Copenhagen Fashion Week (Instagram)

Moda | Hoy 11:15

Copenhague Fashion Week muestra como el lujo silencioso reina en las tendencias 2026: encaje, pantalones anchos y abrigos XL

El estilo escandinavo se presenta cada año con diferentes propuestas, y este año se une a algunas que el continente americano ya conoce pero con reversiones de alta costura y su impronta nórdica.

En 2026 el estilo escandinavo domina las conversaciones en redes sociales, marca la agenda editorial y transforma las calles de Copenhague en el laboratorio de moda más influyente del mundo. En su 20° aniversario, la Semana de la Moda de Copenhague (CPHFW) consolidó lo que muchos intuían: lo simple llegó para quedarse.

DE COPENHAGUE AL MUNDO

Si hay un responsable del regreso de los básicos, es la pasarela de Copenhague. Sus propuestas muestran alternativas realistas y funcionales —no para ser observadas, sino para ser vividas. Así nace el Scandi Style: una tendencia que se aleja de los logos y los excesos para priorizar comodidad, elegancia y, sobre todo, calidad de las prendas.

"Es un fiel reflejo de la esencia nórdica: simpleza y bienestar. Esta estética está marcada por siluetas relajadas, paleta de colores neutros y tejidos nobles", explica Alejandra Boland, Consultora de negocios internacionales de moda. "Lo más importante de este movimiento es la inversión inteligente por sobre el consumo impulsivo."

AW26: MÁS ALLÁ DEL NEUTRO

La temporada AW 26 confirmó la tendencia pero la expandió. Blanco, camel, negro y gris conviven ahora con verde chartreuse, teal y azul cerúleo —visibles en propuestas de Caro Editions, Nicklas Skovgaard y Holzweiler. El minimalismo nórdico encontró color sin perder su esencia.

Las piezas clave siguen siendo el abrigo XL, los pantalones amplios y la sastrería estructurada. Pero el invierno 2026 sumó nuevos protagonistas: el peplum reinventado (aplicado a pantalones y faldas), el encaje como layering cotidiano —sobre denim, debajo de camisas oversized— y los accesorios de cuello como foco: ties, chokers florales y collares estructurados que en desfiles como Skall Studio y Studio Constance se convirtieron en el detalle definitorio del look.

La sostenibilidad también se volvió visual: el upcycling dejó de ser discurso ético para convertirse en estética deseable. En las propuestas de Anne Sofie Madsen y Taus, mantas y scarves rediseñados como vestidos y faldas son la síntesis perfecta del movimiento: prendas con historia, construidas para durar.

LAS MARCAS QUE LO DEFINEN

Ganni, emblema danés, impulsó una versión lúdica y accesible; Totême elevó el minimalismo hasta convertirlo en lujo silencioso. Skall Studio, OpèraSport, Freya Dalsjo y Cecilie Bahnsen completan el mapa de referencias actuales, cada una con su propia lectura del arquetipo nórdico.

Pero la confirmación definitiva viene de donde menos se espera: The Row, firma neoyorquina, tomó al pie de la letra el ADN escandinavo y hoy lidera la conversación global sobre lujo silencioso. Scandi Style no tiene pasaporte.

20 AÑOS CONSTRUYENDO UN ARQUETIPO

CPHFW lleva dos décadas construyendo este imaginario: de ser "la chica danesa en bicicleta" a dictar la agenda global de moda. Ese arco no es casualidad —es el resultado de una propuesta coherente, temporada tras temporada, que prioriza funcionalidad sin sacrificar sofisticación.

Scandi Style no es una moda pasajera. Es la expresión más honesta de una filosofía que ya no distingue entre street style y pasarela, entre lo cotidiano y lo aspiracional. En 2026, la pregunta ya no es si adoptarla —sino cuánto del armario renueva.