miércoles 2 de diciembre de 2020

SOCIEDAD | 12-11-2020 10:59

Cannabis medicinal| Valeria Salech: "Llegué a la planta por el rechazo médico"

La fundadora de Mamá Cultiva y madre de Emiliano, diagnosticado con epilepsia y autismo, repasa los caminos que tuvo que atravesar para encontrar en el cannabis la ayuda que la medicina tradicional no le daba a su hijo.

Valeria Salech es la madre de Emiliano, diagnosticado desde muy pequeño con epilepsia y autismo. Su paso por la medicina tradicional y la falta de respuestas la llevaron a buscar alternativas y así llegó al Cannabis

Ese camino la llevó a fundar Mamá Cultiva, una organización que busca la legalización del cultivo de Cannabis para la salud. Hoy, su lucha y la de otras organizaciones ayudó a que el Gobierno, a través del Decreto 883/2020 del Boletín Oficial autorice el autocultivo y la venta de aceites en farmacias para su uso medicinal. 

"Al fin salió la reglamentación que esperábamos desde marzo de 2017. Esto si que es un avance y que nos compromete a seguir trabajando por seguir ampliando derechos.

La verdad es que somos muchas las organizaciones de todo el país que estos tres años y medio pusimos el cuerpo para hoy estar celebrando este derecho ganado.

Y ahora nos toca seguir trabajando por un marco regulatorio integral y siempre estaremos agradecidas a nuestras compañeras por haber logrado juntas este paso tan importante para la sociedad argentina", celebra Salech.  

Una alternativa a la salud tradicional

"Fue muy duro para mi tener un hijo que necesitara tomar tanta medicación desde recién nacido en horarios diferentes durante todo el tiempo, crónico. 

A mi me daban un antibiótico y me olvidaba de tomarlo, me tenía que poner la alarma para tomarlo. Imaginate tener un hijo que tomaba cuatro o cinco medicamentos distintos horarios. Tenía una planilla pegada a la heladera". 

Cannabis medicinal

"La verdad es que si llegué al Cannabis fue por el rechazo que me generaba esa situación. Desde ese momento Mama Cultiva me llevó a la planta y también la necesidad de contarle a otras madres que había un acceso a una salud mejor que era ilegal.

Me carcomía la cabeza pensar que había madres pasándola mal como yo pasé esos ocho años y que no sabía y que no tenían la información al alcance de la mano de saber que había una terapia, segura, eficaz y gratuita de la que no tenían conocimiento. 

Eso me impulsó a ir a contarle a otras madres y siendo yo sola no tenía la misma fuerza que si aparecía como un grupo organizado.

Cuando me encontré con estas otras madres y cultivadoras que ya estaban en esa misma que yo, en tratar de incursionar o de blanquear las terapias con Cannabis dije me di cuenta de que era la oportunidad de armar una agrupación.

Primero lo pensé como una agrupación de mujeres que contarán sus experiencias y después la vida nos llevó a tener que hacernos cargo de informar, orientar y dar una salida real a una problemática que no la tiene". 

Mamá cultiva: preguntas

"Las consultas que nosotras recibimos son de personas que están desesperadas. Y cuando hay desesperación no hay prejuicio. A nosotras nos llegan todas mujeres rotas, que hicieron un recorrido que es el que el sistema médico y la cultura occidental nos impone como mandato. 

Cuando alguien tiene una enfermedad, por ejemplo el diagnóstico de Parkinson. Al principio todo el mundo se preocupa. Con los meses te preguntan cada vez menos y en un momento no te pregunta más nadie.

Esa persona es invisible, quedó afuera. Ya no va a ir a cumpleaños, no va a ser tenida en cuenta ni para un trabajo, ni para irse de vacaciones con otra familia. No está tenida en cuenta.

Y lo peor es que esa persona tiene a alguien al lado cuidándola que es más invisible todavía. Y es una mujer. En el 95 por ciento de los casos es una mujer que dejó su vida de lado, que está abocada al cuidado de otra persona, que nadie la ve, que va como consultante al médico de la persona de su cuidado y la rechazan. Esa persona llega a Mamá Cultiva y ¿qué prejuicios va a tener?". 

Aceite de Cannabis medicinal

"Creo que en el fondo siempre llega un momento que por la postura corporal de la médica o el médico que te atiende te das cuenta que no te quiere más ahí adentro, que no tiene más nada para decirte y ese es el fondo del frasco. No hay más nada que escarbar, te das cuenta que hay que ir por otro lado.

Y a mi ese momento me llegó muy temprano. Mi hijo era muy chiquito cuando vi ese gesto. Es dolorosísimo pero también es una puerta que se abre. Porque ahí es donde decís, bueno suelto este modelo y voy a buscar otro.

Y cuando encontrás ese otro y es el Cannabis y viene con toda esa comunidad de gente que ya se divorció del modelo médico hace un montón y te abrazan, te entienden, te ayudan y son re fanáticos de la planta

Y en eso Mamá Cultiva tomó la bandera también de ser una organización que por sobre todas las cosas abrace, contiene y dice: "sí, vení acá, puteemos juntas, lloremos". Pero una vez que decimos ese enojo, construimos. Siempre construimos: comunidad, salud. Construimos, construimos entre mujeres que es lo más lindo que hay". 

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