación de firmas de distintos países. Como mujer latina, ¿qué significa para ti haber convertido Ibiza en un puente entre Europa, América Latina y otros mercados internacionales?

Contar con el apoyo de un evento que lleva dos décadas liderando el sector significa que finalmente empiezan a verse los resultados de muchos años recorriendo pasarelas, ferias, construyendo relaciones y tejiendo una red dentro de la industria.

Llevar el talento colombiano y latino por el mundo es un orgullo, pero también una responsabilidad. Poder abrir puertas a diseñadores y marcas latinoamericanas en Europa y Estados Unidos, acercándolos a nuevas audiencias y oportunidades, es una de las partes más gratificantes del proyecto.

-La moda de baño suele ser vista como una categoría menor dentro de la industria, aunque mueve miles de millones de dólares al año. ¿Por qué crees que durante tanto tiempo no recibió la atención que sí tuvieron otros segmentos?

-Creo que simplemente no existía suficiente foco sobre el sector. Miami se consolidó como la gran capital del swimwear y fuera de ella resulta difícil identificar otros polos especializados.

Estamos viviendo un momento de expansión. La industria crece cada año y eso está permitiendo que diseñadores más pequeños lleguen a nuevos mercados y encuentren oportunidades que antes no existían.

-Como emprendedora latina desarrollando proyectos en España, ¿qué obstáculos has tenido que superar y qué ventajas te aporta esa mirada internacional?

-Sigo superando esos obstáculos porque todavía existen muchas barreras. Nunca las había vivido de forma tan evidente hasta que empecé a emprender en este sector.

Con el tiempo me acostumbré a encontrarme con el “no” como respuesta. Hoy sonrío ante esos rechazos y busco oportunidades en otros lugares. Muchas de las empresas y marcas extranjeras han sido quienes más apoyaron el proyecto, y eso también explica por qué el evento tiene una vocación tan internacional.

 

 

-Cuando imaginas Ibiza Swim Week dentro de unos años, ¿qué te gustaría que representara para la industria de la moda?

Ibiza Swim Week es un sueño hecho realidad. Una realidad que construimos paso a paso, poniendo intención en cada decisión.

Me gustaría que sirviera para demostrar que una idea, desarrollada con esfuerzo, perseverancia y una visión propia, puede generar oportunidades para muchas personas. Creo que debemos confiar más en nosotros mismos y no poner límites a lo que somos capaces de imaginar.