Alopecia: ¿cómo afecta a las mujeres mayores a 50 años?  (Instagram)

| Ayer 12:03

Alopecia femenina: ¿cómo afecta a las mujeres mayores a 50 años? 

La pérdida de pelo forma parte del ciclo natural, pero en algunos casos requiere de un tratamiento médico. 

Se tiende a pensar que las mujeres pierden mucho menos pelo que los hombres, pero lo cierto es que el 70% de las consultas médicas sobre caída de pelo lo hacen ellas. Si bien la caída del pelo es un proceso natural, cuando entra en juego el factor preocupación, estamos frente a un caso de alopecia: la enfermedad que afecta, especialmente a las mujeres mayores de 50, y que requiere un tratamiento médico para combatirla. 

Alopecia: ¿cómo afecta a las mujeres mayores a 50 años?

Los folículos que componen el pelo se renuevan generando la caída y recambio natural. Expertos en salud aseguran que cuando tiene su causa en cuestiones hormonales y genéricas, estamos frente a un caso de alopecia androgénica. En las mujeres mayores de 50, genera una pérdida de la densidad capilar haciendo que la raya se haga cada vez más ancha y se vea el cuero cabelludo. 

Otro tipo de alopecia que surge por el estrés físico o emocional que pueda estar sufriendo la paciente. Lo más típico es que la persona sufra una caída intensa de pelo en una zona determinada, siendo esta reversible. 

Alopecia: ¿cómo afecta a las mujeres mayores a 50 años?

El tipo de alopecia areata es cuando aparecen zonas circulares sin pelo, lo que puede provocar una pérdida generalizada. Es este caso, expertos recomiendan acudir a un dermatólogo ya que requiere de un tratamiento específico. 

La alopecia frontal fibrosante es un tipo de calvicie cicatricial de origen hormonal. En los últimos años los casos de este tipo de caída de pelo aumentaron, y es el más común entre las mujeres mayores de 50 años. Esta caída se ve reflejada en las cejas o en la zona de la frente y las patillas. 

Alopecia: ¿cómo afecta a las mujeres mayores a 50 años?

Existen muchas causas que pueden generar la caída de pelo en las personas: temas hormonales, falta de hierro, situaciones de estrés físico o psíquico, enfermedades febriles o traumatismos, pérdida de peso, entre otras. Pero lo importante es acudir a un médico especialista para iniciar con un diagnóstico temprano y adecuado; esto es fundamental antes de pensar en tratamientos ya que la alopecia puede ser reversible, o convertirse en una situación crónica.