sábado 24 de julio de 2021

SOCIEDAD | 13-04-2021 10:23

Los besos, ¿son cosa del pasado?

En el Día Internacional del Beso, revisamos cifras, encuestas e implicancias de la “nueva normalidad erótica” impuesta por la pandemia.

Cada 13 de abril se conmemora el Día Internacional del Beso, gracias al beso más largo de la historia que duró 58 horas protagonizado por una pareja tailandesa.

Hace ya más de un año que el mundo se ve azotado por la pandemia de Covid-19, y a pesar del plan de vacunación en diferentes partes del mundo, se sigue recomendando cuidarse.

Besos eran los de antes…

Según un sondeo de Gleeden, la aplicación para encuentros extraconyugales “pensada por y para mujeres”, el 76 por ciento de las y los argentinos dejaron de saludarse con un beso desde que empezó el distanciamiento social en marzo del 2020 y así será por tiempo indefinido.

De similar enfoque (en cuanto al poder decisivo de la mujer), la dating app Adoptá Un Chico reveló a través de una muestra que el 79% de las personas ahora son mucho más exigentes a la hora de elegir la persona a la que quieren besar.

Al consultar a los usuarios de Gleeden sobre su experiencia y si pudieron pasar el año entero sin besar, el 55 por ciento afirmó que le resultó muy difícil dejar de saludar con un beso a personas cercanas. Sin embargo, el 45 por ciento restante afirmó que con mayor o menor dificultad finalmente lograron abandonar esa costumbre.

Con respecto a los besos con personas no tan cercanas, un 75 por ciento admite que no solo besa menos a los cercanos, sino que directamente ha dejado de saludar de esa manera a las personas con las que se encuentra y no tiene confianza. Los principales motivos son, sin dudas, el miedo al contagio y las recomendaciones de los médicos especialistas.

Si bien durante la pandemia muchísimas personas encontraron en el sexting y la masturbación grandes aliados del placer sexual, queda claro que no hay como los encuentros presenciales, que a la larga terminaron sucediendo igual.

El 64 por ciento de los encuestados por Gleeden manifestó que encontró imposible tener encuentros sexuales sin besos, sea con quien sea, pareja estable, encuentro ocasional o amante. El 36 por ciento restante afirmó que lo lograron, pero que fue muy difícil.

“El beso es un poderoso afrodisíaco que mueve energías, enciende el deseo e inquieta al cuerpo cuando causa oleadas de excitación”, explicó la psicóloga y sexóloga Patricia Safadi, y agregó: “El beso profundo con su contundente intimidad de saliva y aliento nos revela cuán cerca queremos estar del otro”.

La nueva normalidad erótica

Para Safadi, la pandemia agravó la idea que venían planteando los sexólogos de revalorizar los acercamientos amorosos tales como los besos y los abrazos. A pesar de la realidad que nos azota, la psicóloga especializada cree que es una buena oportunidad para “agudizar nuestros sentidos y nuestra percepción”.

Patricia se muestra positiva: “Estas condiciones obligadas no nos alejan, sino que nos vuelven más creativos al intentar compensar la ausencia de besos y cercanía física por otros modos de conexión y placer sensual”.

Patricia Safadi hace hincapié en que muchas personas a lo largo del 2020 exploraron y descubrieron posturas y posiciones novedosas en la búsqueda de un placer sexual adaptado a esta "nueva normalidad erótica" que nos obliga, insólitamente, a mantener bocas distanciadas y besos contenidos.

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